El Chulo de la Moncloa y su Loro Park atacan de nuevo. Por Antonio de la Torre

El Chulo de la Moncloa

«Apareció el Chulo de la Moncloa, autoerigido como opositor en el mundo de los que para él son un grupo de tecnobillonarios que no se conforman con ostentar un poder económico casi total»

Empezaba la semana pasada con la toma de posesión de Donald J. Trump, en su segunda llegada a la Casa Blanca, Joe Biden mediante, después de la penúltima colonización del presimiente autócrata, Pedrolás Sanchuro, con el asalto esta vez a una empresa privada que cotiza en el IBEX 35, la de las antiguas “Matildes” que llevaron a muchos españoles a su participación como pequeños accionistas, aquella antigua Telefónica, conocida hoy como MOVISTAR, cuya privatización empezó Felipe González, el menos malo de los tres presidentes socialistas, y completó José María Aznar, también el menos malo de los dos populares. Todo ello después de un intenso paripé sanchista, que llevó al ‘amado Lidl’ de gira regional para participar en tres congresos de los suyos, Asturias, Castilla La Mancha y Extremadura, en los que el del blablablá sin acciones, García Page, volvió a ser el díscolo de palabra: Pero ¿qué es esto? …La región más rica, la que más se lleva. ¡Por Dios!.  

Y llegó Trump, en su primer y contundente discurso, con un paquete de medidas que constituyen la guerra abierta contra los postulados del wokismo imperante en la sociedad, que están llevando al límite la pérdida de los valores del humanismo cristiano que fueron los verdaderos pilares del desarrollo sociocultural y económico de nuestro mundo occidental. Medidas rotundas como acabar con el adoctrinamiento marxista en escuelas, colegios y universidades –el comunismo no tendrá cabida en los EE. UU., ha dicho–, con la ideología de género y con las políticas de intento de homosexualización de niños y jóvenes, respetando la voluntad de los padres, que, como no puede ser de otra manera, tendrán la última palabra ante una posible intención de cambio de sexo de sus hijos.

Incorpora entre otros al tan censurado por el seguidismo Robert Kennedy Jr, muy crítico con la pésima gestión de la “plandemia” del COVID 19, para hacer a los EE. UU. saludables de nuevo, que anuncia reformas a las entidades encargadas de la salud y a las farmacéuticas, avisando de que no habrá vacunaciones obligatorias ni ayuda federal a colegios que exijan carnés de vacunación y mascarillas obligatorias. Toda una declaración de intenciones de poner en marcha una buena dosis del sentido común que tanto se echaba de menos en las últimas décadas, con el regreso de Dios, patria y familia como base de la sociedad norteamericana. Y con un claro aviso a los países en guerra actualmente, que empezó con la tregua en la franja de Gaza antes incluso de que Trump tomara posesión de su cargo y la advertencia a Vladimir Putin para que acabe el conflicto en Ucrania o se atenga a las consecuencias, así como el de sanciones a las dictaduras vivas en el continente americano.

No citó directamente a Europa, pero sí reaccionó cuando el corresponsal de COPE en Washington, David Alandete –uno de los periodistas que estuvo presente en la firma de sus primeros cien decretos en el despacho oval–, le preguntaba por los países de la OTAN con pocos fondos para Defensa, como Francia o España: ¿Qué podemos esperar de los países de la OTAN que gastan menos dinero, como España o Francia? España paga muy poco ¿forma parte de los BRICS?. Y ante el ¿cómo? del citado corresponsal, Trump insistió: ¿Que si España forma parte de los BRICS? ¿Sabes lo que son? Ya lo averiguarás, pero si los BRICS quieren hacerlo, está bien, pero vamos a poner por lo menos un 100% de aranceles a los negocios que hagan con los EE. UU. Sabes lo que son los BRICS, ¿verdad? ¿Sabes lo que digo?.

Me sorprendió que periodistas de los que consideramos menos malos, como el antes citado y el propio Carlos Herrera, participaran en el aserto de que Trump había confundido España con uno de los BRICS –como todo el mundo sabe, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica–, llegando a decir el primero que su impresión es que el presidente no tiene muy claro lo que son los BRICS y si España forma parte de ellos. Nada más lejos en mi opinión, si piensan que Trump no sabe lo que son los países BRICS ni en qué situación está España.

Se olvidan estos periodistas de que Trump es, primero, un importante, experto y exitoso empresario que en su última etapa quiere y puede prestar un servicio a su país –creo que al mundo también– y deben pensar que se trata de un oportunista que no tiene donde caerse muerto como la mayoría de nuestros políticos. Y añado más, ya quisiera España formar parte de esos mal llamados “países emergentes”, al menos en cuanto a su enorme riqueza de recursos naturales y/o económicos y tecnológicos, pero eso es otro tema. 

Portada de El Mundo

Y después de esa declaración de intenciones del repetidor presidente americano, al que quizás no haya que creerlo al pie de la letra, pero sí tomarlo en serio, apareció el Chulo de la Moncloa, autoerigido como su opositor en el mundo de los que para él son «un pequeño grupo de tecnobillonarios Begoña se quedaría en chorimillonaria, según la declaración de Aldama que veremos después– que ya no se conforman con ostentar un poder económico casi total: ahora también ambicionan el poder político de una forma que está socavando nuestras instituciones democráticas«.

Lo dice el que no ambiciona poder político pero compra con recursos públicos al que se ponga por delante para mantenerse en él. Y les aplica el nuevo término acuñado por Producciones Moncloa: Estamos viendo cómo, por ejemplo, la tecnocasta, si me permiten que utilice esa expresión, de Silicon Valley, pues está tratando de utilizar su poder omnímodo sobre las redes sociales para controlar el debate público y, por tanto, la acción gubernamental, nada más y nada menos que de todo Occidente. Europa debe plantar cara –con él a la cabeza, claro– a esta amenaza y defender la democracia.

Lo dice el que pervierte la democracia a diario, tiene a media familia y equipo en los juzgados y todavía se permite explicarle al líder norteamericano que La democracia no es, un euro, un voto; no es, un tuit, un voto; es, una persona, un voto. E insistía: Europa debe plantar cara a esta amenaza y defender la democracia. Tan sólo le faltó añadir, al más puro estilo Rey Sol, “la democracia, soy yo”.  

Y sigue el intento colonizador sanchista con la nueva propuesta que aprobó el contubernio de ministros, ministras y ministres con la reforma para el acceso a la carrera judicial y fiscal. Desde la falsa premisa fruto de su sectarismo de que la mayoría de la judicatura es endogámica y en su mayoría de derechas, quieren facilitar las oposiciones a gente con menos recursos económicos, interviniendo incluso en la selección de formadores. Y con su desparpajo característico, el ministro tres en uno, Gracita Bolaños, se ponía la gorra de Justicia para justificar el nuevo asalto: Es un avance sin ninguna duda. Es lo que necesitamos para construir la Justicia del siglo XXI. Todas las mejoras que se puedan hacer a este anteproyecto de ley, las escucharemos, las estudiaremos, las analizaremos, pero sin duda –no le haremos ni caso (esto no lo dijo, pero sin duda lo pensaba)–, quedémonos con lo que es, un paso de gigante en la modernización –colonización, quería decir– de la Justicia en nuestro país

Resultó interesante la nueva entrevista que le hizo Herrera en la COPE el miércoles a Víctor Gonzalo de Aldama que recomiendo escuchar y que pone un poco más oscuro el horizonte judicial al Número Uno para la UCO, Pedro Sánchez. Habló de la trama de los hidrocarburos, que parece que oculta entre otras cosas un posible delito fiscal que habría reportado a sus autores algo más de 180 millones de euros y de la existencia de un sobre con documentación que puede afectar directamente al presidente en relación con una presunta financiación millonaria por parte de Venezuela a la Internacional Socialista que preside el todavía inquilino de la Moncloa.

Imputada

Dejo caer una dura acusación contra la “experta” en captación de fondos Begoña Gómez, de la que dijo que hablaría pronto y que tenía copia de una denuncia presentada contra ella en la fiscalía en la que se acreditaba una cuenta con un saldo de seis millones de euros, cuya trazabilidad permitía seguirla. Una denuncia que también asignaba cuentas millonarias a nombre de la vicepresidente primera del gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero y de la esposa del exvicepresidente Rodríguez Zapatero, Sonsoles Espinosa.

Denuncia que la fiscalía se apresuró a decir que se archivaba “por falta de credibilidad”. Cuentas que apuntaba a que pudieran estar en alguna entidad de la República Dominicana, país de destino repetido del famoso Falcon que dio nombre a su principal viajero, nuestro Falconeti Pinóchez. Y país de nueva nacionalidad del amigo Pepe Bono, del que se dice que es Cónsul honorario para España, y sobre el que se anuncia la presentación de un próximo libro titulado “Un camaleón salobreño” –recordemos que Bono es oriundo de El Salobre (Albacete)– del que habrá que estar pendiente. Por cierto que le escuchaba a Carlos Dávila hace muy poco que Bono estuvo reunido también, en dos ocasiones, con Koldo García (Hotel Wellington, en la calle Velázquez, y Café Gijón, en el Paseo de Recoletos, ambos en Madrid). Me pregunto de qué hablarían estos dos dechados de la transparencia y bolsillos de cristal.

Lo dicho, escuchen atentamente la entrevista de Aldama cuyo enlace dejaba más arriba, en la que también desmentía al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que negaba conocerlo, esta semana, en la comisión de investigación en el Senado y dejaba algunos mensajes al ministro del Interior, “Pequeño” Marlasca, en relación con la prohibición de uso de la medalla que le concedió en su día la Guardia Civil por su estrecha colaboración. Se despedía dejando constancia de la preocupación por su seguridad, sobre lo que dijo que si le pasaba algo el señor Sánchez y el señor Marlasca, serán cómplices de asesinato y calificando al gobierno de auténtica mafia, liderada por el capo Sánchez, sobre el que tiene un objetivo: sacarle del gobierno porque es un sinvergüenza (sic).

Y mientras tanto, continúan las súplicas al fugado de Waterloo por parte de otro de los presuntos implicados en la trama Koldo, su amigo de alterne, diputado y secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, que no le sirvieron para evitar dos nuevas derrotas parlamentarias en sendas votaciones que se celebraron esta semana en el Congreso. Se quedaron en el limbo de los injustos sus pretensiones de colar un tren de cosas dispares enmascaradas con las subidas de las pensiones y las ayudas al transporte público así como el mantenimiento del impuestos a las energéticas, para las que le faltaron los siete votos que hacían presagiar que el aberrante pacto de investidura que consiguió en 2023 no iba a ser un pacto de legislatura, que nos hacen recordar el reto que le lanzó entonces desde la tribuna Alberto Núñez Feijoo: Cuando sus socios lo abandonen, no recurra a nosotros.

Pero no faltó de nuevo su fiel Gracita Pascual (“criado leal”) Petra (“criada para todo”) Bolaños, que trataba de desviar la culpa al Partido Popular que, como era evidente, también votó en contra: Si finalmente decae, a mí me gustaría decir que cuando en febrero, los doce millones de pensionistas vean que su pensión ha bajado, que se acuerden de que ha sido el Partido Popular en compañía de otros. Y cuando mañana, los usuarios del transporte público vean que ha subido el precio de su billete, que se acuerden que ha sido el Partido Popular, en compañía de otros. Acusación a la que se sumaba el antes citado Cerdán, con su característica mala forma de explicarse: Tendrán que dar explicaciones los que votan no a mejorar la vida de los ciudadanos. Nosotros lo que traemos son propuestas para mejorar, en este caso, la subida de las pensiones a los pensionistas, mejorar la ayuda del transporte y los que votan no son los que tienen que dar explicaciones. A lo que dio cumplida respuesta el vicesecretario de economía popular, Juan Bravo: Ustedes son capaces de meter en el mismo decreto, pensiones, impuesto a la banca, transportes… todo. ¿Por qué no traen solamente las pensiones y la ayuda al transporte?, que tendría unanimidad. Algo parecido a lo que le dijo el propio Carlos Puigdemont y su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, que le dedicó unos expresivos calificativos al presimiente Felónez, como parte de la tortura a la que lo somete JUNTS, llamándole de todo: «Es la mentira, su mentira, su gandulería, sus manipulaciones, su prepotencia, sus chantajes. Esta piratería suya, nosotros, ni la compartimos ni la votamos«. Sí le dio su apoyo el PNV, que recibió la generosa dádiva del palacete parisino en el que tiene su sede el Instituto Cervantes, valorado en 15 MM€ y que lo mantendrá alquilado el Estado español con la módica renta anual de un millón de euros. 

Sánchez en Davos

Termino con unas breves referencias a las dos nuevas fugas del viajero insaciable, esta vez al Foro Económico Mundial de Davos, ese que preside el creador de la Agenda 2030, Karl Schwab, en el que tuvo una intervención de escasa audiencia, y su postureo en Valencia, donde acudió rodeado por la mitad de sus ministros, limitándose a un par de reuniones oficiales, alcaldes y militares, sin atreverse a pisar las zonas afectadas por miedo a que volara algún otro palo de escoba, además de recibir el cariño de los ciudadanos a los que les dedicó aquello de Si necesitan más recursos, que los pidan. Desde allí se unió al mensaje de sus corifeos Bolaños y Cerdán, en su intento de desviar la culpa de sus derrotas parlamentarias hacia el PP, con una calidad de expresión en la línea del último: Lo que les pediría a aquellos partidos que votaron en contra, particularmente al Partido Popular –ni mención al de los siete votos–, aquí, que estoy en Valencia, a que reconsideren esta oposición destructiva que causa dolor social…”

Su paso por Davos lo resumió perfectamente el presidente argentino, Javier Milei, que tuvo un duro y brillante discurso contra la doctrina woke impuesta entre otros por el citado Schwab, con esta frase: No me sorprende nada que un socialista como Sánchez intente tachar a todos los que piensan distinto de que el único mensaje sea el que él quiere. Lamentable, como todas las cosas que dice y hace. No puedo comentar la no menos brillante intervención por videoconferencia de Donald Trump, que despertó una gran expectación y dejó, entre otros, el siguiente mensaje a los empresarios: vengan a fabricar sus productos a Estados Unidos y se beneficiarán de unos impuestos entre los más bajos del mundo«.  Por otra parte, tuvo un singular intercambio de palabras con la presidente del Banco Santander, Ana Patricia Botín, a la que le dijo: Conozco su banco y usted ha hecho un trabajo fantástico

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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