¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy La Paseata os trae una obra de pintura cálida y vibrante por los tonos que nos muestra. Si la he escogido es porque me encanta y no obstante, lo que me ha transmitido puede parecer tétrico pero es en este instante, por lo que en otro momento mi interpretación podría ser otra muy distinta.
Julius Sergius Von Klever. Estonia, 1850 – Leningrado, 1924. Romanticismo. Paisaje. Miembro de la Academia Imperial Rusa de Las Artes y catedrático.

«Paisaje invernal»
Era una noche tan fría, fría como la morada
del que no tiene ternura y agrieta con su mirada,
un corazón congelado como la nieve cuajada
haciendo que aquel río deje la lágrima helada.
Siendo la luna candente, quemaba, anaranjada
iluminando a la noche, en el arroyo está reflejada
dando muestras de su fuerza en el tono de su cara
cuando el silencio vacío al árbol le deshojaba.
El tronco que está torcido, inclinado da su espalda
no es que se haya caído, quiere beber de ese agua
y encontrar aquél camino del que venció su alma
rebuscando con torpeza pudo hallar una esmeralda.
Esmeralda de hoja verde, imposible de encontrarla
salvo que la primavera se acercase sin llamarla
y el tronco lo supiese aunque nunca dijo nada
esperando que otro viese una flor aventurada.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un feliz sábado y un fantástico fin de semana.
MMB

