
«Por el honor y la dignidad de España que usted ha puesto en almoneda por siete votos que le permiten seguir en el colchón de la Moncloa aplíquese la fonoteca»
Hoy citación a Pedro Sánchez, dottore cum fraude, ante el juez Peinado por el caso de corrupción y tráfico de influencias de su esposa la no-licenciada y ‘catedrática’ Begoña Gómez, que como dice el refrán «es como el maestro Ciruela que no sabía leer y puso escuela«.
Hoy tiene la oportunidad, no caerá esa breva, de aplicarse todo aquello que en su impostura exigía en su día Rajoy:
«Las tramas de corrupción que afectan al partido del Gobierno suponen una mancha en la proyección internacional y en el prestigio de nuestro país. Desde el Partido Socialista afirmamos a todos aquellos que nos están mirando que la ejemplaridad pública es innegociable y que el mayor enemigo de nuestro estado es la corrupción. Un presidente del gobierno debe ser un referente sobre todo moral, para el conjunto de la sociedad. ¿Qué ejemplo está dando el actual presidente del Gobierno a nuestros hijos y a nuestras hijas? ¿Usted se ha preguntado el alto precio reputacional que están teniendo que pagar todos los ciudadanos y ciudadanas manteniéndose usted como presidente del gobierno? Señor presidente, si usted no pone fin a su agonía, desgraciadamente acabarán agonizando las instituciones y nuestra democracia, así que solamente le queda una salida honorable: Presente su dimisión ante el Rey. Solo tiene un camino… dimitir. No arrastre a España en su caída, ¡dimita! Sus circunstancias personales por así calificarlas, no tienes por qué ser las circunstancias de España. Con usted la corrupción ya ha llegado a la presidencia del Gobierno de España. Por dignidad y no la suya sino la de nuestra democracia, le exigimos desde el Partido Socialista Obrero Español que dimita…«.
Así que en este caso, no por la honorabilidad ni por la dignidad suyas, cualidades de las que albergo dudas de que las conozca y tenga, sino por el honor y la dignidad de España que usted ha puesto en almoneda por siete votos que le permiten seguir en el colchón de la Moncloa desde el que con más cara que espalda la ‘catetadrádita‘ ha solicitado renovar el apaño vergonzante con la Complutense.

