
«Tantos años con escoltas, tantos años luchando contra ETA, defendiendo a España, para ver en qué hemos acabado con el Sanchismo»
Tantos años con escoltas, tantos años luchando contra ETA, defendiendo a España, para ver en qué hemos acabado con el Sanchismo. Hoy se ha aprobado la ley de amnistía, y como bien ha dicho Santiago Abascal, es el atentado más grave a los españoles honrados desde 1978.
Ha llegado el desguace de la nación.
Entramos hoy en una etapa de totalitarismo, de cultura de la cancelación a quienes se opongan a esas leyes que se han construido en estos años, unida a la balcanización. España va a pasar de haber vivido un crimen a vivir una mentira. Desde el gobierno del traidor están llevando a la sociedad a un callejón sin salida.
Nunca tan pocos hicieron tanto daño a tantos.
El consenso, la concordia, la tolerancia y la voluntad de reconciliación fueron los fundamentos en los que se cimentó el proceso de transición a la democracia en nuestro país que se concretó jurídicamente en la Constitución española de 1978.
La ley de amnistía rompe el principio de igualdad, pues la conducta punible penalmente recibe un tratamiento diferenciado dependiendo del sujeto que la comete. Asimismo, rompe la división de poderes que se haya en la base del Estado de Derecho porque desautoriza al Poder Judicial, que actuó conforme a Derecho y cumplió con su misión constitucional.
Han preparado un camino hacia la autodeterminación que será absolutamente inconstitucional.
Lo siguiente es la autodeterminación, aunque sepan que como derecho unilateral de secesionismo no va a tener cabida inicialmente en España ni en la Constitución Española pero saben que el ritmo y alcance del referéndum ha influido mucho el gran resultado de Bildu en las anteriores elecciones autonómicas.
Y para más felonías, un diputado del PSOE llama neofascistas y filonazis a los diputados de VOX y la presidenta del Congreso afirma: «El ser demócrata implica saber escuchar al que piensa diferente«. Armengol no puede seguir ni un minuto más al frente de su puesto. Todo mi apoyo a Vox.
Este jueves 30 de mayo es un día negro para la historia de la Democracia española, pero también lo es que la lógica impotencia que sienten millones de españoles no puede traducirse en desánimo, porque eso es lo que pretende Pedro Sánchez. Que España y los españoles caigan en el desistimiento y la frustración y se rindan ante los hechos consumados.
Eso jamás, yo no me rindo.
Es la hora del Tribunal Supremo, porque sobre él recae la inmensa responsabilidad de hacer frente a una norma que rompe el marco constitucional.
Será historia la que juzgue a Pedro Sánchez, pero lo importante ahora es subrayar que la justicia española está en disposición de imponerse a esa bastarda retroalimentación de intereses entre el socialcomunismo y el separatismo.
Consumada la traición, la defensa del Estado de Derecho queda en manos de la justicia. Por eso son tan importante estas elecciones europeas.
Hay que darle un sopapo electoral a Sánchez en estas elecciones europeas.
Una bofetada en forma de voto masivo a Vox, porque del PP prefiero no hablar. Por España, por nuestra soberanía y por nuestra unidad. Yo votare Vox
