La gran mamada. Por Antonio E.

La gran mamada

«El proyecto de este sujeto se basa en él mismo y su patética y trasnochada figura, lo demás le trae sin cuidado. Valencia es el más claro exponente»

Lamento muy de veras titular este artículo de forma tan poco edificante, pero después de ver y oír, lo que sucedió en el tan cacareado aquelarre sanchista celebrado en Sevilla, reconozcan conmigo que no hay otra forma más pulcra y fina de titular lo que allí sucedió.

 

Aparte de la enfermiza sumisión al personaje que encarna el llamado Pedro Sánchez por parte de sus súbditos ¿Ha ocurrido algo digno de destacar en tan inoperante demostración de pleitesía? ¿Alguien conoce a alguien que desde dentro del partido opine de algo, que no sea lo guapa que es Begoña y lo bien que le sienta a Pedro su nueva cazadora?

 

Mucho me temo que de lo único que se ha hablado en Sevilla, ha sido de la ultra derecha en su conjunto, y en particular de los malvados Feijóo, Abascal y el Capitán Trueno. Por esta vez la portavoz de la ejecutiva sanchista no hizo mención alguna sobre el Jabato, Pedro Alcázar y Pedrín.

 

Si definiéramos en términos taurinos lo que ha sido el congreso sanchista, cabría decir que ha sido una juerga de espontáneos rindiendo culto a esta especie de inconsistente maletilla que se hace llamar Pedro Sánchez Pérez Castejón. En otros lares la “corrida” se habría celebrado a puerta cerrada, como corresponde a tan lujuriosa y lasciva puesta en escena. Por esta vez no mencionaré a la cofradía de Sujetavelas adscritos a los medios afines, demasiado tienen todos y todas ellas con salir salpicados tras las abluciones bajeras del gran amo.

 

Hace falta echarle mucha imaginación y bastante cara, para llamar congreso a esta especie de fantasía animada de ayer y hoy, donde la única noticia fue la reflejada en las páginas de sucesos haciendo mención a la aparición en carne mortal de Begoña Gómez, y sus curiosas circunstancias.

 

A la fiesta solo faltó la banda de plañideras del palacio de Miraflores, contratadas a última hora para ambientar el evento. Lamentablemente Zapatero no estuvo atento tras olvidar el encargo, razón por la cual los lloros al más puro estilo caraqueño corrieron a cargo del Orfeón Largo Caballero y Cia.

 

Del contenido del supuesto congreso, nadie sabrá nunca nada, ya que lo único reseñable fueron los trescientos treinta y nueve esguinces de pescuezo, trescientas noventa lumbalgias por falta de vergüenza, y mil cincuenta y seis torceduras de dignidad sufridas antes durante y después de la desquiciante quedada. Lógico y natural en estos casos, donde las reverencias solo puntúan cuando son obligatoriamente exageradas.

 

Las patochadas conviene juzgarlas con humor, no así las trágicas consecuencias de tener al frente del gobierno de España a un redomado estafador. Sánchez mintió al decir que ganó las últimas elecciones, municipales autonómicas y generales, siendo aplaudido a rabiar por una turba cada vez más fanatizada.

 

Como puede ser que este personaje diga a estas alturas que es un referente para los españoles, cuando no puede salir a la calle sin que oiga delicadas y efusivas menciones a su señora madre. De lo único que puede alardear a estas alturas, es de ser el máximo responsable de la corrupción que asola a España.

 

¿Como puede presentar a Chaves, Griñán y Magdalena Álvarez como referentes del socialismo, estando condenados por latrocinio y corrupción? ¿Será por preparar su ingreso y el de sus más directos colaboradores en tan insigne organización? Lo trágico para todos nosotros, es ver como corrompe el presente pensando solo en su futuro, con la vista puesta en el terrible pasado del que procede. Mientras tanto la ciudadanía española sigue sin dar un paso al frente diciendo ¡basta!

 

El proyecto de este sujeto se basa en él mismo y su patética y trasnochada figura, lo demás le trae sin cuidado. Valencia es el más claro exponente de lo anteriormente dicho, La Palma, también.

 

En el partido sanchista, la única argamasa que une a sus colaboradores, es el miedo. Miedo a enfrentarse con la vida, miedo a mirar a la cara a la ciudadanía española, miedo a darse cuenta de lo patético y repugnante de su presente como lacayos de un autócrata llamado Pedro Sánchez.

 

Tras el mamotreto sanchista, vulgo mamada, los asistentes al acto pudieron comprobar que la euforia de Sánchez era calcada a la del borrachín que necesita beber tres o quince tragos, para recobrar una pizca de valor, pero sobre todo para pensar en el poco tiempo que le queda antes de rendir cuentas ante la justicia. Recemos por que así sea.

 

Qué grotesco resultó ver y oír a un grupo de millonarios cantando la Internacional, cuando a duras penas ni podrían llegar a balbucear el “Juanito Chocolatero”.

 

Dedicado a la famélica legión de parias y proletarios del mundo, oprimido por tantísimos tiranos, déspotas, sátrapas, autócratas y dictadores hijos de puta, que se hacen llamar progresistas. Amen.

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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