
«Hoy toca soñar con la realidad que nos cuenta don Pedro Calderón de la Barca en La vida es sueño. Toca soñar con Segis y Mundo, dos malos actores enfrascados en el ensayo de una obra imaginaria, con un guion de ensueño»
Calderón:
Es verdad, pues reprimamos
Esta fiera condición,
Esta furia, esta ambición,
Por si alguna vez soñamos.
Segis:
Sabes que sueño soñando que algún día me convertiré en el presidente de una gran república, mi muy amada República Bananera. No quiero reprimirme de este sueño, de esta, mi gran y querida ambición.
Calderón:
Y así haremos, pues estamos
En un mundo tan singular,
Que el vivir solo es soñar;
Y la experiencia me enseña…
Mundo:
Pues mira, eso te lo aplaudo, porque después del Quítate tú pa’ ponerme yo, me darás el pie y entraré yo en escena, en el dulce sueño de la presidencia. Esa singular idea me gusta, es un buen sueño, y vivir soñando es una grata experiencia. Y mandar en sueños, la mejor de todas.
Calderón:
Que el hombre que vive,
Sueña lo que es, hasta despertar.
Mundo:
Sabes que te digo, vivir en este sueño, en esta actuación, es grato para nosotros, hombres del pueblo llano.
Segis:
Pero piensa, ¿esto es solo un sueño, un guion que no escribimos? Y si lo es, ¿qué pensaremos después de la actuación, al despertar?
Calderón:
Sueña el rey que es rey,
Y vive con ese engaño
Mandando, disponiendo y gobernando;
Y este aplauso, que recibe prestado,
En el viento escribe.
Segis:
Creo que no está bien que, por nacer en alta cuna, sea otro el que viva el idilio de ser el primer actor en escena, poder engañar, mentir, disponer, sobre todo si él no sabe cómo hacerlo.
¿Acaso ignoras lo bien que lo hago yo? Soy mucho mejor actor: sé mentir hasta en sueños, sé prometer humo y hasta me lo compran. Engaño despierto y durmiendo, el pueblo se cree todas las promesas que le hago, sabiendo que jamás las cumpliré.
Este trabajo, el de Actuar GoMierdando, es solo para mí; está hecho a mi imagen y semejanza, la del gran líder EGOísta que soy.
Calderón:
Y en cenizas lo convierte la muerte
(¡Desdicha fuerte!):
Que hay quien intenta reinar,
Viendo que ha de despertar
En el sueño de la muerte.
Mundo:
Pero mira que eres engreído, tu EGO no deja nunca de sorprenderme. Los dos sabemos que sabes mentir y engañar muy bien, que has hecho un gran reparto de los papeles de la obra, a actores peores que tú para que no te hagan sombra.
Pero no eres el mejor engañando, disponiendo y repartiendo. Ya ves lo bien que sé engañar al público: hasta se cree que estamos enfrentados, y los dos soñamos lo mismo…
SER EL GRAN ACTOR, AMO Y SEÑOR, SIN REY NI JUSTICIA QUE NOS MOLESTE.
Pero no esperemos a despertar del sueño para convertirlo en realidad. Estoy convencido de que es mejor hacer que intentar. Soñemos despiertos, actuemos como sabemos hacerlo, que la vida son dos días y uno lo pasamos durmiendo y soñando. La muerte, el fin de la obra, como sabes, está ahí, esperando para echar el telón.
Calderón:
Sueña el rico en su riqueza,
Que más cuidados le ofrece;
Sueña el pobre que padece
Su miseria y su pobreza.
Mundo:
Nacimos pobres, pero el poder nos va a enriquecer. No quiero dejar de soñar en lo bien que viviremos después, cuando, cansados y hartos de medrar, lo dejemos.
Segis:
Lo que debes hacer cuando te toque el turno a ti es lo que hemos acordado: perdonar para ser perdonado, amnistiar para ser amnistiado, y, como han hecho nuestros antecesores, no tocar ni derogar ninguna de las leyes que benefician a nuestras muy queridas y amadas clases: las castas de autores y actores del politiquero.
Calderón:
Sueña el que a medrar empieza,
Sueña el que afana y pretende,
Sueña el que agravia y ofende.
Segis:
Ahora toca Medrar, Afanar y Pretender, soñar sí, pero en lo bien que viviremos… Mucho mejor que ellos. Y ellos, mira que viven bien: esos, los que antes que nosotros fueron los actores y autores del GoMierdo.
Mundo:
Sí, de acuerdo, pero no lo digas muy fuerte. Sobre todo, hemos de hacerlo sin que se note demasiado, sin sobreactuar. La avaricia desmedida acaba rompiendo el saco. Piensa que, después de tantos años medrando, afanando y pretendiendo, el pueblo empieza a estar mosqueado. No abusemos del agravio y la ofensa y sigamos repartiendo la parte del guion a cada uno de los actores secundarios de la obra de GoMierdar, que el que parte y reparte, o sea nosotros, los actores y autores principales de la obra, siempre se acaba quedando con la mejor parte.
Calderón:
Y en el mundo, en conclusión,
Todos sueñan lo que son,
Aunque ninguno lo entiende.
Segis:
Si tienes miedo, pánico escénico, déjaselo a otro. Concluye tu actoril sueño de grandeza. Soñar en lo grandes que seremos es lo único que debe preocuparte, y sobre todo, que ninguno lo entienda.
Mundo:
No es miedo, es precaución. Se te ha ido mucho la mano en el guion y eso, a mí, me perjudica, sobre todo cuando tengo que actuar en la parte del guion que tus socios no quieren secundarte y no aprueban.
Me ha tocado votar a tu favor muchas veces, y eso sí, que nadie lo entiende.
Calderón:
Yo sueño que estoy aquí,
Destas prisiones cargado;
Y soñé que en otro estado
Más lisonjero me vi.
Mundo:
Piensa que voy detrás de tu merdé de actuación recargado, y sueño en ese estado, con ese mal guion sobreactuado que me dejas. No quiero, no quiero acabar con carga de cadenas en prisiones ajenas. Prefiero acabar lisonjero y cargado, muy cargado, pero de pelas.
Segis:
Pero mira que eres ambicioso, hablas de mi mal guion y te olvidas del tuyo.
Sueña, nunca dejes de soñar. La vida no te dejará a la sombra. Te ilusionará el frenesí de actuar en el GoMierdo y, sobre todo, sueña en las pelas, en las muchas pelas que nos regalará y deparará el sueño de la actuación.
Calderón:
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
Una sombra, una ficción,
Y el mayor bien es pequeño:
Que toda la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son.
Un precioso poema. Gracias, Calderón, por el regalo.
Pero, después del poema y los sueños de grandeza de Segis y Mundo, viene la cruda realidad, nuestra realidad…
Y este IaioQuePiensa, sueña sin soñar; habla sin callar; escucha oyendo; y mira viendo, que el problema viene cuando el bien no es pequeño y la vida no es solo un sueño…

