¿Y qué? Sánchez sigue en la Moncloa. Por Anna Castells

¿Y qué?

«Hemos hecho un ridículo internacional.  Nos hemos cargado la credibilidad de nuestras fuerzas del orden. Hemos puesto en ridículo a la Justicia española. ¿Y qué?»

Muchos medios al parecer se sorprenden de que Sánchez no se haya pronunciado sobre la aparición y fuga del émulo catalán del Lute (para los muy jóvenes o desmemoriados; un delincuente experto en fugas). Si Sánchez se pronunciase, y dijese la verdad por una vez, lo que debería decir es que su plan y de Puigdemont salió a la perfección…

¿De verdad alguien puede creer que a Sánchez le interesaba detener al fugitivo y perder los siete votos y por tanto la Moncloa? ¿Y alguien puede creer que Puigdemont, un cobarde declarado, iba a sacrificar su cómodo tren de vida por una causa perdida? Y sobre todo, ¿alguien puede creer que los miles, sí miles, de cargos y carguitos, psoes, indepes, y demás, que viven de los impuestos de los españoles iban a aceptar perder esa bicoca que es cobrar sueldos por encima de los de mercado, sin necesidad de haber demostrado ninguna idoneidad para el cargo, sin responsabilidad por el fracaso de su administración (alguien se responsabilizará del mal funcionamiento de RENFE o de la quiebra económica de Correos?), sin rendir nunca cuentas de su gestión?

Puigdemont detenido no tenía más remedio que retirarle su apoyo a Sánchez y el personaje sabe muy bien que de los jueces españoles, de la mayoría, no podía esperar que se sometiesen bovinamente a los intereses monclovitas. Y de Llarena a Conde Pumpido van muchos meses sin el confort de su palacete bruselense…

La fuga de Puigdemont es tan burda que solo puede ser fruto de un plan perfectamente ejecutado, al fin y al cabo, ¿Cuándo le ha importado a Sánchez algo que no fuese su permanencia en el poder?

Hemos hecho un ridículo internacional. ¿Y qué? Nos hemos cargado la credibilidad de nuestras fuerzas del orden frente a los organismos de seguridad internacionales. ¿Y qué? Hemos puesto en ridículo a la Justicia española. ¿Y qué?

Sánchez sigue durmiendo en su estrenado colchón de Moncloa, ha desviado la atención de los chanchullos de sus familiares y, una vez más, ha pillado a la oposición a por uvas. Tal vez por eso este año se adelanta la vendimia.

Será lo único que salga bien este verano.

Anna Castells

Soy Licenciada en Derecho y periodista de profesión. He sido Jefe de Prensa del Ministerio de Cultura y del Tribunal Constitucional. Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la compañía RENFE. Editora y Presentadora de diversos informativos de TVE y corresponsal de RNE en Francia. Profesora en diversos Masters de Liderazgo y Comunicación.

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