
«La noche del 11 de abril de 1983 Gijón brilló en los “Oscar”. José Luis Garci conseguía con “Volver a empezar” el primer Oscar para una película española»
La noche del 11 de abril de 1983 Gijón brilló en los “Oscar”. El Molinón, el paseo del Muro, la antigua estación de Renfe, el Hotel Asturias, el lavadero de Deva, el merendero Ideal Rosales de La Guía… entraron por la puerta grande de Hollywood. José Luis Garci conseguía con “Volver a empezar” el primer Oscar para una película española. Antes hubo otros cineastas españoles que ganaron el Oscar, aunque no por una película española. Tal es el caso del director artístico Gil Parrondo y del director de cine Luis Buñuel.
El primero obtuvo dos estatuillas por la dirección artística de “Lawrence de Arabia” (1970) y “Nicolás y Alejandra” (1972), que eran dos producciones británicas.
Por otro lado, el cineasta aragonés se llevó el Oscar a Mejor Película Extranjera en 1973 por “El discreto encanto de la burguesía”, un tanto que no se anotó el cine español puesto que se trataba de una producción francesa. Pero no solo eso, también fue el primer trabajo en español en ser premiado por la Academia de Hollywood.
El cine de Garci son Dashiell Hammet y Raymond Chandler, o Pío Baroja y Benito Pérez Galdós; sus ecos resuenan junto con los de Johann Pachelbel, Georg Friedrich Haendel o Cole Porter, y sus melodías las entonan voces tan dispares como las de Fred Astaire o Gloria Lasso. El cine del director madrileño se basa en diálogos o conversaciones intimistas con las que el público sueña, deseando que no acaben nunca. Como en la escena de “Volver a empezar” interpretada por Antonio Ferrandis (Albajara) y José Bódalo (Roxiu) que protagonizan el momento culminante de la película, en una de las grandes escenas del cine español de todos los tiempos, cuando los vemos conversar en el salón de la casa del doctor Roxiu, en un escenario que fue creado en Madrid por el genial Gil Parrondo.
Con sus interpretaciones José Bódalo y Antonio Ferrandis crean una atmósfera única con la que nos enganchan, cuando el escritor explica a su amigo que le quedan seis meses de vida, estuvieron entre diez y doce días haciendo ensayos con los decorados. Y para conseguir que a Bódalo se le humedecieran los ojos en la escena, el propio actor pidió a Garci que pusiera el “Canon» de Johann Pachelbel”, que junto a «Begin The Beguine» de Cole Porter, forman parte de la BSO y ponen la guinda a esta obra de José Luis Garci, que hoy en día despierta en mí emociones, que en otra etapa de mi vida no supe tener.
Ahora, también, entiendo mejor el porqué del título, Volver a empezar. ¿Me ocurrirá lo mismo con alguna de las películas de Pedro Almodóvar? Coincido poco con los criterios cinematográficos del señor Carlos Boyero, pero sí lo hago cuando dice que no se cree nada de lo que cuenta Pedro Almodóvar, ni como lo cuenta, que en su narrativa hay algo que le resulta falso, salvo contadas excepciones. Pues eso.

