
«El gobierno de Sánchez está echando gasolina a un fuego creado de manera artificial para que actúe como cortina de humo para tratar que no se hable de su metástasis»
La universidad española se encuentra en una situación crítica desde que la conozco pero aún y así, “el Gobierno de corruptos” que padecemos en pleno anda soltando humo y contramedidas para esquivar su corrupción y lo del gasto militar. Tras el ataque de verborrea del fin de semana que sufrió “la Marishú” y lo desarrollado después en la última performance “del muñeco parlante” sacando el asunto de los chiringuitos universitarios, el objetivo consiste en tratar de seguir minando la moral del PP y especialmente la de la Comunidad de Madrid echándole la culpa de todo.
Pues muy bien, como el Gobierno dicta el paso, hablemos de ello. Con una falta de inversión, apoyo y coordinación flagrante por parte del Gobierno de Pedro Sánchez, la universidad pública está herida de muerte y por lo tanto el futuro de la educación superior en el país. Y aunque las competencias en materia de universidades corresponden a las comunidades autónomas, el Gobierno central tiene la responsabilidad de establecer una política de Estado que garantice la calidad, la equidad y la cohesión del sistema universitario. Sin embargo, “el Gobierno de la mentira” ha demostrado que su falta de liderazgo y visión en esta materia no es algo circunstancial. No ha sido capaz de establecer un diálogo constructivo con las comunidades autónomas (ya que a este nivel el PSOE no pinta nada) pero es que con la comunidad universitaria, tampoco ya que quien controla el cotarro es la extrema izquierda, pero les da lo mismo ocho que ochenta pues lo importante es resistir en La Moncloa, y que al menos no gobierne la derecha. La universidad publica es otra trinchera mas de las muchas que usan a cascoporro, por eso no actúan de manera eficaz para abordar los problemas estructurales del sistema universitario español.
La falta de inversión en educación superior es un ejemplo claro de esta falta de liderazgo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inversión en educación superior en España como es normal en casi todo, es inferior a la media de la Unión Europea. Además, el Gobierno de Sánchez ha impulsado una serie de reformas que han debilitado la autonomía universitaria y han aumentado como siempre que meten sus manazas, la burocracia. La Ley Orgánica de Universidades, aprobada en 2020, ha sido desastrosa siendo muy criticada por limitar la capacidad de las universidades para gestionar sus propios recursos y tomar decisiones sobre su futuro. La situación es tan grave, que incluso la propia comunidad universitaria –que ya es decir– ha comenzado a perder la confianza en el sistema. Los estudiantes se sienten frustrados por la falta de oportunidades y la precariedad laboral que les espera después de graduarse. Y los profesores, aunque en gran medida forman parte del fango, como ellos lo valen se sienten desmotivados por la falta de apoyo y la burocracia que les rodea.
En resumen, el Gobierno de Sánchez ha demostrado en estos siete años que lleva manoseando el tema, que sólo aspira a marear la perdiz colocando al frente a ministros sectarios sobre todo muy impresentables, con una falta de liderazgo y visión en la política universitaria absoluta, pues confían todo a la inmundicia en la parte del profesorado que adoctrina sin pudor a nuestros jóvenes y no tanto, viendo a sus lideres sindicales y tal, aunque lo que está claro es que estas practicas mafiosas ponen en peligro el futuro de la educación superior en España. Es hora de que un Gobierno de corte diferente tome medidas para invertir en la educación superior y apoyar a la comunidad universitaria, pero claro, para eso habría que expedientar primero y despedir después hasta a los bedeles, y eso con la mafia que nos pastorea resulta difícil.

En todo caso y para seguir siendo políticamente correcto, hay que destacar también que la falta de inversión en investigación y desarrollo es otro de los problemas que aquejan a la universidad española. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inversión en investigación y desarrollo en España también es inferior a la media de la Unión Europea. Esto está afectando negativamente a la capacidad de las universidades para generar conocimiento y innovación, lo que es fundamental para el desarrollo económico y social del país.
Pero en fin, volviendo a la falta de apoyo a la investigación y el desarrollo, hay que destacar que afecta negativamente a la capacidad de las universidades para atraer y retener talento. La última es que a nuestros políticos de izquierdas con mano en esto, se les ha antojado contratar a científicos norteamericanos de ideología demócrata que huyen de Trump (en serio). Mientras, los investigadores y profesores españoles más destacados huyen del sanchismo buscando oportunidades en otros países, lo que está afectando negativamente a la calidad de la educación y la investigación en España.
En conclusión, el Gobierno de Sánchez amenaza con tomar medidas urgentes para abordar los problemas que aquejan a la universidad española, aunque de momento solo andan echando gasolina a un fuego creado de manera artificial para que actúe como cortina de humo para tratar que no se hable de su metástasis. Como está el mundo, sería hora de que un Gobierno serio se pusiera las pilas en la educación superior, apoyando a la comunidad universitaria. Para ello es prioritario purgar la carcoma producida por cientos y cientos de manzanas podridas apalancadas en el cesto para poder promover la investigación y el desarrollo con un par. Solo así podremos garantizar un futuro brillante para la educación superior en España aunque de momento como pasa con todo, toca esperar.
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Feliz día de San Francisco de Paula.
Españazuela a 2 de abril de 2025.

