
«Sacrificar el ojete de millones de contribuyentes en pos del bienestar del infiel autócrata, no hace mucho tiempo sería alta traición»
Vive Dios que los gustos sexuales de los ministros españoles y de reyes autócratas extranjeros me importan bien poco, para gustos los colores y aunque estoy de acuerdo con mi padre cuando decía aquello de pan con pan… comida de tontos, la mezcla autocracia y esas inclinaciones suelen dar como fruto, mucha mala leche.
Aunque a priori, mandar a Marlaska a negociar con el sátrapa, olía a media ración de cuscús a la luz de la luna mora, fue un fallo estratégico básico, ya que ambos son más de carne.
Manual de Resistencia en mano y cansado ya de regalar saharas, cuatros por cuatro y estancias en hoteles a los vástagos no concebidos del sátrapa y como icono sexual de la cristiandad, el bello efebo y presidente de España, encaminó su Falcon y pensando que la pena es la pareja de hecho del pene, genuflexionó su persona y a todo un país regalando lo que ni tiene ni de tener es suyo.
Cuarenta y cinco mil millones a pagar de los IRPF,s de pensionistas y sufridos contribuyentes varios. Sacrificar el ojete de millones de contribuyentes en pos del bienestar del infiel autócrata, no hace mucho tiempo sería alta traición.
