Un «Iaio Que Piensa» y tres grandes películas. Por Antonio Ibarra

Un «Iaio Que Piensa» y tres grandes películas

«Para ellos, que el pueblo sufra y pague las consecuencias de sus malas decisiones no tiene importancia. El pueblo no les importa nada»

Con el recuerdo de tres grandes películas: La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares y El bueno, el feo y el malo, quiero hacer una sátira del PolitiQueo que nos ha conducido al «merder» en el que la Casta Política ha convertido nuestro país. Empezaremos con:

El bueno, el feo y el malo

Como dice el título, son tres los protagonistas de esta película.

El Bueno

Ese que, en el PolitiQueo español, de momento, está en paradero desconocido. Y lo peor es que no puede hacer lo que hace el protagonista en la película con los otros dos: liquidarlos. Pero en el PolitiGuetti Spagnolo lo haré sin tiros: solo quiero que dimitan. Mandarlos a las sierras de Almería, lugar épico del género, a la caza del gamusino, con una orden: No pueden volver sin haber cazado al menos uno.

Lo tienen crudo. Estos listos no lo saben, pero los gamusinos son como los buenos políticos: «habelos, no hailos», ni por equivocación.

El Feo

Este sí está, y feo con ganas, pero también es un inútil. Vamos, que cumple con creces el requisito exigido en todas las Listas de Listos del PolitiGuetti Spagnolo. Sabemos que el que hace las listas no quiere en ellas a nadie más listo que él. Ojo, que en este caso «listo» no es sinónimo de inteligente.

Este Feo es nada más y nada menos que todo un presi Autonosuyo, y no sé si actúa por iniciativa propia, para no perder el mando, o por órdenes del Jefe para fastidiar al Malo. Eso nadie lo sabe, ni lo sabrá.

Los de la Casta hacen las cosas porque sí, nunca piensan en las consecuencias de sus malas decisiones. Tienen pocas luces. Son PolítiQué en época de rebajas de inteligencia. El caso es que el Feo no le exige al Malo que cumpla con su deber pulsando el botón de la n.º 3. El Malo, por malo, no lo pulsa. No quiere ser criticado ni ayudar al Feo. O simplemente no lo apretó porque no quiso.

La excusa del Malo es de manual: «Si quieren ayuda, que la pidan«.

Lo que no añadió, pero pensó, fue: «Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar«.

El resultado está a la vista: ha conseguido que todos le tengamos tirria por su gran metedura de pata. Ahora lo criticamos, y mucho, pero los más críticos son los de la Banda del Feo. Lo habitual en las películas entre Bandas de bandidos que se precien. Y, por supuesto, entre Bandas rivales en esto del PolitiQueo.

Pero eso al Malo le da igual. Él también critica al Feo y a su Banda por inútiles. Y todo resuelto. Los PolitiGuetti Spagnolo son como niños en el patio del colegio jugando a GoMierdar: meten la pata y lo solucionan con la célebre frase «¡Y tú más!«.

Para ellos, que el pueblo sufra y pague las consecuencias de sus malas decisiones no tiene importancia. El pueblo no les importa nada. Solo sirven para meter sus listas en sus urnas y, una vez votado, olvidado.

El Malo

En esto del PolitiGuetti Spagnolo, el Malo también lo tenemos. Se trata de un tío Malo, pero que muy Malo. Además de presuntuoso, es un ególatra y un egoísta. Vamos, lo que viene a ser un Malo, malísimo de manual.

Su gran problema: el Ego. Lo tiene tan alto que no le deja pensar. Tan alto como vuela El Falcón, ese que, de tanto usar, ha gastado como combustible las pocas luces que le quedaban. Y allí siguen, sus pocas luces, perdidas en las nubes, volando entre la India y Brasil… o entre Venezuela y Santo Domingo.

Y claro, le pasa lo que a todos los Malos: sus sueños de grandeza lo pierden. Soñar demasiado tiene malas consecuencias. La peor: vivir en un país imaginado, su país de Nunca Jamás, de sus malos sueños de grandeza.

Pero si esto fuera poco, además sueña con ser el amo y señor de todo y de todos en el PolitiGuetti Spagnolo. Pretende volver a ser El Líder Absoluto, El Gran Jefe, El N.º 1. Tan seguro está de que nadie se presentará contra él en el Congreso del PSOE, que directamente no los ha invitado. Y los que van, además de sus fieles lacayos, tienen miedo de oponerse, pues saben que los borrará de sus listas.

Y él, a lo suyo: GoMierdar, apoyado en su cohorte de lacayos, pelotas, palmeros y correveidiles, escapando de la realidad. Y así, sueño va, sueño viene… pero, como en las películas, el Malo nunca gana. El caballo del bueno siempre corre más.


Por un puñado de dólares

En esta película hay Buenos, Malos y Feos. Y todos se pelean por la pasta.

Nunca entenderé por qué los del PolitiGuetti Spagnolo tienen esa presunta avaricia desmedida por el dinero, ese presunto afán de enriquecerse, esa presunta hambre de mordidas en contratos. No sé quién lo dijo, ni a quién (bueno, lo sé, pero no viene al caso), pero ambos eran de la Casta: «Su problema, señor X, es el 3 %«.

Vamos, como si el otro no lo tuviera. A lo mejor es que quería el 4 %.

Y al parecer no se han enterado de que, allá donde acabaremos todos, ni las pelas ni la pasta gansa sirven para nada.


La muerte tenía un precio

En la película original, todos van de «aquí te pillo, aquí te mato» por dinero. En la versión del PolitiGuetti Spagnolo, más bien se debería titular «Tiene…»:

  • El precio de construir pantanos para evitar riadas.
  • El precio de no haberlos construido después.
  • El precio de destruir los que ya están construidos y no molestan a nadie.

Soy mal pensado y no quiero pensar que el precio tenga algo que ver con eso de las comisiones… pero lo pienso.

La ministra del tema lo sabía, pero no hizo nada. Todos sabemos lo que ha sucedido en Valencia por esa causa, y, de premio, ha obtenido un ascenso. En esta película del PolitiGuetti Spagnolo, el inútil acaba siempre con premio. Tal vez porque la culpa la tiene el tonto del voto por votar las listas de los protagonistas de este PolitiQueo.


Conclusión

No me cansaré de gritarlo: Nuestro gran problema es que el problema está en las manos de la solución del problema.

Votamos sus Listas de Listos de las Siglas: ese es nuestro gran problema.

Tenemos GoMierdo y OpoFicción: un exceso de Casta Política Profesional que no sirve para nada.

¿Hasta cuándo?

 

Antonio Ibarra P.

Un Autónomo Jodido por LaCastaPoliticaProfesional que nos GoMierda. UnIaioQuéPiensa,y opina con LaMalaFollá qué tenemos de LosIaios que no saben, ni quieren callarse. Un Español Engañado Por LaCasta, sabiendo que ni Al GoMierdo, ni a LaOpoFicción, les gusta que pensemos, y menos aún que opinemos, si es Ellos de quién lo hacemos. Se que debo escribir YAYO, pero a mi gusta más escribirlo así, IAIO. Lo breve mejor, si lo breve es bueno.

Artículos recomendados

Deja un comentario