¡MUY BUENOS DÍAS!
Con el tiempo revuelto algo normal en la estación de año en la que nos encontramos, os traemos una obra de pintura invernal a la vez que hermosa.
Edvard Rosenberg. Estocolmo (Suecia) 1858-1934. Se formó en La Academia Real de Bellas Artes de Suecia. Paisajista, retrato.

«Rubor vespertino»
El cielo estalló en rubor, aquella tarde en el campo
tan vespertino y fugaz, como el color de tus labios
dejando una instantánea junto a la nieve y el árbol
delante estabas tú, acurrucado en mis brazos.
Mirando aquél bello entorno de amantes que se han forjado
entre caricias, y esperanzas de un amor desmesurado.
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La revista digital La Paseata os desea que tengáis un estupendo martes, aunque antes os diré: La belleza del color, se expresa en nuestros pensamientos.
MMB

