
«El precio de un voto antiespañol vale más que el de cualquier ciudadano español que paga sus impuestos para mantener este sistema y a esos políticos traidores»
«Por un puro y por un duro«, era la frase que en el siglo XIX, durante la Restauración, definía la corrupción del cacique en la compra de votos. Hoy el precio ha subido, es por la amnistía y 15.000 millones, solo para empezar.
Hagamos un breve y clasificador resumen y conteo observando el número de votos de los respectivos partidos políticos con representación en el Congreso, incluidos los que no deberían estar por no haber jurado o prometido el cargo de forma legal sino mediante una absurda e insultante parodia:
PP: 8.091.840
PSOE: 7.760.970
VOX: 3.033.744
Sumar: 3.014.006
ERC: 462.883
Junts: 392.634
Bildu: 333.362
PNV: 275.782
BNG: 152.327
CC: 114.718
UPN: 51.764
Veamos ahora y examinemos algunos datos objetivos. El primero El PP tiene más apoyo de los españoles que el PSOE. El segundo dato objetivo es que considerando los dos bloques que nos han vendido los medios de comunicación durante la campaña electoral, al bloque de derecha (PP + VOX) ha sido votado por 11.125.584 electores. En cambio el bloque de la izquierda (PSOE + Sumar) han sido votado por 10.774.976. De ello podemos deducir lógicamente y con rotundidad que en absoluto los españoles han votado el modelo de Pedro Sánchez que por otra parte no llevaba en su programa nada de lo que ha estado urdiendo en la sombra desde hace meses mientras juraba y perjuraba que la amnistía era anticonstitucional con su orfeón y corifeo de traidores. Basta con escuchar al chófer y FP electricista Santos Cerdán declarando su trabajo en la sombra para rematar la traición a España.

Como tercer dato debemos recordar que por culpa de la maldita Ley Electoral, que jamás PP y PSOE se han atrevido a arreglar, todos los españoles estamos maniatados por lo que han decidido 1.616.988 de personas que no creen en nuestra Constitución, en nuestro modelo de Estado, ni en España y sus símbolos, eso sí cobrando de nuestros impuestos.
El cuarto es la evidencia de que vivimos una gran mentira pues no se cumple aquello de que «un ciudadano, un voto«, y todos los votos no valen lo mismo, pues el precio de un voto antiespañol vale más que el de cualquier ciudadano español que paga sus impuestos para mantener todo este sistema y a esos políticos traidores que sólo merecen ser arrojados a un contenedor de basura. Así que podemos concluir que los 1.616.988 votos antiespañoles valen mucho más que los 21.900.560 votos de españoles que creen en el Estado de Derecho que nos dio la Constitución del 78. Creo que la cosa está muy clara. Ah! y
¡ME GUSTA LA FRUTA!


