
En esta poesía podrás encontrar hasta 55 títulos de canciones de Duncan Dhu, a los que se la dedico, por habernos acompañado durante muchos años, formando parte de la melodía de nuestras vidas.
En todas las estrofas podrás encontrar al menos un título y en una de ellas, podrás encontrar hasta 6.
El sentido de tu canción
El nuevo milenio asomaba, y llegaba derrapando.
En aquellos tiempos, me sentía alma de bar.
La tarde de fiesta, seguía galopando,
y empalmaba con la noche, para nunca terminar.
Yo era el Rey de la luna, en la gloria verdadera.
De día, resaca y chapuzas, buscaba yo mi camino.
Si había dinero tocaba, Whisky y música ratonera.
Y si hoy no había suerte, pues tan sólo fiesta y vino.
Pero aquella negra noche, en esa playa de fuego,
al otro lado de la hoguera, vi una fiel paloma blanca.
Llegaba el nuevo calor, nuevas las reglas del juego.
Me sentía Humphrey Bogart, como estando en Casablanca.
Esos ojos negros, me miraban entre las cenizas,
que surgían de las llamas. Tras la cortina de humo,
yo ya temía perderte, allí en la playa de Ibiza.
En tu mano yo recuerdo, que tú llevabas un zumo.
Cien gaviotas yo creí, en la noche ver volar.
Es difícil de explicar, a decir la verdad,
lo que sentí, sólo pensaba, no debes marchar.
Pues estaba sin duda, rozando la eternidad.
De repente, no sé cómo, se estaba cayendo el cielo.
Sus lágrimas en la arena, pasaron a ser tormenta.
Todo el mundo echó a correr, mas yo clavado en el suelo,
pude ver que tú seguías, quieta mirándome atenta.
La hoguera había sucumbido. Sobre ella pasé despacio.
2 extraños, sin hablarnos. Sólo palabras sin nombre,
venían a mi cabeza, pues flotaba en el espacio.
“Piensa en algo original ¡Espabila. Vamos hombre!”
Pero tú no me dejaste, ni siquiera abrir la boca.
Me besaste apasionada, como sintiendo mi amor.
En el río del silencio, terminamos ya sin ropa.
Resguardados de la lluvia, entre salitre y sudor.
Un nuevo mundo real. Fueron años de alegría.
Los 2 montamos en Córdoba, preciosa la casa azul.
Con aquel jardín de rosas, blancas, rojas y amarillas.
Dulce aroma de jazmín, de naranjo y de abedul.
A tu lado era feliz. Si no eres tú, a nadie quiero.
“Pon esas rosas en agua”, me decías dulcemente.
Eras mi fiel talismán, eras mi amor verdadero.
No importaba lo demás. Sobraba toda la gente.
Pero había que prosperar, no se come de pasión.
Tu guitarra y tus letras, no veían recompensa.
Parecía que no encontrabas, el sentido de tu canción.
Yo en la barra de este hotel, no llenaba la despensa.
Pero siempre fui despierto y crecía esa cadena.
Y en Francia abrían ahora, un nuevo establecimiento.
Me ofrecieron un buen puesto, y cuando la bolsa suena,
En el andén yo me vi, aunque triste, no te miento.
Justo no podías tú ahora, nuestra casa abandonar.
Pues tu última maqueta, parecía haber gustado.
Y esa joven discográfica, por ti empezaba a apostar.
Por separado nos vimos, persiguiendo aquel dorado.
Ya en el tren podía sentir, dolor por la despedida.
“Amor, nos veremos pronto”, tú me entregaste tu cruz.
Cada kilómetro más, iba sangrando la herida.
Y a tientas me vi en un túnel, fue cuando murió la luz.
Nuestras vidas prosperaban, cada uno por su lado.
Tú en algún lugar del sur, yo en una calle de París.
En un mundo de cristal, el chico de los ojos asustados.
Tú ahora eras sombra de ti, y en casa una rosa gris.
Los llantos de la ciudad, sentía caer sobre mí,
temiendo que la distancia, nos trajera un fin de amor.
Y eso que juro que no, puedo evitar pensar en ti,
mas cuando llego a mi casa, es la casa del enterrador.
Ahora la caja está llena, esos frutos recogiste.
Pero el sabor de tu ausencia, me sabe como la hiel.
No quiero que nuestra historia, sea de esas historias tristes.
Así que retomaré, el camino de la piel.
No necesito oro blanco, ni oro amarillo, ni rosa.
No necesito palacios, no es mi fin sólo el tener.
Yo no soy de sangre azul, la vida va de otras cosas.
De nuevo feliz con mi tierra, mi casa y una mujer.
Los 55 títulos de canciones de Duncan Dhu
- Cien gaviotas
- Esos ojos negros
- Jardín de rosas
- Casablanca
- Fin de amor
- No puedo evitar, pensar en ti
- Lágrimas en la arena
- Tarde de fiesta
- Una calle de París
- No debes marchar
- La barra de este hotel
- El sentido de tu canción
- El río del silencio
- Rozando la eternidad
- Palabras sin nombre
- Rosa gris
- Las reglas del juego
- El nuevo calor
- Entre salitre y sudor
- Rosas en agua
- Mi fiel talismán
- En algún lugar
- Mundo de cristal
- La casa azul
- Sombra de ti
- Oro blanco
- A tientas
- Si no eres tú
- Rey de la luna
- Abandonar
- Mundo real
- A tu lado
- La herida
- Fin
- Córdoba
- Cenizas
- Extraños
- Mi amor
- La playa
- Cuando murió la luz
- Los llantos de la ciudad
- Sangre azul
- Paloma blanca
- Mi tierra, mi casa y una mujer
- Dulce aroma
- El camino de la piel
- Tras la cortina
- La casa del enterrador
- Historias tristes
- Música ratonera
- El chico de los ojos asustados
- En el andén
- Cayendo el cielo
- Carne de bar
- Fiesta y vino

