
«Bolaños echa más leña al fuego con las fiestas de la Navidad, esa palabra prohibida entre la rancia izquierda, sustituida por eso de las saturnales»
«Nuestra felicitación a la comunidad cristiana en el día en el que celebra el nacimiento de Jesús y abre el tiempo para desear paz y bienestar para todos y todas. ¡Feliz Navidad!», ‘tonto pa un rato no, ¡pa siempre!’ Este ser despreciable y desechable, además de pedante que por lo visto no pertenece a la cultura de tradición cristiana, habla y se refiere a la «comunidad cristiana» ¡en España! lo que supone considerarla como una «minoría» olvidando de firma intencionada el alto porcentaje de población española que se declara creyente de esta confesión en todo el territorio, sin contar que históricamente España tiene una profunda raíz cristiana que viene desde la Edad Media y que se reforzó con firmeza durante los ocho siglos de Reconquista, que tanto critican sus socios de ultraizquierda.
Con esta surrealista felicitación los del partido sanchista parece que no tienen suficiente con irritar a tantos españoles con las concesiones, que no tiene atribuciones para dar, a los partidos separatistas y filoterroristas para quedar en el colchón de Moncloa y ahora echa más leña al fuego con las fiestas de la Navidad, esa palabra prohibida entre la rancia izquierda, sustituida por eso de las «saturnales» desde hace cinco años y que evitan pronunciar a toda costa en las felicitaciones de cada fin de año.
En ese afán destructor de arraigada tradiciones el activismo sanchista toma partido con esa absurda carrera para eliminar cualquier referencia cristiana en estas fechas, por si alguien se siente ofendido… eso sí, Sánchez, cuando llega el momento, no se olvida de las felicitaciones a los que no comen jamón. Lo cierto es que el hecho de referirse a la confesión mayoritaria de los españoles como «comunidad» resulta como poco ridículo, lo cual es normal en un mamarracho de esta catadura, aunque sea tri-ministro.

