Si tienes casas, eres un malnacido explotador. Por Rodolfo Arévalo

Si tienes casas, eres un malnacido explotador. Fotos de Jomaca

«Poseer casas se ha convertido en un Sambenito a llevar colgado a la espalda. ¡Vaya que si tienes casas, eres un malnacido explotador!»

Al parecer, en España en la actualidad, ha dejado de ser una suerte poseer viviendas que hayas heredado o comprado con el sudor de tu frente, más bien se ha convertido en un Sambenito a llevar colgado a la espalda. ¡Vaya que si tienes casas, eres un malnacido explotador! Será esto así porque a los que las poseen se las han debido de regalar ¿no? No, no es así de ninguna manera salvo en casos de herencias de multimillonarios que para el caso pueden alquilar esas viviendas o no según se les ponga en el caletre. Para el resto de personas una vivienda suele ser un complemento a su sueldo, para llevar una vida algo más desahogada.

 

Parece ser que para algunas personas, que otros tengan dinero es un insulto, una vejación, un despropósito. Y eso que cualquiera con algo de esfuerzo y ahorro puede tener algo de líquido en los bancos. Seamos serios el que tiene más de una casa o es rico de cuna o no lo es, los dos casos son posibles. Si ha tenido la suerte de tener padres o abuelos que, en vez de gastarse todo en juerga y vino, decidieron apostar por dejarles una buena herencia a sus hijos y nietos, ya nacen con los pisos comprados, pues por mi, que San Pedro se los Bendiga, que no soy envidioso.

 

Y es que en la sociedad actual, la envidia es o debe ser la tara que muchos portan sobre sus hombros. No se les ha ocurrido quizás que, ellos, pueden hacer lo mismo. En vez de gastarse el dinero en la taberna después de trabajar, lo pueden ahorrar para con el tiempo invertir en una vivienda. ¿Y que mejor herencia que unas viviendas que no bajarán de precio y que siempre puedes vender? Ninguna otra. Eso sí hay muchos que prefieren tener un coche llamativo y caro, si es rojo de relumbrón, mejor que mejor, que el pelaje de fiera selvática hay que lucirlo ante los demás para demostrar su superioridad. Eso sí lo que no sabemos el resto de los mortales, es si deben comer patatas en desayuno, comida, merienda y cena, para poder pagar esos lujos. En todo caso a los demás, en general, no nos interesa.

 

Cada uno puede ser todo lo estúpido, vanidoso y aparentador que desee, está en su derecho, pero que luego no se queje de que gana poco. Para ganar mucho dinero tienes que ser alto cargo de empresa o tener cualidades de las que otros carecen, no es culpa de nadie, hay gente así e insisto no hay porque envidiar lo que no somos. Unos son guapos, otros feos, y otros mediopensionistas y no pasa nada y mira que han llovido ya años sobre la humanidad.

 

Afortunadamente en la época actual, el que más y el que menos tiene como vida un buen pasar, con muchos problemas resuelto por la asistencia pública. Esto es algo que no se ha conocido en ninguna otra fecha anterior en el universo de los hombres. Pero no, parece que somos muy bobitos y solo deseamos la uniformidad total. Esta es la manera de igualar más injusta, porque no se puede igualar por el mismo rasero, hay que hacerlo en todo caso por el nivel de inteligencia y de eficacia en el trabajo.

 

Soy consciente de que en países como España eso de competir unos contra otros para mejorar está muy mal visto, pero la humanidad ha funcionado siempre así. Es más hay países por el mundo en el que no solo se pide ser competitivo, sino que además se exige en la enseñanza en los colegios. Está claro que las habichuelas hay que cogérselas por uno mismo y que si eso lleva trabajo duro, pues hay que aceptarlo como animal de compañía. No todos nacemos con una piruleta en la boca, algunos tenemos que berrear muy alto para conseguirla y esa es la manera que hay que usar, pero después de esforzarse.

 

Es por eso que comenzaba diciendo que al parecer, en España en la actualidad, ha dejado de ser una suerte poseer viviendas que hayas heredado o comprado con el sudor de tu frente, más bien se ha convertido en un Sambenito a llevar colgado a la espalda eres un puto rico. ¡Vaya que si tienes casas, eres un malnacido explotador! Será esto así porque a los que las poseen se las han debido de regalar ¿no? No, no es así de ninguna manera salvo en casos de herencias de multimillonarios que para el caso pueden alquilar esas viviendas o no según se les ponga en el caletre. Para un gran número de personas una vivienda suele ser un complemento a su sueldo, para llevar una vida algo más desahogada. ¿Dejaremos la envidia a un lado alguna vez los Españoles? Lo veo difícil.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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