
«Los miembros y las miembras nasíos y nasías pa’ derrochar te dicen, y te mienten, que todo lo que hacen es por tu bien»
Ayer fue de esos días en los que los jefes del PSOE se tuvieron que emplear a fondo para convencer a su parroquia de lo bueno que es ser socialista. Unos y otros parecían artistas de los de la ceja en el “photocall” de los Goya. Y “los miembros y las miembras nasíos y nasías pa’ derrochar” sin haber sido elegidos para ello (oye), se coronaron otra vez.
Que si son una referencia de como hacer bien las cosas, que si somos los mejores (¡bueno y qué!) creando empleo y dignificando las condiciones laborales, que si la lucha por la igualdad y la justicia social se logra adelantando por la izquierda, que si solo se avanza cuando ellos escriben el BOE, que si cuando hablan lo hacen por ambición de país e ideológica, que si para conseguir un mundo mejor solo se consigue ganando, que si el futuro siempre da la razón al progreso, que si queda mucho por hacer y eso solo lo pueden hacer los socialistas, que si ellos quieren conquistar el futuro, que si su fórmula funciona y son un ejemplo en Europa y el mundo entero, que si ellos son los únicos que priorizan la redistribución de la riqueza, que si nadie como ellos facilita el acceso a la vivienda o fortalece el Estado del bienestar, que si “hay que seguir avanzando para que la hija de un transportista pueda ser juez o CEO de una empresa”; en fin Serafín, que si patatín y patatán mientras se conocía que el salario mínimo, ¡Señoras y Señores! En la España socialista deberá pagar IRPF.

“¡Jajajaja, jajajaja, jajajaja, jajajaja, jajajaja, jajajaja, jajajaja!”, perdón.
O sea que Yolanda sube por su papo moreno el salario mínimo 50€ para que “los pobrecitos de mi vida” coman ‘pescao’ una vez al mes pero Hacienda se quedará con 21 euros y 40 céntimos y por si fuera poca la broma, la subida en realidad incrementa los ingresos del Estado gracias al Impuesto sobre Sociedades pues obliga a las empresas a pagar más por sus trabajadores, así que la jugada provoca que Hacienda pille por aquí otro 40% de esa subida.
Al darse cuenta en la rueda de prensa la perspicaz política finge no estar al corriente y dice haberse enterado por la prensa mientras “Pili Bulos” la decía que “eso no es así” en voz baja, así que sale por peteneras y asegura textualmente que «estos 50 euros al mes [repercuten en] rentas pequeñísimas, gente que hasta hace muy poco eran pobres en el sentido literal de los indicadores sociales que tenemos. Hoy abandonan esa cualificación«, demostrando que igual que pasa con los fijos discontinuos y los datos del paro, lo importante para ella es maquillar las cifras, aunque lo que da más pena o vergüenza ajena a estas alturas es que conteste a la prensa al hilo de la controversia diciendo “que si la subida del IRPF llega al Congreso contará con la anuencia de Sumar”. O sea, que lo apoya o no sabe lo que significa “anuencia” que sería todavía peor, así que todo resulta muy esperpéntico y más si recordamos ese glorioso momento en que María Jesús Montero juró y perjuró en sede parlamentaria que “no se van a subir los impuestos ni a la clase media ni a la clase trabajadora”.
El momento debió ser tan bochornoso que desde Moncloa pensaron que había que desviar la atención de alguna manera, pues insultar de nuevo a la oposición calificándola como “una coalición negacionista de neoliberales y de ultraderecha que quieren reconquistar un pasado que no existe” pues ni cala ni cuela más aún teniendo en cuenta que los fastos por la celebración del “año Francobeo” son un cachondeo y una fuente inacabable de memes, así que Pedro & Marishú se salieron por la tangente ecologista y anunciaron a bombo y platillo la demolición del esqueleto del hotel ‘El Algarrobico’ (que hay que verlo físicamente para creerlo) en Carboneras (Almería), calificando ellos mismos la obra como “el mayor atentado medio ambiental perpetrado en el Parque Natural del Cabo de Gata”.

Lástima pareja: las notas de la comunidad y las moscas cojoneras ya estamos para informar al personal que tal obra monstruosa fue construida con [esta vez sí] la anuencia de la Junta socialista del condenado por corrupción Manuel Chaves, la cual declaró en 1987 los terrenos como urbanizables, lo ratificaron en 1997 y en 2003 consintieron su construcción. Es más: el alcalde de Carboneras, Cristóbal Fernández (del PSOE), defendió que «todo lo que hemos hecho ha sido legal y absolutamente honesto«, y en 2001 otorgó la licencia.
“PSOE style” (estilo PSOE), otras dos más.
![]()
Feliz día de Santa Eulalia de Barcelona.
Españistan a 12 de febrero de 2025.

