Señorío y virtud. Por Antonio E. 

Señorío y virtud

«Señorío y virtud nunca militaron donde sus significados estaban claramente proscritos, su partido. Sobre este particular no existe ninguna duda» 

A la izquierda, supuestamente española, y a su máximo jerarca, el tal Pedro Sánchez, habría que decirle, y le digo, que cuando hable de la ultraderecha, debería estudiar atentamente su mandato, sus pactos con criminales, malversadores, ladrones, supremacistas, racistas y demás lumpen carcelario donde reptan y pululan los partidarios acérrimos del narco comunismo. 

Más que nada por aquello de apropiarse, como de tantas otras cosas, de un señorío que nunca tuvo y del que bajo su férrea bota está muy lejos de poseer jamás, verbigracia él mismo. Por lo tanto, señorío y virtud nunca militaron donde sus significados estaban claramente proscritos, su partido. Sobre este particular no existe ninguna duda. 

Los penúltimos acontecimientos, que no últimos, nos están demostrando hasta qué punto de indignidad está llegando este individuo, con tal de seguir vejando a la nación española. Por razones que no vienen al caso he asistido a una especie de rueda de prensa, en la que cómo siempre, se ha mostrado como lo que es, soez, chulo, macarra, cutre, embustero, profundamente rufianesco y un largo corolario de epítetos que no paso a enumerar por razones obvias, que no por falta de ganas. 

Estamos tan acostumbrados a oír sus monsergas, en realidad basura moral para consumo de sus idiotas a sueldo, que nada de lo que pueda decirnos, nos asombra, en realidad todo lo que está perpetrando lo esperábamos. Reveladoras imágenes las de sus inútiles y segundones, meciéndole como quién arrulla a una víbora del Gabón. Imaginé, al ver sus caras, el asco que les produce depender de un tipo tan vulgar y estropajoso, en realidad me dieron la misma o más repugnancia que la que ellos sentían por soportar a un ser tan vomitivo. 

Los antecedentes de esta supuesta rueda de prensa, eran tan escandalosos, que incluso nos temíamos que su comparecencia ante el juez Peinado, serviría para acentuar su ya legendaria pose de trilero. Y así fue, hasta que nos enteramos de la querella interpuesta por la abogacía del estado, en la persona de una abogada que participó en las trapisondas orquestadas por la supuesta corrupta Begoña Gómez. Todo queda en casa, hasta las monedas del cepillo de la iglesia. 

Otra vez una institución estatal al servicio del puto amo, como tantas otras donde el tal Sánchez expulsó con malas artes dignidad y profesionalidad, nombrando al oscurantismo y la miseria moral, como nuevos moradores. 

En el régimen sanchista nada es por casualidad, todo es tan opaco y burdo como la repugnante estampa del que lo representa. Centenares de escuchas telefónicas ordenadas por la justicia, declaraciones de los investigados, dispositivos encriptados abiertos de par en par, declaraciones publicadas por la prensa libre, sin que el tal Pedro haya interpuesto ni una sola querella o denuncia por injurias y falsedad contra los medios que las publicaron. Quién calla otorga, quién entorpece la acción de la justicia lo que en realidad está haciendo es confesar su culpabilidad. 

Es tanta la pestilencia que despide el mandato de este sin vergüenza, que nada de lo que haga o diga va a mover un ápice de lo que pensamos de él, y de su compañera sentimental. Si a Felipe González le adjudicaron la X de los GAL, nadie, conociendo a este advenedizo, podrá convencernos de que él no es la X de toda la corrupción habida durante su mandato, de toda ella, sin dejar fuera ni un solo nanogramo. Él señaló el camino, este humilde servidor solo hace que seguirlo, usando la misma vara de medir que él uso para señalar a otros. 

Si Venezuela tiene a Maburro, España no podía ser menos y tiene al tal Pedro Sánchez, de profesión sus embustes, de afición sus traiciones, y por afición y costumbre, sus supuestas corrupciones. 

El año pasado escribí en este mismo medio, que la izquierda extrema social comunista, estaba incapacitada moralmente para celebrar elecciones limpias y democráticas en España, lamenté no equivocarme. Cuando este tipo vuelva a convocarlas seguiré avisándolo, hay asuntos que nunca cambiarán, como lo es que el tal Pedro Sánchez convoque y prepare las elecciones generales acomodándolas a su forma y gusto, como las que preparó detrás de unas cortinas en su partido. 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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