Aparición de la Virgen en Umbe (Vizcaya). Por Javier Ygartua

Aparición de la Virgen en Umbe

«Numerosas personas han dado testimonio de los milagros de la Virgen de Umbe tras aplicarse el agua del Pozo de Umbe»

Tal vez no sea muy conocida esta aparición de nuestra Señora, pero he de decir que a mí me encanta ir ahí, estar a solas. Permanezco una hora o dos y parece que he estado cinco minutos.

El Alto de Umbe (167 m) es un nudo de caminos que separa el Monte Umbe (295 m) de la larga loma de Munarrikolanda (254 m) que se extiende hacia el Oeste hasta Berango (30 m), y sus repliegues hasta la misma Punta Galea sobre el mar.

Un paraje precioso con el parque de Arkalanda, para hacer barbacoas o si te apetece unas alubias rojas, en el asador Motabarri se degustan unas buenísimas con sus sacramentos. Aparte de esto y metiéndote en un camino rural, se encuentra la casa de La Virgen.

El 25 de marzo de 1941 se le apareció por primera vez la Bienaventurada Virgen María a Felisa Sistiaga (1908-1990). Desde entonces habría habido varias decenas de nuevas apariciones. El último mensaje de la Virgen habría tenido lugar el 8 de diciembre de 1988.

Felisa falleció el 10 de febrero de 1990. Cumpliendo el mandato de su madre, sus hijos procedieron ante notario, el 9 de marzo del mismo año, a la apertura de un sobre cerrado en el que ella guardaba celosamente un mensaje y un objeto, para que fuera abierto después de su muerte. Todo ello, según habría afirmado Felisa, por encargo de la Santísima Virgen María.

Pero ¿Quién es Felisa Sistiaga a quien la Virgen se le apareció en su casa de Umbe?.

Felisa nació en el año 1908 en Plentzia, un pueblo a 25 kilómetros al norte de Bilbao, en el seno de una familia numerosa, de padres labradores. Era la cuarta de diez hermanos. Fue una mujer sencilla y de carácter serio, que no quiso ir a la escuela, por lo que se dedicó a ayudar con las tareas de casa y del campo.

Su familia no era especialmente católica, pero rezaban juntos el Rosario y solían ir a misa los domingos. Se casó con Bonifacio Arrieta, guarda forestal, con quien tuvo cuatro hijos. Falleció el 10 de febrero de 1990.

Felisa Sistiaga ante la Virgen.

Ahora vamos a contar con poquito más de detalle los hechos.

La primera aparición de la Virgen de Umbe, tuvo lugar el 25 de marzo de 1941 a las 12 de la noche. Felisa estaba sentada en la cocina de su casa, cuando a lo alto ve un gran resplandor que desciende. Tocan la puerta, Felisa abre pensando que era su marido que llegaba, pero no ve a nadie.

Vuelven a tocar a la puerta, tampoco hay nadie, Felisa deja la puerta abierta. Entonces, en un rincón ve a una mujer joven de alrededor 18 años, hermosa y sonriente, que se encontraba arrodillada con una vela encendida a cada lado.

La Virgen llevaba el Rosario en la muñeca, vestía como la Dolorosa de negro con una toca que le llegaba a los hombros y una corona de estrellas muy resplandecientes.  Sus ojos eran de un intenso azul celeste. Felisa al verla comenzó a llorar y le pide, en euskera, que la lleve con ella. La Virgen no responde y desparece.

Más tarde, al llegar el marido de Felisa a casa, ella le cuenta su misteriosa visión y la familia decide mantener el hecho en secreto.

Transcurridos 28 años de ese primer encuentro celestial, Felisa vio en varias ocasiones a la Santísima Virgen María, exactamente entre el año 1969 y hasta el 2 de mayo de 1989, día de la última aparición.

La Virgen de Umbe tuvo muchas más apariciones en el año 1969. Estas son algunas de las más importantes:

28 de marzo: fue el día de la primera aparición de la Virgen María en España, pero La Virgen de Umbe no habla.

23 de mayo: la Virgen le habla por primera vez a Felisa Sistiaga, quien le habla en vascuence, pero la Virgen le contesta en castellano.

20 de julio: Felisa Sistiaga le ruega a La Virgen que cure a su hija, la Madre de Dios le respondió: “El primer día que yo vine aquí, primero bajé al Pozo y bendije el agua, y esta Agua quedará bendecida para siempre y curará a los enfermos, y a los sanos que se laven la cara y los pies con ella”.

Además, la Virgen ese mismo día, tuvo dos peticiones especiales. Primero pidió que no volvieran a aclarar la ropa en el Pozo, pues tenían la costumbre de hacerlo después de lavarla, y segundo que construyeran allí una capilla en su honor.

El 21 de julio el marido de Felisa Sistiaga fue al Pozo a lavarse la cara y los pies, y ese día quedó sanado de una enfermedad incurable que tenía desde hacía años.

El 9 de agosto, Felisa ve un Ángel descender del cielo, quien le pide hacer una Cruz Blanca y que avisen al Párroco para que la coloque en el lugar donde se ha puesto el Ángel.

El 11 de septiembre va un sacerdote a casa de Felisa Sistiaga a confesarle, tal como se lo había pedido La Virgen.

El 13 de diciembre se le vuelve a aparecer el Ángel a Felisa Sistiaga y le pide que no se olvide de todo lo que ha prometido.

El Ángel dejó sus huellas en la tierra, que se vieron claramente durante 5 días y durante este período de tiempo se mantuvo un perfume muy agradable en el ambiente.

Durante los años 1970 y hasta el 2 de mayo de 1989, Felisa Sistiaga fue teniendo diversas apariciones de La Virgen María.

Qué mensajes le dio La Virgen María a Felisa.

Algunas se parecen a los mensajes de Nuestra Señora en Garabandal.

El 23 de Mayo de 1969 la Virgen de Umbe dice:

 

Yo os he ayudado mucho, pero estáis en mi casa y quiero que me la dejéis”.

El 21 de Agosto de 1969: la Virgen de Umbe le revela a Felisa Sistiaga su nombre:

 

Soy la Virgen Pura Dolorosa”.

Y  también le ordena:

 

Ve a confesarte con el párroco y dile lo que nunca le has confesado a nadie”.

El 27 de enero de 1971, la Virgen le dice a Felisa Sistiaga su misión en el mundo:

 

Vuestra misión consiste en ayudar a que me conozcan”.

 

El 11 de Febrero de 1971: La Virgen de Umbe dice:

 

El Señor necesita de vuestra ayuda”.

Uno de los principales mensajes, quizás el más consolador e importante, fue el que dio el 4 de junio de 1972.  Es también uno de los más importantes: “Cumplid bien vuestros deberes y orad, orad siempre; soy la madre del Salvador, la Madre de Dios”.

«Quiero que se haga aquí una capilla y que se acuda a ella en peregrinación, porque mi hijo está tan triste. Dejaré que descargue su brazo si no escuchan mis palabras. Esta nación comete tantos errores contra la Iglesia; Orad, que mi hijo escucha vuestras oraciones«.

Felisa pidió a la Virgen de Umbe algún milagro para que los demás creyesen y ella le contestó:

No quiero que sufras, si vieran el milagro que tú quieres que yo haga te harían mucho daño y te someterían a pruebas incluso con veneno”.

El 22 de julio de 1971  la Virgen de Umbe agregó:

Me he aparecido en muchos lugares de la Tierra pero son pocos los que me creen. Antes del castigo daré un aviso. Se iluminará el cielo con una gran cruz que, al descomponerse producirá una inmensa luz blanca de tal fuerza que, incluso impedirá ver el sol. A continuación, un viento ardiente azotará toda la Tierra”.Muchos morirán de la impresión”. “El Agua seguirá curando. Los que han sido curados y no lo hacen público recibirán males mayores; pero los que agradecidos lo dicen, me honran, son mis palabras encendidas, y siempre estarán bajo mi manto”.

El 8 de diciembre de 1988  la Virgen de Umbe expresó:

«Hoy en tu presencia, me dirijo a la Humanidad. Los demonios están sueltos en la Tierra. Con el Rosario Venceréis. Os espero a todos aquí. Deseo mi capilla. No desfallezcáis, estáis protegidos«.

El 2 de mayo de 1989, la Santísima Virgen de Umbe le pidió a Felisa:

 

Reza por los sacerdotes, porque son muchos los que escupen el Rostro de mi Divino Hijo”.

Milagros de la Virgen de Umbe:

Numerosas personas han dado testimonio de los milagros que la Virgen de Umbe tras aplicarse el agua del Pozo de Umbe.  Entre éstos, el marido y una de las hijas de Felisa Sistiaga.

En el libro “Las maravillas de Umbe” de Jesusa de Irazola, se explican con detalle muchos de los milagros que ha sido relacionados con La Virgen de Umbe.

Por ejemplo, uno de ellos dice así:

 

Mi suegra, de 75 años sufrió una hemorragia que no se le cortaba con nada, y le diagnosticaron un cáncer, ingresándola en la clínica. El doctor dijo que estaba invadida por el cáncer y que no se podía hacer nada. Le lavamos la cara y los pies dos veces con el agua de Umbe. Al volver a casa empezó a mejorar y ahora está completamente curada. El doctor nos insistió mucho en lo que había ocurrido, y al contarle que había sido gracias al agua del Pozo de Umbe nos pidió que fuéramos a buscarle una botella”.

Acabemos con la oración a La Virgen de Umbe:

Virgen de Umbe, madre amorosa y protectora, acudo a ti en busca de tu intercesión. Tú, que eres la mediadora entre nosotros y tu Hijo Jesús, escucha nuestras súplicas y ruega por nosotros ante el trono de Dios. En ti depositamos nuestra confianza y esperanza, sabiendo que siempre estás dispuesta a ayudarnos en nuestras necesidades.
Oh Virgen de Umbe, tú que conoces nuestras alegrías y tristezas, nuestras luchas y victorias, te pedimos que nos acompañes en nuestro camino de fe. Ayúdanos a crecer en amor y servicio a Dios y a nuestros hermanos. Con tu ejemplo de humildad y entrega, enséñanos a ser fieles discípulos de Cristo y a vivir según su voluntad.
Virgen de Umbe, te pedimos que intercedas por nuestras intenciones particulares (mencionar aquí las intenciones personales). Confiamos en tu poderosa intercesión y en tu amor maternal. Ayúdanos a perseverar en la oración y a confiar en la misericordia de Dios. Que tu presencia y protección nos acompañen siempre, amén.

Viva la Virgen.

Javier Ygartua Ybarra

Ex interesado en la política, siempre interesado en el deporte, ahora prácticamente en forma. Madridista ante todo, futbolero y fan de la Selección Española. Hala Madrid y nada más.

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