
«Con Los Problemas, su banda alternativa, desplegó un amplio abanico de estilos musicales, siempre aderezados con su toque mágico»
Extremadamente tímido, aprendió a usar las canciones como medio de expresión, llegándose a convertir en líder de uno de los grupos más exitosos de la historia del pop español. Pero odiaba la fama, la industria, las entrevistas, siempre pretendió ser alguien anónimo. Era capaz de llenar grandes recintos con su banda o subirse a un pequeño escenario en algún bar de Malasaña y actuar para un público reducido. Tenía un gusto exquisito para escoger, realizar, adaptar sus composiciones propias o versiones, al menos cuando le dejaban llevarlas por los derroteros que él deseaba. Y así lo reflejó en una etapa con mucho carácter acústico con Los Problemas, su banda alternativa, en la que desplegó un amplio abanico de estilos musicales, siempre aderezados con su toque mágico a la par que melancólico, polkas, fados, canción de autor y por supuesto, rancheras. Canciones que fueron calando despacio, como una lluvia fina, a cuantos las recibían con la sensibilidad suficiente para valorar su dimensión.
La voz de Enrique Urquijo te desgarraba, te hacía envolverte en sus canciones. En el segundo trabajo con Los Problemas titulado “Desde que no nos vemos” nos dejó una de las joyas más radiantes del pop español , ya la he traído en alguna ocasión, pero es una de mis debilidades, disfruten “Demasiado Tarde”.
