
«Es LA PURA MALDAD la que se enseñorea de España: ¡Y qué caro pagaremos, todos, haberles dado CANCHA»
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Que un macarra a otro macarra pida
que, raudo, de su estupendo cargo dimita,
es cosa que a los medios y al pueblo llano
sus calenturientos ánimos excita.
Pero el curioso caso aquí analicemos:
Rubiales, sobre ser un puto memo,
tiene mucho de zafio y de paleto,
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como, para su desgracia, se le lee en el careto.
Y bien: ¿Qué fue, el tío, lo bastante listo
como para agenciarse un lindo carguito?
Por supuesto; en modo alguno yo lo niego.
Pero fíjense Uds. que al tipejo le ha ocurrido
justo como al famoso ‘tonto del botijo’
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al que un día por azar le tocó la lotería:
Tan mal supo llevar su suerte y su riqueza,
que en pocos años se vio de nuevo en la miseria,
y de burla y befa cruel fue objeto y motivo.
Sin embargo, y como ustedes acaban de ver,
siendo, como es, además de memo, harto cazurro,
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no quiso, el bravucón, dar su brazo a torcer
y se obstinó en seguir rebuznando el pobre burro.
¡Pero ah, amigos míos; hay muchos tipos de rebuzno!
Vean, Uds., si no, al famoso Narciso monclovita,
quien aún más ‘calenturientos ánimos’ excita:
¿Cuántas veces, con harto más motivo,
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no mereció, él, que de su cargo fuese ‘dimitido’,
y ahí sigue, el gachó, luciendo donosura y tipo?
¿Que las urnas no han querido ‘echarle’, todavía?
Pues sí: no es nada fácil echar a un personaje
que por sobre de las aguas eternamente flotaría
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mientras que tuviese ‘flotador’ al que agarrarse
y aunque observase que, con ello, España entera se le hundía.
De hecho, si para seguir ‘flotando’ en su trono sentado
tuviese que auparse sobre la testa de todo español ‘hundido’,
lo haría sin siquiera un breve instante pensárselo,
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y, arrellanado en su solio, se quedaría plácidamente dormido.
Con Rubiales, por tanto, bien podría darse la mano,
doctorados, ambos, cum laude, en el más puro… ‘macarrismo’.
Con todo, media, entre los dos, una distancia abismal:
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Mientras que ‘El Pelao’ no puede sino hundirse a sí mismo,
con Pedro Sánchez, alias ‘El Sublime Narciso’,
andamos ya todos con el agua al cuello,
aunque nuestra nación sea ya un sequedal.
Del pedazo de macarra Luis Rubiales,
el día que de su carguito por siempre más se largue,
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nadie se acordará… más que al ver su patético meme.
De Pedro El Felón, en cambio, y desgraciadamente,
además de los párrafos más vergonzantes de nuestra historia,
de él guardará larga y penosa memoria el común de la gente;
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mayormente, por haber dejado nuestra amada patria
más ROJA y ARRASADA que el culo de una mona!
Y ese es el personaje, en conclusión, Sres. míos,
que, en su pretensión de defender el ‘nuevo feminismo’,
arremete, ‘macarrismo’ en ristre,
contra otro macarra de bajo vuelo y ala triste,
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por ver si con el cándido pueblo juega al despiste
mientras que a la mansión de Waterloo asiste,
a fin de perpetrar la más alta traición
-en cada poro de su piel de toro-
que la nación española ha conocido!
¡Ese, sí, y no otro, es nuestro mayor castigo:
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el puto macarra Sánchez Pérez-Castejón!
¿Luis Rubiales, dicen Uds.? ¡Ja; pobre pajarillo…:
a la FIFA, tiempo le faltó… para hincarle el colmillo!
Por cierto: se disculpó, ‘El Pelao’, por tocarse los huevos.
Mientras que aún es la hora en que, el macarra Pedro,
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sale a disculparse… por patearnos los nuestros!
Burlas. Falsedades. Insultos a la inteligencia.
Ausencia rotunda de empatía. Incremento bestial de la pobreza.
Leyes urdidas con el culo y en plan de urgencia
que acaban teniendo apenas seis meses de vigencia
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¡Me llevaría meses repasar la lista de ‘pateos’!
Y todo ello es apenas nada, sin embargo,
comparado con todo lo que en ‘los bajos fondos’
monclovitas ahora mismo se está tramando:
Lo de que ‘habrán de helarnos la sangre’
no suena sino a chiste o a pura mandanga
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cuando es EL MAL mismo aquello que nos invade
y es LA PURA MALDAD la que se enseñorea de España:
¡Y qué caro pagaremos, todos, haberles dado CANCHA!

