Ábalos, Koldo y las gorgonas socialistas. Por Patricia Rodríguez Corchado

Las gorgonas socialistas

«El Partido Socialista Obrero Español es un sólido nido de serpientes, envuelto en una dictadura represiva que ni es progresista ni tiene principios»

El Partido Socialista se ha convertido en la nueva Gorgona del SXXI. Aquella que llevaba un nido de víboras en la cabeza, capaz de convertir en piedra a todo aquel que osara a mirarla, y cuyas serpientes tenían un veneno letal. 

Otra polémica más rodea a los socialistas, esta vez de la mano del exministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana hasta el año 2021 y actualmente como diputado de las Cortes Generales por Valencia, José Luis Ábalos.

Uno de los escándalos más sonado del exministro fue el “Caso Delcygate”, donde la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, hizo una escala en Madrid durante un viaje a Turquía, la cual tenía prohibido el acceso al espacio Shengen, por las sanciones impuestas por la Unión Europea contra dirigentes del Gobierno de Nicolás Maduro. No podía entrar en España, donde tuvo un encuentro con José Luis Ábalos en una sala vip de la compañía aérea Sky Vallet dentro del aeropuerto de Barajas el 20 de enero de 2020. Donde aparecía en escena Koldo García Izaguirre, el que fuera el escolta, asesor político en el primer Gobierno de Pedro Sánchez, consejero de Renfe Mercancías y concejal del Ayuntamiento de Huarte (Navarra), con el que acudió al aeropuerto.

Otra controversia en su haber, es el rescate con 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. Compañía que ingresaba la mitad que muchas otras similares, como aparecía en el informe SEPI en 2019, donde la Dirección General de Aviación calificaba sus ingresos como “modestos” puesto que apenas superaban los 100 millones de euros. 

Parece que tampoco se vio capacitado para gestionar los 17.000 millones de euros conferidos dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en su mandato, donde no se obtuvo la concreción del anteproyecto de Ley de Movilidad Sostenible y Financiación del Transporte.

Pero como valenciano la traca final ha surgido con la “Operación Delorme” donde su amigo Koldo es el principal sospechoso, cuyo nombre se ha elegido para este caso, dado que Charles Delorme fue un médico francés amigo del Cardenal Richelieu y pionero en el uso de la mascarilla para evitar contagiarse de la peste negra. El que fuera su chófer y asistente personal de confianza, ha sido acusado de corrupción en la compraventa de mascarillas durante la pandemia del COVID-19, cuyo material fue destinado a los ministerios de Transportes e Interior. Investigado por la Unidad Central Operativa (UCO), órgano central del servicio de la Policía Judicial de la Guardia Civil. Donde se están realizando las pesquisas pertinentes por los contratos de 53 millones de euros, que supuestamente sirvieron como comisiones a la mano derecha de Ábalos. Una investigación de la Fiscalía Anticorrupción dirigida por el Juzgado Central número 2 de la Audiencia Nacional. Si finalmente se comprobaran los hechos que afectan a varias provincias españolas, estarían relacionados con hechos delictivos donde podrían condenarle por blanqueo de capitales, tráfico de influencias, cohecho y delitos de organización criminal. Este caso está dando mucho que hablar, cada vez son más los que parecen estar  implicados en esta trama de las mascarillas. Incluso Salvador Illa, secretario del PSC y exministro de Sanidad, dio prioridad al proveedor del exministro, cuando los cubrebocas se vendían seis veces más caros, por contratos a Soluciones de Gestión. Una empresa Zaragozana, que logró facturar 51 millones en tan solo 4 meses a través de nueve contratos de emergencia, como puede comprobarse en la Plataforma del Sector Público, donde los únicos contratos con esta empresa, se otorgaron entre marzo y junio de 2020 y cuya actividad mantienen en secreto desde 2021.

Mientras tanto el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez aseguraba en uno de sus mítines que la lucha contra la corrupción “ha de ser implacable, venga de donde venga y caiga quien caiga”. El PSOE  es uno de los partidos más corruptos de la historia de la Democracia, como podemos comprobar trasladándonos a tiempos anteriores. Como el Caso Sarasola en 1983, el Caso Leiba de 1984, el caso Iberia en 1989, el caso Filesa en 1991, el caso Roldán  en 1993, el Caso de los Maletines en 2007, el Caso Faisán en 2011. Esto es solo una pequeña pincelada de un partido que aunque intenten definir  como que contienen un ADN de valores de humildad, respeto, responsabilidad y honestidad, su historia demuestra todo lo contrario.

Finalmente José Luis Ábalos parece no estar por la labor de dejar su acta como diputado, porque según el torrentino, “si se hubiera producido cuando era ministro, hubiera dimitido”. Está claro que este tipo de circunstancias para los socialistas son peccata minuta, circunstancia que no tiene ninguna consecuencia ni transcendencia sobre los puestos que desempeñan.

El Partido Socialista Obrero Español es un sólido nido de serpientes, donde nos obligan a deglutir cualquier tipo de dislate envuelto en una dictadura represiva que ni es progresista ni tiene principios. Recuerden:  “No te quedes de piedra, no importa cuántas veces la serpiente mude la piel, pues siempre será serpiente

Patricia R. Corchado

Cacereña de nacimiento, diploma en Educación Primaria. Amante de la comunicación y la política. Articulista y colaboradora en distintos digitales y medios de comunicación como Edatv, minuto crucial y Denaes. Hoy en día uno de los pasos hacia la libertad es estar bien informado.

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