¡MUY BUENOS DÍAS!
Jueves, día en el que el protagonismo se lo adjudico a la obra y al lector, hoy tengo el honor de presentar la pintura con nuestra amiga Ascensión.
Después de dilucidar con varias obras, Ascensión estaba entusiasmada con esta, por lo que me dije: «Cómo voy a negarle tal capricho, si cada día me siento cautiva de una pintura y por ello la escojo». Así que vamos a ver lo que nos cuenta , continuaremos con mis letras, para finalizar con un vídeo de música de Arturo Pareja Obregón cuyo título es «Sevilla«, haciendo alusión a dicha ciudad de una forma poética espectacular.
Voy a hacer una observación en cuanto a la obra de pintura que os mostramos. Manuel Fernández García realizó infinidad de pinturas, por lo que ya pintó una con este título, vista desde otra perspectiva, que un día os mostré en «La Pintura de los días«.
Un artista, que durante muchos años ha sido embajador de su tierra y a través de su pintura, se ha podido descubrir la belleza de patrimonio de la ciudad en la que nació. Muy querido en su tierra, en el año 2012 fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad de Carmona.
Manuel Fernández García. Carmona (Sevilla) 1927-Carmona (Sevilla) 2021. Pintor realista, costumbrista.

«Postigo del aceite. Sevilla» Por Ascensión
El artista plasmó con su pincel una época donde Sevilla subsistía en
tiempos difíciles, de posguerra, con escasez y pobreza, como toda la
gente que vivió esa época.
Es el arco del postigo del aceite, que Manuel Fernández revivió con su
arte, era una época de cambio de víveres por otros, aceite, vino, vinagres
aceitunas, harina y esa era la entrada de las mercancías para vender, o…
¡Qué habrá visto ese arco!
Muchos pintores la han recreado con su pincel, pero el artista de hoy
pintó cada uno de los rincones más emblemáticos de Sevilla con tanto
arte y amor que perdurarán en los tiempos. Como decía una famosa
canción… «Sevilla tiene un color especial, Sevilla sigue teniendo su
duende, me sigue oliendo a azahar me gusta estar con su gente»
¡A mí me embrujó! Quiero volver.
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«Postigo del aceite. Sevilla» Por Mila Soyyo
Podría ser caminante por calles anchas
perdida entre los tumultos mas no habría quietud
podría ser ermitaño sentada a plena luz.
Tocar mis manos paredes cuya pintura se rasga
buscar entre las tinajas monedas que no me valgan
encontrar entre las flores fragancias de las que embriagan.
Sin embargo, caigo presa de ese arco que me llama
a cruzar con mi vasija, llevo aceite a mis espaldas;
un vinito de bodega, colmado en bota de cabra.
Y si al cruzar la Virgen, me otorga su bendición
la recibo con cariño, Virgen Pura Concepción.
***
Aquí pongo fin al saludo de esta mañana de jueves, agradeciendo a Ascensión su participación, así como también agradezco a Manuel Artero, ya que lo hace posible.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves. Recordar que España tiene lugares infinitos impregnados de inmensa belleza.
MMB

