
«España en general, se va pareciendo cada día más a un paraíso de la Cosa Nostra, pero no Italiana, sino del Bronx»
España, en general, se va pareciendo cada día más a un paraíso de la Cosa Nostra, pero no Italiana, sino del Bronx. Robos con escalo, atracos, hurto de vehículos, palizas y torturas entre delincuentes, cuando no guerras a tiro limpio y machetazos entre bandas de origen latinoamericano y asesinatos, por un quítame allá esas pajas, vamos una gloria bendita. Lo malo es que esto con los gobiernos de la izquierda, no parece importar demasiado quizás por la experiencia del partido del gobierno en asuntos nada claros como por ejemplo la situación de los ERES de Andalucía en los que muchos pillaron lo imposible de otro modo.
Por otra parte un país que ha asimilado en el Congreso de los Diputados partidos que un día persiguieron sus objetivos a base de tiro en la nuca y bomba, aunque entres sus filas no existan ya condenados por esos delitos, parece de ciencia ficción. Pero lo más raro del caso es que han votado las normas del Estado de derecho, casi todos por imposición legal, como si esto estuviera fuera de toda lógica. En vez de esto debería ser al revés, y si no comulgas con lo que está aceptado por la mayoría, no participes de sus beneficios poniendo en entredicho la legalidad con excepciones que no deberían tenerse en cuenta y menos aceptarse. Luego, hace años se cometieron robos descarados de dinero público, no por todo un partido no, si no por algunos individuos concretos, pero que como militantes de ese partido tendrían que haberse comportado de otra manera.
Desaparecía dinero, recursos del Estado que estaban destinados a pagar a las personas que se habían quedado en paro. Curiosamente estos recursos se los llevaban traficantes de drogas y prostitutas, dado que los que administraban los usaban a conveniencia, y que mejor conveniencia que gastar en juergas, putas y vino lo que habrías de dejar a los parados ¡qué bonito!
Hay una cosa que no entiendo, el nivel cultural, espiritual y más concretamente la supuesta solidaridad de algunas personas de izquierda con los desfavorecidos. Ya entiendo que cuando uno examina su patrimonio, puede considerarse desfavorecido, sobre todo en un país en el que parece que trabajar es una condena, mal pagada muchas veces, eso sí y que nadie, quiere solucionar. Sería tan fácil como bajar los impuestos a dichas empresas, para que pudieran pagar más a sus operarios diversos. Pero no, ¿Qué me estás diciendo? ¿Qué paguen menos las empresas al estado? ¿ Y cómo mantenemos ese estado elefantiásico que reparte dinero en tonterías a manos llenas?
Eso sí, luego poner una empresa o trasladarla de Comunidad Autónoma es una afrenta, sobre todo por las diferencias impositivas de cada una de ellas. Y volvemos a lo mismo de siempre, que la izquierda está reñida con la libertad. Es así, y se demuestra por ejemplo con el despropósito de la Generalidad de Cataluña que está por la labor de poner multas a las empresas que se han marchado de esa comunidad, persiguiendo un mejor trato fiscal, como si esa Comunidad fuera un estado y no parte del Estado Español, localizado en aquella parte de España.
Esto lo hacen con el ánimo alevoso de coartar la libertad de otras para hacerlo, por miedo a las represalias. Es por esto, por lo que no sé si vivo en un país libre sujeto a la Constitución que votamos en el año setenta y ocho o estamos viviendo en el mil novecientos treinta en la antigua URSS. En los años de la ley seca de EEUU o en cualquier otra circunstancia más propia de países de estados tribales africanos de prehistóricas raíces.
El caso es que es penoso tener que aceptar que España es así, un país en el que la ley se aplica poco y además es muy suave con los delincuentes, bajo el pretexto de los derechos humanos, que muchos delincuentes no ejercen, dada su condición de asociales. Por eso nada, sigamos así que llevamos todos los premios y si algún día logramos estar a la altura cultural, económica y social de otros países de la Unión Europea quizás alejemos esa idea que todavía circula por ahí de que África empieza en los Pirineos.
Por todo esto, España en general, se va pareciendo cada día más a un paraíso de la Cosa Nostra, pero no Italiana, sino del Bronx. Robos con escalo, atracos, hurto de vehículos, palizas y torturas entre delincuentes, cuando no guerras a tiro limpio y machetazos entre bandas de origen latinoamericano y asesinatos, por un quítame allá esas pajas, vamos una gloria bendita. Lo malo es que esto con los gobiernos de la izquierda, no parece importar demasiado quizás por la experiencia que algunos de ellos acumulan como delincuentes, aunque lo sean de guante blanco. Pero lo peor es que en el partido de la oposición también hubo lo suyo hace unos años. ¿A qué jugamos aquí en España?

