
«Lejos de ser España un país emergente, merced a las bondades del Narciso monclovita y a su patético redil de borreguitos y borreguitas, somos una nación cada día más decadente»
(a)
Lleva razón la inexpresiva portavoz Alegría
-ser de una humanidad cada vez más aparente-
en que, lejos de ser España un país emergente,
merced a las bondades del Narciso monclovita
y a su patético redil de borreguitos y borreguitas,
somos una nación cada día más decadente.
(b)
Pero más decadente devendrá con su democracia herida
y la tormenta que les caerá encima a nuestros aranceles
gracias a la insultante chulería que Perico El Macarra a Trump dedica,
como si en vez de haber estado a un tris de perder vida, fuese, mismamente,
un monstruoso asesino en serie.
(c)
Mas si lo que anda buscando Perico Pinochete
es justamente ‘la horma de su zapato’,
bien pronto habrá de hallar, en el presidente republicano,
un buen saco de hormas ‘a su medida’
y una pétrea lluvia de gabelas y de firmes zapatillazos
con los que agradecerle su ‘natural empatía’
(d)
y esa simpatía desmedida que le inspira
el hombre a quien muchos querían ver asesinado.
¡A qué no te habría llevado tu envidia y tu rabia egotista,
de haber alcanzado ya ‘bula’ para ser El Perfecto Tirano!
(e)
Mientras que a Trump se le va la soberbia toda por su boquita,
tú, más taimado, viperino y cobardón, ¡las matas callando!
¡Ay, Pinochete, cuando ‘tus cartas’ nos alcancen al fin un día:
a saber cuánta ponzoña de víbora en ellas no hallamos!
(f)
Mas lo cierto es que a Perico El Macarra le ha tomado ya Trump la medida;
y, ‘bric’ o no ‘bric’, su ‘acérrima simpatía’ ya se ha ganado.
Perico: ¡que no te pase nada, guapetón, pedazo macho!
Y que nada más le pase a nuestra desvencijada patria,
(g)
a la que, por causa de tu vil e infatuada calaña,
no hay rincón en el mundo donde no la hayas desprestigiado
con tus execrables corruptelas de estado
y tu política aberrante, despótica y malsana.
¿A qué aguardas, esperpéntico líder de la ‘narcisocasta’,
(h)
para largarte de una puta vez a Venezuela?
En ningún otro país hallarás un gobierno tan ilegítimo,
tan tiránico y tan plagado de gentuza de tu misma cuerda.
En su defecto, por supuesto, bien podrías largarte… a la puta mierda!!
Nos jodiste ya, por entero, la democracia,
(i)
a la que usaste para limpiarte el culo
y sacarle brillo a tu megalómana ‘corona’.
Mejor harías en habitar las más pútridas cloacas;
y, en compañía de otras nauseabundas ratas,
deglutir la miseria humana que tu cerebro aprisiona.
Acaso suponga, ello, tu única ‘hazaña heroica’.
(j)
Pues el resto, mucho me temo,
llenará, por entero, el libro siniestro
de tu vergonzante y enfermiza historia.
No le busques anaquel, por cierto;
deposítalo en algún escupidero:
serán nuestros escupitajos
lo único que ‘refresque’ tu ‘memoria’.
¡Y que el diablo te lleve, puta escoria!
