
«Entre golfos anda el juego, entre cerdos el festín, entre guarros la coyunda y entre ladrones, el botín»
En esta penúltima partida de naipes, donde el tahúr Pedro Sánchez repartió las cartas, asistieron dos jugadores más a los que nadie prestó la suficiente atención, vascos y navarros. Estos últimos, junto a catalanes y el propio Sánchez, se jugaron a los naipes el futuro de España. ¿Qué gana Sánchez con ello? Tiempo, en su envite particular con la justicia, y el poder para conseguirlo.
Y ahora el futurible inmediato. La anacrónica derecha del PNV avanzará sin pausa, y al paso de la Oca, hacia el zulo donde la ETA de Otegui les terminará por ajustar cuentas. A su vez en Navarra, la canalla socialista entonará el Miserere en lugar del “pobre de mí”. Las cartas ya están sobre la mesa, solo falta ponerlas boca arriba. ETA ha ganado.
Que cada uno merece lo que siempre permitió, es de lógica aplastante, tanto como que su libertad ya no dependerá de ellos mismos, sino del que les ha permitido hasta ahora vegetar a su lado.
Esos idiotas respirarán por inercia, hasta que los pistoleros les cierren la espita y mueran reglamentariamente, sin honra y sin dignidad, tal y cómo vivieron. Ser, e ir de cobarde, imprime carácter, pero es el nivel más bajo al que una persona puede caer. Imagino que Setien antes de morir les extendió un salvoconducto, para ir con él al infierno.
Ser o no ser un vertedero ideológico, lupanar nazionalista, o zulo hediondo, al parecer a sus ciudadanos no les importa. Pero aviso a navegantes, la comodidad de hoy, más pronto que tarde, dará paso a un régimen en el que el hombre será cosa del pasado, y en su lugar solo quedará el amargo recuerdo de sus perdidos, pantalones.
¡Ánimo vascos navarros y catalanes! Que en vuestro tanatorio particular halléis tanta paz, como descanso quedaréis al resto de españoles. Os lo habéis ganado a pulso. Felicidades.
Volvamos al presente. Nunca como hasta ahora, se había mentido tanto, y a tantos, durante todo el tiempo. Decir que Pedro Sánchez ha sobrepasado todas las líneas rojas, habidas y por haber, es la eterna cantinela que la oposición viene recitando a diario, sin que sus acciones pasen de arrojar diminutos papelitos a la cara de hormigón armado del tirano monclovita.
La penúltima agresión a la ciudadanía española, consiste en condonar parte de la deuda del nazionalismo catalán, enmascarándola con la quita parcial de las deudas del resto de las autonomías. Lo que no dicen estos atracadores, es que la quita se sumará a la deuda general del estado que todos pagaremos vía impuestos, menos catalanes, vascos y navarros.
Conviene decirlo alto y claro, para que los pazguatos habituales no digan después que nadie les avisó. Dejaremos a nuestros bisnietos una deuda imposible de pagar, pero a cambio moriremos tranquilos y felices, sabedores de que Sánchez y los suyos reventaron ahítos de impunidad.
Existen atracos a mano armada menos obscenos que el enésimo robo al que este repugnante sujeto nos va a someter, sin que nadie ose alzar la voz, ni se movilice para al menos, entorpecerlo o evitarlo. ¿Dónde ha quedado la dignidad del otrora pueblo español? Sánchez nos mea en la cara, sin que nadie ose alzar la mirada. Existen gusanos con más sangre, que millones de españoles juntos.
Los golpistas han convertido Cataluña en su cloaca particular, y en el paraíso de la basura propia y foránea que vive de ella. Hoy día la política catalana, yo la denomino lumpen, no es más que una chusma de vagos vividores y maleantes, que desde que nacieron han estado revolcándose en sus propias deyecciones. Mejor ejemplo no hallaréis, al que suscribe no le ha costado mucho definir lo que desde hace décadas lleva observando.
Por sus caras de marranos les reconoceréis, incluso algunos de ellos conservan aún rostro humano, aunque jamás podrán serlo. Lo que Torra dijo sin que ningún catalán independentista se escandalizara ni denunciara, ni siquiera la propia Ley, yo también lo uso en legítima defensa cuando hablo de ellos. Son peores que los cerdos y como tales los trato y defino.
Decían los antiguos “Entre golfos anda el juego, entre cerdos el festín, entre guarros la coyunda y entre ladrones, el botín”. Extraordinario ejemplo del impresionismo catalán, mejor cuadro no hallará nadie en ningún museo contemporáneo.
Incesantemente nos preguntamos cómo es posible que estos rufianescos personajillos, se hayan encaramado al poder con tan exiguo porcentaje de representatividad. Solo existe una causa para tamaña aberración, Pedro Sánchez, su ambición por el poder, y su asignatura pendiente con la justicia. Motivos tiene, él solito los fabricó, y ayudó a crear.
El tirano compra tiempo con nuestro dinero, e impunidad retorciendo la justicia ¿Cabe mayor corrupción? En las tragaderas de este sujeto cabe todo, incluso la maldad de todos sus sostenedores. En el refranero antiguo ya venía reflejado “No existe mayor traición a una nación, que hacer el mal a sabiendas, ni gobernar concediendo cesiones a la chusma que quiere acabar con ella”. Quiero pensar que se escribió pensando en Pedro Sánchez.
Estos indecorosos holgazanes, politicastros vergonzosos, deleznables gorrones, despreciables rastreros, vulgares ladronazos, no pueden pedir ni exigir respeto a nadie, y mucho menos a ningún español que se tenga por tal. Estamos hartos de tipejos como Torra, Urcullo, Aitor Esteban, Otegui y su maldita ETA, Heriberto Barrera, Pujol y su banda de golfantes, Illa, renegados como Rufián, Montilla y el resto de testaferros del Gran Cabrón.
“El que dijo que los españoles hablamos el lenguaje de las bestias, y los que le aplaudieron con vomitiva fruición, ignoran que posiblemente nacieron de mula y asno, de ahí su esperpéntica y repugnante condición”.
Este último es de cosecha propia.
Garrapatas, sanguijuelas, y el trilero traidor. Qué festín para los cerdos.

