«Una frontera no protege únicamente un territorio. Protege también la credibilidad del Estado que la custodia. Y la credibilidad, una vez erosionada, resulta mucho más difícil de recuperar que de perder».
Cuando la inmigración deja de ser solo inmigración: Melilla, la geopolítica y la pregunta que Europa ya no puede seguir evitando. Por Fernando M. Gracia














