Mi experiencia con el Opus Dei: una visión personal. Por Javier Ygartua

Opus Dei

«Respeto profundamente a todo el mundo, pero hablar mal de algo o de alguien es una actitud que he querido alejar de mi manera de funcionar»

Ha salido una serie documental donde, según dicen algunos que estuvieron en el Opus Dei, han salido muy rebotados. ¡Qué casualidad que todo lo que tenga que ver con el cristianismo lo ataquen con una voracidad que da miedo! Como ocurre en todas las organizaciones, hay gente que entra y sale.

No sé el motivo de hablar mal cuando te vas. ¿Será la vanidad? Yo también la tuve con un partido político concreto y también hablé mal públicamente. La edad y las canas te enseñan que, cuando crees que no debes seguir, simplemente te vas y ya está.

Voy a contar mi experiencia personal con el Opus Dei. Estudié en un colegio que pertenecía a lo que llaman La Obra, y la verdad es que no tengo ninguna queja de la educación, tanto académica como religiosa, que me dieron.
Ya sé que ahora hablar de religión no es que no esté de moda, sino que te tildan de casposo, pero yo, sin religión, no entiendo mi vida.

Jamás he pertenecido al Opus Dei, pero mi relación con ellos es magnífica. Tengo muy buenos amigos allí, organizan charlas muy interesantes y actividades religiosas que a mí me llenan el espíritu. Además, siempre han respetado mi falta de tiempo y jamás me han presionado para ser miembro.

Llevo conociendo de primera mano al Opus Dei más de 40 años y, cuando he ido, siempre he estado muy cómodo. Me han facilitado la vida espiritual en todo momento, y considero que la labor que hacen es encomiable.

Pertenecer a La Obra es una llamada de Dios, igual que el sacerdocio. Nadie te obliga a nada, más que el que manda, que es el Señor.

Yo no pertenezco, repito. Nadie me ha propuesto serlo, siempre han respetado mi libertad individual, me han tratado con cariño y tengo la amistad de algunas personas que pertenecen a esa organización. La verdad es que debato y expreso mis opiniones sin ningún tipo de problema.

Viví en un colegio mayor del Opus Dei y la verdad es que estuve encantado. Esa es mi experiencia, ni más ni menos.

A mí, el Opus Dei me ha ayudado en mi vida espiritual completamente, siempre han respetado mi libertad y me siento cómodo cuando acudo a alguna charla. Puedo hablar de lo que he vivido. El Opus Dei me ha ayudado a ser mejor persona sin pedirme nada a cambio.

No soy de La Obra, pero debo decir que, cuando uno se mete en una organización —ya sea religiosa, política o de cualquier índole—, tiene que seguir las reglas. Si no las quieres seguir, pues no te metas y ya está. No me vale que, años después, algunos vengan con críticas y lamentaciones.

No sé obedecer y, por tanto, es muy difícil que, a estas alturas, entre en nada, pero sí valoro el bien que hacen en favor de la Iglesia católica.

Si hago una valoración de mis 40 años conociendo al Opus Dei, solo me sale una palabra: gracias.

Respeto profundamente a todo el mundo, pero hablar mal de algo o de alguien es una actitud que he querido alejar de mi manera de funcionar.

Javier Ygartua Ybarra

Ex interesado en la política, siempre interesado en el deporte, ahora prácticamente en forma. Madridista ante todo, futbolero y fan de la Selección Española. Hala Madrid y nada más.

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2 comentarios

  1. Se ve que no quieres hablar mal de nada ni de nadie. Está muy bien. Hagamos todos lo mismo y suprimamos los tribunales de justicia, donde la gente dice cosas que otros siempre interpretan como hablar mal de alguien.

    Dices que «la edad y las canas te enseñan que, cuando crees que no debes seguir, simplemente te vas y ya está». Suprimamos los tribunales para los divorcios. Uno se cansa de la mujer/marido, se va, y ya está. Suprimamos los gastos de la sociedad en defenderse de las sectas.

    Parece que no has visto el documental. El problema es que (1) el Opus Dei ha obtenido la mayor parte de sus «vocaciones» de menores de edad «coaccionados por el ambiente» de los centros. Esto de que el ambiente coacciona es una frase de los propios documentos internos de la Obra referido a otro tipo de «ambientes». (2) Una vez dentro han seguido creando un «ambiente» en el que si te vas, eres un traidor, nada más y nada menos, que al mismo Dios; y te espera el infierno. Seguimos con menores de edad o muy jóvenes. (3) Cuando, después de años de trabajar para el Opus Dei, están tan hartos que no les importa irse al infierno, se van felices por salir de ahí, pero se van sin cariño, sin dinero, sin cotización a la seguridad social, y a veces con un diploma que les dijeron que servía para algo, pero no les sirve para nada.

    Todo esto ha sido sistemático. Especialmente con las mujeres de las que, si has tenido relación con el Opus Dei siendo hombre, probablemente no sabes absolutamente nada de como funcionaban internamente.

  2. Pablo Prieto Rodríguez

    Javier Ygartúa, enhorabuena por ser sincero, claro y leal, ole.

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