Por la Constitución. Por Rodolfo Arévalo

Por la unidad de España y la Constitución

«Estuve en la Plaza de Felipe Segundo de Madrid, por la unidad de España y la Constitución, y en contra de la amnistía para los golpistas catalanes»

Estuve ayer en la Plaza de Felipe Segundo de Madrid, expresando mi desacuerdo con la amnistía para los golpistas catalanes, debida más al puro interés de Pedro Sánchez que a razones de Estado. Eché de menos un grito que no debiera haber faltado, y que creo los convocantes olvidaron. Ayuso puso como lema “de ninguna manera” que me parece bien, pero no expresaba de manera contundente lo que se quería decir. En cambio decir “Constitución” lo deja todo mucho más claro. Porque Constitución aglutina todos los postulados básicos del país en cuestión, en este caso la Unidad de España, que por muy parcelada que esté en Comunidades Autónomas sigue siendo una unidad desde hace más de quinientos años.

 

Creo que para cualquier nación este es tiempo más que suficiente como para considerar que todos los trocitos, con sus diferencias y diversidades se llamen ahora país, en concreto España. Muchos de nosotros, votamos esa Constitución e incluso, tuvimos el honor de jurar defenderla, así como lo que representa, es decir la unión de las diversas regiones del país, esas que en el sentir de la gente, en general existe, pero de manera íntima, la patria chica.

 

Que sí, que está muy bien sentir ese amor por lo cercano y lo cotidiano, pero no convirtiéndolo en una especie de asunto separador manifestado en un desprecio al resto de la nación. Asimilar lengua o idioma a país es algo totalmente absurdo, máxime cuando sabemos que todas las lenguas de Europa tienen orígenes comunes. Debiéramos considerar más bien que la lengua, sea la que sea, es algo que nos une con el principio de la cultura Europea, y la patria, matria o como se le quiera llamar que es toda la extensión del territorio español.

 

¡Que hay diferencias culturales entre unas partes y otras!, es lo natural y lo deseable, mientras esas diferencias no les sirvan a ciertos individuos con gorra de plato político, como ya conté en una paseata anterior, para creerse los capitanes generales de sus paisillos, que son a veces grandes, por la mera razón de que España es muy grande. Dado que es así, no debiéramos de tratar de trocear nuestra nación en cachitos, salvo para temas muy concretos y no relacionados con la unidad territorial.

 

La descentralización de diversas materias o asuntos relacionados con la gobernanza del país, solo se puso en marcha para acercar al ciudadano la administración, no para que esa administración separara unas partes de otras y de la globalidad de la nación. No creo que esto sea difícil de entender, salvo que se quiera utilizar como arma para dividir a las personas y poder usarlas políticamente en beneficio de unos pocos caraduras que, quieren como he dicho muchas veces lucir un bonito tocado emplumado de gran jefe indio.

 

Porque esto es lo que ocurre, que los que se colocan el plumaje hacen un ridículo espantoso ante el resto del país y hasta en el extranjero. Son individuos contados a los que España les importa una porquería tirando a nada y que pretenden acercarse sus sueños totalitarios de una federación o confederación de estaditos regidos por un Presidente de República, por supuesto Socialista. Pretexto muy bien manejado para poder quitar de en medio a una persona muy bien valorada y querida como lo es el Rey de España.

 

Lo siento, ahora y por todas estas intenciones es cuando hay que decir “de ninguna manera”, España es una Monarquía Constitucional y eso no va a cambiar de ninguna manera. La gran mayoría de los ciudadanos están a gusto con el país y su forma de gobierno y administración, por eso y como dijo un experimentado personaje, Eugenio d’Ors cualquier experimento ha de hacerse con gaseosa.

 

Estuve ayer en la Plaza de Felipe Segundo de Madrid, expresando mi desacuerdo con la amnistía para los golpistas catalanes, debida más al puro interés de Pedro Sánchez que a razones de Estado. Eché de menos un grito que no debiera haber faltado, y que creo los convocantes olvidaron. Ayuso puso como lema “de ninguna manera” que a mi me parece bien, pero no expresaba demasiado bien lo que se quería decir. En cambio decir “Constitución” lo deja todo mucho más claro.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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