El tren de la inmigración ilegal nos pasará por encima. Por Rodolfo Arévalo

El tren de la inmigración nos pasará por encima.

«La alternativa real que tienen sin cualificación al entrar en Europa es delinquir. El tren de la inmigración ilegal nos pasará por encima»

La cantidad de cosas que un individuo puede hacer a lo largo de su vida son muchas. Hoy en día, no obstante, muchas de ellas, las realizan automáticamente máquinas. Los trabajos más pesados y repetitivos los suelen hacer robots, que no reconocemos como tales, pero que en definitiva lo son. Por poner un ejemplo las máquinas en las industrias que ponen tapones roscados a algunas botellas; se pueden poner cientos de ejemplos.

 

Lo lógico es que con el paso del tiempo todas o casi todas las actividades que no requieran cierto nivel de formación, inteligencia y habilidades sociales, tenderán a la desaparición. Tal vez en algunos sectores que requieren de la amabilidad y mano izquierda de las personas, esto tarde más en llegar, pero seguro que llegará. Esto tiene una gran ventaja para los seres humanos, puesto que estos podrán dedicarse a actividades más productivas, como son las artísticas e intelectuales. Lamentablemente todavía la preparación de la generalidad de los seres humanos para otras actividades más lúdicas en el siglo XXI, o incluso para el ocio, no se ha previsto por los gobiernos sucesivos de los últimos cincuenta o cien años, cuando de hecho ya se suponía que sería así. El resultado de esta imprevisión da como resultado un paro de enormes proporciones.

 

Creo que no me equivoco si digo que, cuanto más nos adentramos en el siglo veintiuno, mas de esta manera será. Esta falta de trabajo, dejará a mucha gente sin poder ganarse la vida y por eso ya se empiezan a dar sueldos de subsistencia, como las famosas paguillas a los mayores de dieciocho años que no tienen trabajo. Pero también se nota en asuntos como la delincuencia que ha aumentado en proporción geométrica en las grandes ciudades. Por otra parte la falta de recursos económicos también contribuye a la lacra de las ocupaciones de viviendas.

 

Si a esto sumamos que occidente es un reclamo muy fuerte para personas de otros continentes, como África, se ve claramente que se producirá una inmigración ilegal cada vez mayor. Los medios de comunicación como radios y televisiones, incluso internet que ven en esos lugares, con menos posibilidades de prosperar en la vida, pintan Europa, occidente en general, como un paraíso terrenal del trabajo para quienes no lo tienen. Sabemos que esto no es así y que además cada día el trabajo no especializado y de baja calificación será más escaso, puesto que el mundo actual tiende hacia una producción tecnológica y de pensamiento, con más valor añadido. Toda esa gran masa de población de lo que se llama tercer mundo, deberá o engancharse a los trabajos mas cansados y pesados que crean las sociedades o a permanecer en sus países dedicándose a levantarlos a los niveles que existen entre nosotros. Para ello la educación es la única alternativa y mal haremos desde aquí si no vamos a esos países a enseñar para elevar el nivel de vida de aquellas personas.

 

La alternativa real que tiene esos inmigrantes sin cualificación que entran en Europa es delinquir. Esto no es bueno para nadie, pero la solución pasa por lo que he dicho, creando además una oficina de llamada de trabajadores con un destino profesional determinado, los que se necesiten y para dónde se necesiten. Si no es así el futuro no será nada agradable, puesto que la delincuencia producida por necesidad seguirá aumentando. Ya se sabe que muchos individuos procedentes de otros lugares ajenos al país acaban deportados, pero esto genera gastos que hay que sufragar con impuestos, porque nada de esto es barato. Por eso insisto en que crear una oficina de demandas estatales de operarios con la cualificación necesaria, tanto inmigrante, como nacional es algo urgente, por nuestro bien y también por el de los inmigrantes que puedan venir a trabajar en los lugares en que puedan encajar. No se puede dejar esto a la improvisación. Imagino que ya hay personas trabajando en ello seriamente, pero hay que hacerlo rápido o el tren de la inmigración nos pasará por encima.

 

Es en parte pensando en estas cosas por lo que digo que la cantidad de cosas que un individuo puede hacer a lo largo de su vida son muchas, siempre que haya un lugar dónde hacerlas. Hoy en día, no obstante, muchas de las labores repetitivas y aburridas las realizan automáticamente máquinas. Los suelen hacer robots, que no reconocemos como tales, pero que en definitiva lo son. Para que cada día haga falta menos gente para trabajar solo queda como quién dice un par de telediarios y si .los gobiernos no quieren enfrentarse a estallidos sociales, bien harían en tener esto en cuenta y cuanto antes. No sé si en esto tengo razón o no, pero si sé que es mejor prevenir que curar.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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