¡MUY BUENOS DÍAS!
Comenzamos la mañana del jueves con una obra de pintura nocturna y en la que se podría pensar que es una fotografía, pero no es así, es óleo.
He observado todas las pinturas del artista y es increíblemente bueno.
Hoy tengo el honor de compartir el saludo con una colaboradora de esta revista digital, Vicky Bautista Vidal madrileña de nacimiento y afincada en algún lugar de España, de cuyo nombre no he de acordarme porque así creo que debe ser, salvo que ella me dijera lo contrario. Una mujer de la que poco leo y de la que quisiera leer más, ya que en cierta manera es como yo, en el sentido de que se expresa muy francamente; eso sí, de una forma en la que no puedo alcanzarla. Sería mi maestra y yo su alumna. Contar un sentir, no es fácil porque debe conjugarse con sabiduría y conocimiento.
Dimitri Desiron. Amberes (Bélgica) 1971. Fue a clases de dibujo clásico entre 1983 y 1989 en la Academia de Artes Visuales de Brasschaat, cerca de Amberes, obtuvo una maestría en traducción (francés-español- holandés) en 1994, en el Instituto de Traductores e Intérpretes de Amberes. Durante años estuvo trabajando de diseñador gráfico, hasta que decidió dedicarse a la pasión que sentía por la pintura. Óleo. El principal tema que abarca es el entorno urbano.

«Calles silenciosas» Por Victoria Bautista Vidal
El arte, venga a través de tierras calcinadas o de calles vacías, solo lo es si consigue arañar en el espectador al menos una sensación.
Esta pintura me recuerda que, a veces, siento que soy como una calle silenciosa.
No por falta de vida, sino por todo lo que guardo.
Mis pasos no hacen ruido, pero siguen firmes.
Soy ese rincón donde nadie mira, pero que siempre está.
Donde el viento pasa despacio, como si buscara algo.
No grito, no llamo, pero existo.
Me cruzan historias que nadie cuenta.
Sostengo secretos entre adoquines rotos.
No tengo prisa, ni tengo aplausos.
Solo soy… como una calle silenciosa que sigue esperando.
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«Calles silenciosas» Por Mila Soyyo
Es un silencio que tendemos a escuchar
se aferra a ti, te hará vibrar, en cada paso lo hallarás.
Es una calle como otra en la ciudad
verás la luz, tan desigual, unas bombillas centellean sin cesar.
Los pensamientos se nos vuelven solitarios
cuando te quedas tan desnudo en tu interior
profundizando en el alma cuan llanero ermitaño
que va buscando una luz con resplandor.
Ves que no hay nada que perturbe ese silencio
la confianza se nos muestra sin el miedo
es necesario que no invadan nuestro sueño
para seguir viviendo en un mundo mejor.
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Expreso mi agradecimiento a Victoria Bautista por su generosidad al compartir conmigo lo que nos ha escrito en este saludo de la mañana. Agradezco a Manuel Artero la confianza que deposita en esta sección.
Ahora sí, nos vamos deseando que tengáis un estupendo día. Recordar: Alegrarse por los triunfos de los demás es alcanzar un trocito de cielo. ¡Feliz jueves!
MMB

