De preguntas y disparos. Por Antonio E.

De preguntas y disparos.

«En algunos diálogos de cine negro las palabras disparar y preguntar están íntimamente unidas, a la hora de interrogar al presunto culpable»

Aparentemente entre las palabras preguntar y disparar existen significativas diferencias, y una coincidencia gramatical, ambos verbos son transitivos. En algunos diálogos de cine negro las palabras disparar y preguntar están íntimamente unidas, a la hora de interrogar al presunto culpable. Por tanto, hoy hablaremos de tipos de disparos y preguntas, usando la política cómo coartada para divulgarlos. 

 

TIRO A QUEMARROPA. Excmo. Señor S. ¿Ha influido en el gobierno español la existencia entre sus filas de varios ministros chavistas, para el no reconocimiento del presidente electo Don Edmundo González Urrutia? ¿Por qué se escuda en la soberanía popular cuando gana, y no cuando pierde, como ha ocurrido recientemente en el caso del presidente electo venezolano? Permítame que le diga que su silencio es tan clamoroso como cobarde, nada nuevo bajo el sol, tratándose de un sujeto cuya valía cómo político oscila entre el cero y la nada. 

 

TIRO A BOCAJARRO.  Excmo. Señor A. ¿Mantiene que el T.C. no ha sido fagocitado, por usted y sus acólitos, para reformar la Constitución desde dentro, hurtando ese derecho a la ciudadanía? La respuesta la dio usted hace unos días cuando adelantó, como si fuera el portavoz del T.C., lo que solo podría venir por boca de un portavoz autorizado por el propio T.C. Si esta maniobra no es un auténtico navajazo a la propia Constitución, sea valiente y explique a la ciudadanía qué es si no. 

 

TIRO A CAÑÓN TOCANTE. Excmo. Señor N. ¿Por qué tienen que ser antes los derechos de los que entran ilegalmente en España, y no los de los ciudadanos españoles? ¿Existe algún motivo ideológico o económico para que así sea? Y si así fuere ¿Qué o quiénes organizaciones españolas se están lucrando económicamente de este desastre? Su inacción es un insulto, su actitud un escándalo, su prepotencia una traición, su cobardía no tomando medidas, una magistral lección de impotencia ante su lamentable y estrepitoso fracaso.  

 

TIRO DE ENFILADA. Excmo. Señor C. Si la nunca demostrada fiabilidad de este gobierno la marca su presidente ¿A quién es achacable su ya legendaria inutilidad? ¿Es a usted y solo a usted al que debemos denunciar por incapaz, inútil e inseguro?  Si es cierto alce la mano derecha, si es incierto también alce la mano izquierda, o mejor alce las dos a la vez, más que nada por no perder su costumbre de no contestar. 

 

TIRO RASANTE. Excmo. Señor H. ¿Es usted consciente del ridículo en que cae a cada declaración que hace? ¿No cree usted que dada su más que demostrada incapacidad debería abstenerse de hablar, por lo menos, durante los siguientes seiscientos años? ¿Si usted tuviera que señalar algo coherente en lo que haya colaborado, que señalaría? ¿La respuesta es la misma que lo que pone en su currículo personal, nada? ¿No le da vergüenza? No se digne en contestar, su esfuerzo será baldío, tan inútil como su inexistente trayectoria, tan risorio como sus inconexos balbuceos, tan arrogante como su desconocimiento, tan vulgar como su ridícula presencia, tan abracadabrante como aquel loro que siendo de plástico, se llegó a creer que podía volar sobre su propia peana. 

 

TIRO DE FLANCO. Excmo. Señor E. ¿A quién se le ha ocurrido parir esa basurienta ley de Plan de acción por la democracia? ¿Es consciente de que, en base a la realidad de su talla política, usted está deslegitimado para legislar nada que esté relacionado con la democracia? Si no es así, usted tiene un serio problema, y la ciudadanía española peor aún, tiene un autócrata en pleno uso de sus atributos como dictador en ciernes. De embustero a falsario, de trilero a mercachifle, de apóstata de la verdad a embustero empedernido. Deje ya de insultar a la inteligencia de todos y cada uno de los españoles, y lárguese a cualquier país en el que rija la megalomanía como única forma de pasar inadvertido. 

 

TIRO EN LA NUCA. Excmo. Señor Z. ¿No es cierto que su único programa de gobierno es el de eternizarse en la presidencia del gobierno a cualquier precio? ¿Por qué oculta sistemáticamente con quién se entrevista y para qué? Cientos de preguntas se quedarán sin respuesta, lo cual induce a pensar que todo lo que se dice de usted y sus más directos allegados, es solo la punta del iceberg. Hasta ahora no ha presentado ninguna querella, que al albor de lo que ha salido publicado, resulta altamente sospechoso. ¿Va a amordazar a los medios que publican las hazañas de su familia y allegados políticos? O toda esta parafernalia será otra nube de verano, tan insulsa y pasajera como su acongojante y sempiterna verborrea. 

 

TIRO POR LA CULATA. Excmo. Señor X. En este apartado, el del tiro por la culata, no habrá preguntas, solo habrá certezas. La única maquinaria del fango que existe en España es la que usted ha montado solo, o en compañía de otros, en su despacho de presidencia del gobierno sita en la Moncloa. 

 

Cómo se atreve a juzgar a quién hace públicas sus vergüenzas y las de los suyos, y no a usted mismo por consentirlas o protagonizarlas, como máximo propagador de bulos embustes y montajes. 

 

Usted es a la democracia, lo que los perdigones a las palomas, letal. 

 

ANTONIO E.  

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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