Pidan perdón a los fontaneros, los ‘cloaqueros’ del PSOE limpian inmundicias. Por Antonio de la Torre 

Pidan perdón a los fontaneros…

«El felón morirá matando y hará todo el daño posible con tal de continuar un poco más en La Moncloa y con el Falcon»

Aunque en los últimos días ya he escuchado en algún medio replantearse el uso del término “fontanero” para referirse a la gentuza, presunta o algo más, que navega en el fango de los intentos del PSOE, Partido Siempre Optante al Escándalo deberían significar esas siglas dada su nefasta media historia (la otra casi mitad, simplemente no estuvo), desde el primer momento que lo escuché pensé que flaco favor se le hacía a una noble profesión cuya portavoz ha tenido que salir a poner orden.

Para empezar, me he ido a nuestro gran Diccionario de la Real Academia Española para consultar si en la continua perversión que impone la calle a nuestro rico Español, con mayúscula, se recogía alguna acepción que diera pie a ello. Sólo aparecen dos para el término fontanero: 1. “Perteneciente o relativo a las fuentes” y 2. “Persona especializada en la instalación, mantenimiento y reparación de las conducciones de agua y otros fluidos, así como de otros servicios sanitarios y de calefacción de los edificios”. Por eso me fui a buscar otra actividad que pudiera ajustarse más a las malas artes de la citada gentuza en el estiércol de la corrupción socialista y que creo que la parte final de la segunda acepción de pocero es la que más se acerca a lo que está apareciendo en los medios sobre las actuaciones de la PSOE: “Persona encargada de limpiar los pozos o depósitos de inmundicias, aunque tampoco este gremio merece que su profesión se utilice para denominar a estos personajes capaces de todo con tal de “salvar al soldado pinócHEZ”, cada vez más hez. Tal vez habría que proponer a la RAE la aceptación del término “cloaquero”, mucho más apropiado para esos golfos.

Aclarado lo anterior, recordemos que este domingo, 1 de junio, se cumplen siete años de la transmutación en bolso de Mariano Rajoy, tras ausentarse del hemicirco en la votación de la moción que lo mandó a su Registro, de donde, visto lo visto, tal vez no debiera haber salido nunca. Es imposible olvidar su desperdicio de una mayoría absoluta que le dimos casi once millones de españoles en 2011 para que cambiara España, hartos del desastre económico y sociocultural, mucho más grave y difícil de recuperar, que nos dejaba el rupturista José Luis Rodríguez Zapatero tras abrir la caja de los truenos de las dos España, que parecía cerrada cuando llegó tras sesenta y cinco años del final de la Guerra Civil

El PSOE hoy se ha transformado en sanchismo.

Poco más de siete años tardamos los españoles en darnos cuenta de la deriva por la que circulaba España desde la llegada por Atocha, en 2004, de Zapatero, al que clona y supera ya el actual presimiente del desgobierno Frankenstein y casi trece tardamos en reaccionar a la primera deriva socialista. Porque no nos engañemos queriendo hacernos creer que el socialismo de Felipe González es mucho mejor que éste de Pedro Sánchez al que parece que critica pero que admite votarlo. No olvidemos que fue el socialismo de González-Guerra el que enterró a Montesquieu en 1985, empezando con la agonía de la separación de poderes, y el que, tras un primer ensayo con la LODE de su ministro José Mª Maravall, ese mismo año, que “evolucionó” –es un decir– cinco años después en la LOGSE de Javier Solana y Alfredo Pérez Rubalcaba (q.e.p.d.), que acabó con la enseñanza de esfuerzo y mérito, que ya venía tocada desde la LGE de José Luis Villar Palasí en 1970, considerado “el padre de la EGB”, de la que no estoy muy seguro que se sintiera especialmente orgulloso cuando nos dejó en 2012, pero ese es otro tema que no toca ahora.

Reza un refrán que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, pero los españoles hemos tropezado ya tres con la piedra del socialismo. Ya resumí hace tiempo que cada presidente socialista ha llegado hasta donde pudo. Felipe González llegó al gobierno poco más de año y medio después del intento de golpe de Estado del 23F de 1981 y fue la corrupción la que lo echó en 1996, después de los sonados casos –sin ánimo de ser exhaustivo– del BOE, Cruz Roja, Guardia Civil o los GAL, que llevaron a la cárcel de Guadalajara a su ministro del Interior, José Barrionuevo, y a su Secretario de Estado, Rafael Vera, condenados por el Tribunal Supremo por el secuestro de Segundo Marey y malversación de caudales públicos. Llegó hasta donde llegó y su sucesor, José Mª Aznar, en una primera legislatura arregló la ruina económica heredada, lo que le dio mayoría absoluta en 2000, algo insólito, pero no entendí por qué no reformó el desastre sociocultural y judicial que se encontró –no puedo entrar en detalle ahora–. El primero, tal vez, lo pretendía con la LOCE que no se decidió a aprobar y se la dejó a su elegido Rajoy que no pudo ponerla en marcha porque la tragedia del 11-M de 2004 le impidió la continuidad que las encuestas le daban.

Zapatero y Leire

Así, el antes citado Zapatero se encontró con las arcas llenas y cogió el testigo de la deriva social donde lo dejó González y lo llevó hasta donde pudo, con una pendiente un poco más pronunciada que González y los suyos. Una nueva ruina de la economía y las revueltas del 15-M de 2011 llevaron a la frustrante mayoría absoluta que antes comentaba y una morcilla en una sentencia y la traición del PNV propiciaron la moción de censura de 2018 cuyo séptimo cumpleaños es este domingo primero de junio. Y como tampoco se había hecho bien la tarea, Sánchez, que ya venía acreditado como sospechoso después de su intento de manipular las elecciones de su partido en 2016 con una urna detrás de la cortina, custodiada por uno de los personajes que lo ayudo a recuperar la secretaría general del partido –nunca me cansaré de repetir el error de aquella gestora presidida por el asturiano Javier Fernández al no expulsarlo del PSOE– hoy está imputado, cogió el relevo y levantó la pendiente de la deriva a losn límites que el último año y medio, especialmente, no nos deja levantar cabeza de escándalo en escándalo, a cuál mayor, en todo lo que lo rodea, gobierno, partido y familia.  

Esta semana empezó con la noticia que daba El Confidencial de una afiliada socialista que ponía a la fiscalía a disposición de empresarios con problemas a cambio de información comprometedora para los objetivos de la trama socialista. Algo que trajo a primer plano lo que el perejil de todas las salsas de dicha trama, Víctor Gonzalo de Aldama adelantaba el pasado febrero: Hay otros nombres, hay tres personas que son los fontaneros y además llamémoslo las cloacas del Partido Socialista, que están al mando de Santos Cerdán, que se llaman Javier Pérez Dolset, Jacobo Teijelo y Leire Díez Castro. Estos señores se están poniendo en contacto con empresarios para ofrecerles indultos y para ofrecerles tratos a favor, siempre y cuando declaren contra mí, siempre y cuando mienta sobre mí. Pero esta vez, la grabación que desvelaba El Confidencial de estos tres personajes con el empresario Alejandro Hamlyn, implicado en el fraude de los hidrocarburos y del IVA que salpica a varios ministerios, iba más lejos. En ella, Leire Díez decía: Yo soy de abreviar mucho todo esto. No necesito a todo el mundo ahora, vale, no necesito a todo el mundo, necesito a Balas. Importante que esté documentado. Yo, con que haya cuatro cosas documentadas me vale, a lo que el empresario le respondía que “Con una cosa que te dé, ya está, está muerto” y ella asentía satisfecha, “Pues perfecto. Ya está, mejor todavía me lo pones”. Se referían al teniente coronel de la Guardia Civil y jefe de la UCO, Antonio Balas máximo responsable de las investigaciones de Begoña Gómez, David Sánchez y el caso Ábalos. Otro de los “cloaqueros”, Pérez Dolset, le explica al empresario, huido a Dubái por una deuda fiscal de más de doscientos millones de euros que quieren cargarse a la UCO y le ofrece a cambio de información útil para ese fin: Qué es lo que nosotros podemos traer a la mesa, te lo digo así, a lo bestia, un acuerdo con la abogacía del Estado y con la fiscalía, que Hamlyn quiere precisar, ¿Un acuerdo de qué, de dinero también?, pero sólo obtiene como respuesta Un acuerdo favorable, lo que le lleva al personaje a pedirle algo más: Yo os digo que me tenéis a vuestra disposición pero yo quiero un papel firmado, yo quiero algo, yo, las cosas… yo soy  un empresario, yo no trabajo para el Estado y parece que ahí se corta la conversación porque eso de que le firmen un salvoconducto parece que no estaba en el guion.

Trama Leire Díez

Pero las instrucciones que el entorno del PSOE dio al empresario fueron claras: No hablar con fiscales a los que no os digamos el nombre concreto. Ese grupo afín al PSOE liderado por Leire Díez intentó convencer al empresario vasco Hamlyn, dueño del Grupo Hafesa, de romper con su abogado, José Antonio Choclán –que comparte defensa con Víctor de Aldama– y contratar a Jacobo Teijelo, otro de los participantes en la conversación filtrada por El Confidencial ofreciendo tratos favorables con la Fiscalía a los que aportaran pruebas incriminatorias sobre altos mandos de la UCO, con el objetivo de encontrar posibles errores procesales que permitieran lograr la nulidad de actuaciones en las investigaciones que afectan al Gobierno. Curiosamente, el abogado Teijelo enlaza con el pasado socialista con el que empezábamos, el de Felipe González, ya que defendió en su día a Exuperancia Rapú, la mujer guineana que participó en el video-trampa sexual contra el periodista Pedro J. Ramírez cuan do investigaba la X de los GAL.  

Y ante todo esto, la justificación que da la tal Leire una vez retratada es no, es que esta conversación no es turbia, estoy haciendo un trabajo de investigación y el PSOE se ha querido desvincular de ella diciendo que es una militante de base, pero esta señora, que ha gozado de cargos directivos en empresas públicas como ENUSA y Correos, presumía de su cercanía con el presidente del Gobierno y aseguraba tener trato directo con su esposa.

Leire y Begoña

Y también se ha sabido que mantuvo en 2024 una reunión con Nervis Villalobos, exviceministro de Energía Eléctrica del Gobierno de Hugo Chávez para atacar al juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez. Y por si le faltaba algo, El Mundo destapaba una reunión con el comandante de la Guardia Civil, Rubén Villalba, imputado en el caso Koldo, celebrada en un restaurante de Leganés el pasado 10 de marzo y en otra ocasión porque “tenía ganas de conocerlo en persona”, pero el amigo no se debió fiar mucho de esa admiración y se encargó de grabar el encuentro que ahora sale. Y nos enteraremos de si de todo esto estaba al tanto la directora general de la Guardia Civil, como le dijo esta señora a su interlocutor. 

Sin duda saldrán más cosas después de lo que el citado Aldama anunciaba esta semana en el programa Horizonte de Íker Jiménez: Bueno, una vez más el anticipar algo, el decir lo que iba a suceder, el avisar de que iban a salir cosas, audios y vídeos, imagino que una vez más porque sería, no sé, el de la ‘TIA’, cómo me llamó el presidente, ‘vaya inventada’, bueno pues ahí está, lo estoy demostrando una vez más porque creo que una vez que salí de la cárcel, sitio en el que este gobierno corrupto y sinvergüenza me metió, lo único que he hecho es colaborar con la justicia, arriesgar mi vida, ya se está viendo que esta señora va libremente diciendo que el teniente coronel Balas debería estar muerto, pero también va diciendo lo que ha sacado hoy El Mundo, que a Aldama hay que silenciarlo sí o sí, porque es muy grave que siga hablando. Dicho por uno de ellos, con órdenes del presidente, que dice esto que acabo de decir, son órdenes del señor presidente Pedro Sánchez. Es muy grave, pero muy grave. A este señor o hay que pararlo, no sé de qué manera, o si no tiene que dimitir o algo hay que hacer, porque este señor ha amenazado a dos personas de muerte, uno a un teniente coronel de la Guardia Civil y otro a un civil, que soy yo, me parece gravísimo.

Iker Jiménez

Ïker le dice que “mucha gente dirá que son tus palabras y es tu libertad de hablarlo, me imagino que muchos se escandalizarán otros tendrán sus teorías”, pero Aldama lo corta: perdona que te interrumpa, no son mis palabras, hay audios en que se demuestra que lo dicen. Hay un señor que se llama Dolset que dice que es el señor Pedro Sánchez con el señor Santos Cerdán que da las órdenes a la señora Leire, no son mis palabras, yo anuncié que esto iba a pasar y ha pasado, como anuncié todo lo demás

Cada vez el caso que podríamos llamar de la Rosa Nostra se parece más al conocido de la Cosa Nostra que acabó en 1992 con el juez italiano Giovanni Falcone por su implacable lucha contra la mafia siciliana. La diferencia es que ahora la “mafia” parece que es el gobierno y el partido que lo sustenta. Y así lo ha definido Alberto Núñez Feijoo como eslogan de la concentración que ha convocado: Esto ya va solo de una cosa, decadencia o limpieza, mentiras o integridad, cloacas o decencia, democracia o mafia. Al conjunto de los españoles le corresponde tomar la palabra, si no pueden hacerlo en unas urnas podrán hacerlo en la calle el próximo 8 de junio en Madrid.

Veremos como sigue el culebrón, que apunta a interesante y a ver si termina como tiene que terminar, librándonos lo antes posible de esta pesadilla que ya dura siete años. Pero como ya he dicho otras veces, este personaje felón morirá matando y hará todo el daño posible con tal de continuar un poco más en La Moncloa, con el Falcon, el coche oficial y los palacetes de La Mareta y Las Marismillas a gastos pagados, para familiares y amiguetes.

 

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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