«El ruedo ibérico». Por Teresita Ávila

El Ruedo Ibérico

CHISMOSOS anuncios difundían el mensaje revolucionario por la redondez del Ruedo Ibérico. Y en las ciudades viejas, bajo los porches de la plaza, y en los atrios solaneros de los villorrios, y en el colmado andaluz, y en la tasca madrileña, y en el chigre y en el frontón, entre grises mares y prados verdes, el periquito gacetillero abre los días con el anuncio de que viene la Niña. ¡Y la Niña, todas las noches quedándose a dormir por las afueras!…

Ramón del Valle-InclánEl Ruedo Ibérico. Primera serie. Tomo II. Viva mi dueño.
El Ruedo Ibérico y la Tauromaquia

«España, piel de toro, le niega a ojos vistas el futuro a una juventud desprotegida que apenas ocupa un lugar en el albero, reducido su papel al de monosabios»

España —yo digo España con el orgullo de la pertenencia a una gran nación que nos ha dado, y continúa haciéndolo, tan grandes satisfacciones como disgustos— tiene, entre muchas otras, la singularidad de contar con dos mancos de tronío. Ignoro hasta qué punto hubieran simpatizado ambos gigantes de la literatura de haber coincido en el mismo eje cronológico. En verdad, con unas circunstancias vitales muy diferentes, uno de ellos, el más moderno, jamás vivió algo equiparable a la más memorable y alta ocasión que vieron los siglos, ni esperan ver los venideros”Pero conocemos que el cambio de suertes le pilló al primero con el paso cambiado. Tal vez este sea el sino del pueblo español, nacido bajo el estigma del hierro candente en la piel de toro que nos acoge con maneras desabridas. Y, aunque haya sido asunto de moda la tauromaquia por la infeliz idea de Urtasun (El Confidencial), y el título que remite a la obra valleinclanesca elegido haya sido rescatado magistralmente por Javier Rioyo para The Objective Ojalá podamos seguir soñando con alguna tarde de toros como aquellas que Belmonte ofreció a intelectuales, republicanos, monárquicos y al pueblo»), habrá que salir a los medios y brindar con un ¡Va por ustedes! lo mío. Más aún, si en la tarde está ausente el sol y, para colmo, las rachas de un viento imprevisible deslucen la faena.

En los carteles han puesto un nombre que no lo quiero mirar… uno fue el de Jon Idígoras, aficionado a la tauromaquia y conocido como Chiquito de AmorebietaChiquito de Éibar o Morenito del Alto [1] en su época de novillero, quien dejó una arena por otra, la política, en la que sí realizó más ‘faenas’. Y el otro figura que pretende mantenerse con uñas y dientes dentro del cartel es ‘el hijo de Torrente’ (me refiero a la localidad valenciana, no al célebre personaje), José Luis Ábalos, cuyo progenitor fue el becerrista Carbonerito, conocido como «el torero rojo»[2]. No puede ocultarse lo bien que las listas electorales recompensan a quienes ofician de subalternos, promovidos a dignidades insospechadas desde las que ejercer el toreo de salón —despacho, secretaria, sueldo y coche oficial— sin arrimarse. En clave de charlotada ha de interpretarse nuestra historia reciente, desde el mismo instante en el que el vizcaíno logró colarse en el parlamento vasco, en las elecciones de 1980, y sentar sus reales sin que fuera necesario el blindaje o el exilio de tantos paisanos suyos. En cuanto al exministro, sus maneras taurinas se han dejado notar al afirmar «Yo no tengo que reconocer ninguna culpa cuando no la tengo». «El redentorismo no lo practico en política»[3]. ¡Qué buen nombre hubiera sido El Redentor para el aún ‘no-redimido-no rehabilitado’ José Luis!

Sinceramente, no entiendo la actual inquina hacia la tauromaquia cuando son tantas las conexiones de su reglamento con las propias del ámbito parlamentario:

Los toreros serán los responsables del estricto cumplimiento del Reglamento Taurino respondiendo ante la autoridad, el Presidente de la Plaza. Deberán ejecutar las distintas suertes según un orden establecido y en un tiempo limitado [4].

De cuando en cuando, sale alguno un poco díscolo y monta un pollo para darle un poco de color a la semana (Javier Lambán afronta una posible multa de 600 euros por no ir al pleno del Senado sobre la amnistía) y mantener la tensión en mínimos siquiera en este cuerpo enfermo, agotado por el continuo maltrato al que le someten y que, aún viejo, resiste los envites marrulleros ni se sabe cómo.

España, piel de toro, le niega a ojos vistas el futuro a una juventud desprotegida que apenas ocupa un lugar en el albero, reducido su papel al de monosabios. Ignorados las más de las veces. La piel  se eriza de nuevo, en el coso, ante noticias como esta (La Voz de Asturias): Doce detenidos en Asturias por explotación sexual de cinco menores tuteladas. Y pone el grito en el cielo Najat El Hachmi contra las aberraciones cometidas por los actuales Mengeles que se parapetan tras el burladero del dogma ‘woke’:

En los anales de las peores atrocidades médicas cometidas en Occidente quedará grabado este oscuro capítulo en el que se está dañando la salud de niños sanos en nombres de supuestos problemas de identidad de género promovidos por adultos irresponsables. La corrección política y el miedo a ser quemados en la hoguera de la transfobia están avalando la prescripción de tratamientos experimentales y cirugías irreversibles solicitados después de un autodiagnóstico. [5]

¡A qué extrañas casualidades se deberá que las banderillas siempre se las pongan a los mismos! ¡Esas torpezas y arrepentimientos tardíos que dejan una factura elevada a pesar de su irreparable resultado! Con la ultimísima polémica en la retina, —la campaña del Ayuntamiento de Almería que contaba con el apoyo del Ministerio de Igualdad, supuestamente contra el acoso sexual a menores— ofrecía una interpretación de una bajeza espantosa, no solamente ambigua o achacable a un descuido sin mala intención. Desde luego, el resultado del derrote lo hubiera aplaudido con gusto la propia Irene Montero (vídeo): El Ayuntamiento de Almería retira un cartel del Ministerio de Igualdad que insinúa sexo consentido con menores.

Y sin gloria que celebrar, el olor a sacrificio ritual lo invade todo, aquí y allá. De rojo sangre y sin traje de luces se ha vestido el mismo rey de Inglaterra [6]. Acaso el diseño que se traen entre manos los dueños del planeta cuyo nuevo encuentro se producirá dentro de escasas fechas en Madrid (La reunión del Club Bilderberg 2024 se celebrará a finales de mayo en Madrid y varios españoles estarán invitados) aspire al sometimiento de una humanidad —que vive agradecida  y en perpetuo síndrome de Estocolmo e ignorante de su destino—, a la que le reservan el papel de Sansón «atado como mulo de noria», girando desgraciada sin huida posible del círculo vicioso, sin otro horizonte que el de pisar sobre sus huellas, una y otra vez. La rueda de la Fortuna, O Fortuna, adquiere una inquietante velocidad.

NOTAS__________

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Jon_Idigoras

 

[2] https://elcierredigital.com/investigacion/543563655/La-verdadera-historia-de-Carbonerito-el-padre-becerrista-del-ministro-Jose-Luis-Abalos-.html#google_vignette

 

[3] https://theobjective.com/directo/politica/2024-05-06/abalos-comision-investigacion-senado/

 

[4] https://www.realmaestranza.com/real-plaza-de-toros/la-corrida/

 

[5] Publicado en El Paíshttps://elpais.com/opinion/2024-05-03/eunucar-a-menores.html

Y reproducido, por expreso de la autora, en laicismo.org:

https://laicismo.org/eunucar-a-menores-%C2%B7-por-najat-el-hachmi/294027

 

[6] https://www.abc.es/espana/casa-real-britanica-presenta-retrato-oficial-rey-20240516183906-vi.html

Teresita A.

Mi nombre tiene una historia detrás. La culpa no fue del cha-cha-chá -como cantaba Jaime Urrutia- sino de un "accidente burocrático". Nací en Logroño y pasé mi adolescencia en un lugar de cuyo nombre siempre me acordaré. Mis banderas son el humor cervantino y la retranca de Miguel Delibes -a quien tuve el honor de conocer, ya que soy autora de un libro cuya fuente exclusiva es su obra: Fórmulas de tratamiento en la narrativa de Miguel Delibes-. Las vocaciones -al contrario que las casualidades- existen y se persiguen, como los sueños. Y los míos siempre tuvieron en el foco darle a la tecla y escribir. Además, ejerzo como profesora en un instituto vallisoletano.

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