
«En España de nuevo huele a caña, tabaco y brea como cantó Agua Viva y a pesar de formar parte de la Unión Europea»
Si de algo me asombro en la actualidad es del acogimiento que tiene España en Europa por parte de la Unión. Debe ser gracias a que la mayoría de los Españoles no han sido idiotizados por la post modernidad, ni por algunas izquierdas fuera del tiesto aceptable en el continente. Este hecho debe pesar mucho aún sobre las espaldas de quienes quieren convertir nuestro país en uno de allende los mares, de esos de los que dice la canción “huelen a caña, tabaco y brea”. Si esto llegara a ocurrir, lo que estaría claro es que no podríamos pasar a formar parte de esa Unión Europea.
Los Españoles en general tienen un buen concepto de sí mismos, pero habría que pensar en qué tipo de concepto nos tiene el resto de Europa. No creo que los resultados, fuera de la alegría, el calor y las vacaciones al sol, fueran demasiado buenos. Y ahora “va, se pone el gobierno, y dice que a partir de ahora mismo”, todo aquel que desee pasar la noche en un hotel, hostal, pensión o vaya usted a saber, si en casa de la madre que lo parió, debe registrarse con un tercer grado de interrogatorio. Vamos, que rellenar la plantilla de preguntas puede hacer que te den las Uvas, nunca mejor dicho por la proximidad del año nuevo 2025, en el que ya saben ustedes por dónde les pueden dar. Nombre, apellidos, estado social, relación con él, o la, o los acompañantes y no sé cuantas cosas más. ¡»Como para montarse un “menage a trois, a catre o a los que sean»! Vamos, que ni que una familia típica de cuatro miembros fuera un ala armada o sin armar de un ejercito. Como dudes un segundo al rellenarle los papeles al recepcionista del hotel puede decirte eso de: ¡Que te meto eh, que te meto! Y alguno por exceso de celo, hasta te mete ¡eh!, que está el personal un poco hasta la narices de su Presidente del Gobierno y pueden tomarte por un pelele a quién golpear en diferido.
Yo no sé los demás, pero creo que va siendo hora de comprarse una auto caravana para no tener que estar sometido a la indiscreción de todo el personal de un hotel, la policía, el ayuntamiento de turno, el gobierno y por supuesto la madre que los alumbró a todos ellos, que imaginamos que se habrán registrado previamente como gestores, censores, del estado pre policial. Mucho cuidado con lo que dices, haces, o piensas que en esta patria, como decía Agua Viva, “refugio de occidente, los derechos humanos son muy raros” y lo siguen siendo, ahora en Democracia. Demos gracias al nuevo Dios de color rosa que se hace cargo de las cosas. ¡Que sería de nosotros si no hubiera habido en la historia un Zapatero ahora revalorizado! ¿Donde Podemos ir a bailar el puñetero Reguetón, haciendo cabriolas y restregando el cuerpo por el suelo? No lo sé porque este tipo de cosas, salvo como anécdota no me interesan. ¡Será hijo puta! Dice una voz salida del lado más siniestro. Que malo ha sido que Aznar liquidara el servicio militar, porque no todos, pero algunos jóvenes no es que estén asilvestrados, es que están para meter directamente en un psiquiátrico.
¡Cuánto bien hizo al país el famoso quince M! Que aceptó el gobierno de turno cual cordero de ojos salidos de órbita. Nunca, jamás la violencia aunque fuera pasiva y para fastidiar, más que nada a los comerciantes de la zona, debió aceptarse. Hoy día la defensa de nuestro país la tienen que asumir los soldados profesionales, asalariados del resto de la población, cuya mitad varonil prefiere matarse en reyertas callejeras que en un hipotético ataque preventivo de la “URSS” o de quién sea. Será porque lo de lo callejero es más “del pueblo” ¿no? Me niego a oír la respuesta.
Y es por todo esto por lo que empezaba diciendo que si de algo me asombro en la actualidad es del acogimiento que tiene España en Europa por parte de la Unión. Debe ser gracias a que la mayoría de los Españoles no han sido idiotizados por la post modernidad, ni por algunas izquierdas, algunas fuera del tiesto aceptable en el continente. Este hecho debe pesar mucho aún sobre las espaldas de quienes quieren convertir nuestro país en uno de allende los mares, de esos de los que dice la canción “huelen a caña, tabaco y brea”. Si esto llegara a ocurrir, lo que estaría claro es que no podríamos pasar a formar parte de esa Unión Europea. Los Españoles en general tienen un buen concepto de sí mismos, pero habría que pensar en que tipo de concepto nos tiene el resto de Europeos.

