
«Ahora el gobierno de alfareros ha reducido el fango a la categoría de insulto y elemento deleznable del quehacer político»
Parece que tenemos un gobierno de alfareros… el fango, ese humilde elemento que ha servido siempre a la Humanidad para facilitar la vida, desde el fértil barro que transporta el Nilo fecundando los campos hasta el más cotidiano y doméstico que permitió, desde el inicio de los tiempos, a las amas de casa cocinar y servir las comidas familiares o el que tantos artistas y artesanos continúan utilizando para sus creaciones.
Ahora el gobierno lo ha reducido a la categoría de insulto y elemento deleznable del quehacer político. A falta de argumentos Sánchez y sus corifeos echan esa palabra, otrora significante de un honesto elemento, a la cara de sus oponentes como única salida a los constantes agobios que cercan a un gobierno roto y desnortado.

