
«Ofrecer una imagen profesional le preocupa para que su ejército de fans no perciban a lo que únicamente se dedica, a medrar en su propio beneficio y en el de su familia»
El presidente Sánchez Castejón (agárrame un cojón) se encuentra ausente. Su ausencia en los últimos actos lúdicos, llámense desfiles junto al Rey, finales de tenis, fútbol o en la puerta grande de Morante en las Ventas, dice mucho de como se encuentra. Su triste figura enjuta y desencajada, denota así a primera vista y sin necesidad de análisis previos, la presencia de algún virus intestinal que le debe traer por la calle de la amargura. Algún tipo de bicho de la familia de la mala conciencia o del acojone sobrevenido por su mala cabeza, más entretenida en ciscarse al orden constitucional que incluso a su señora esposa previo contrato de mutuo acuerdo. Sus desgarbados y característicos pasos ‘travolteños’, ya no denotan una percepción sandunguera de la vida fruto de residir en la nube permanente de Moncloa, sino una falta de estado físico alarmante resultado del encierro voluntario alejado de cualquier tipo de naturaleza humana. El aire acondicionado del Falcon no es sano y la ausencia de oxigeno a esas alturas, evidentemente incrementan su mal aspecto gracias a sus efectos negativos. De hecho, está más pálido que la Virgen del Rocío. Es que su decrepitud manifiesta, me recuerda a la de otra estrella del rock, y me refiero al mismísimo Michael Jackson después de haber abusado en exceso del oxígeno en su cámara hiperbárica, pues citar a otro Pedro decrépito, ‘el Zerolo’, igual es de mal gusto. Tanto ‘tras trás por detrás’, no puede ser bueno, pese a que quienes lo sodomizan sean seres superiores genética y moralmente.
En la sesión plenaria de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, sinceramente no sé de qué habló. La verdad es que me la pela, como me la pelan lo que vomitan sus ministros mientras hacen de escudo humano para proteger de lo que ellos califican como contaminación contra su amo y señor.

Lo gracioso es, que mientras tanto, Begoña ha desaparecido prácticamente de la faz de la tierra, salvo por esa pequeña aparición con muletas y alpargatas con tacones, también conocidas como espadrilles con cuña o tacón. Y ‘Su Pedrosidad’, ya suma cuarenta y dos días sin aparecer delante de la prensa para responder ni tan siquiera a los elegidos desde Presidencia, no sea que a alguno le de un ataque de profesionalidad y le pregunte por la corrupción. Cuarenta y dos días lleva a día de hoy sin responder ni dar la cara escondido en su peculiar cueva parapetado hasta del polen. A lo más que se dedica, es a posar poniendo morritos y leer con esa entonación que Dios le ha dado lo que le escriben ‘sus negros’ cada dos días para cumplir en los actos programados. Dar la sensación de estar vivo y ocupado es primordial para los autócratas. Ofrecer una imagen profesional le preocupa para que su ejército de fans no perciban a lo que únicamente se dedica, a medrar en su propio beneficio y en el de su familia. Simulando ser el Jefe del Estado bis, asiste como espectador privilegiado a lo que se dedica su ejecutivo, empeñado obviamente en lo mismo que él, mientras aguante lo que dure el duro, gastando en propaganda barata y malgastando dinero y tiempo, justo, el que los hará falta cuando huyan Dios mediante, y tiempo, justo el que le falta a España para irse de vacaciones y un año más, y van no se cuantos, a asistir a otro final de curso político con la casa sin barrer.
#SaveOurOcean, añadía al final como hastag quien le lleva la cuenta de tuiter después de su intervención en Niza. ¡Qué bonito¡ Ya falta menos para ver posar en traje de baño a los ‘Sanchescu’ a la española. Ese día, comprobaremos la extrema delgadez de cuerpo y espíritu de la enamorada pareja ornitológica (pichona ella, buitre leonado él), pues no solo los ricos también lloran (como se titulaba la mítica telenovela mejicana presentada por el legendario Don Basilio), los corruptos, también.
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Feliz día de San Asterio de Petra.
Españazuela a 10 de junio de 2025.


Buenísimo artículo!!