
«Vivimos ya anestesiados por las dosis diarias de mentiras que nos suministra Sánchez, todo su equipo ministerial de cómplices, y sus votantes»
Vivimos ya anestesiados por las dosis diarias de mentiras que nos suministra Sánchez, todo su equipo ministerial de cómplices, y sus votantes que en su contumacia pasan a ser cómplices.
Estamos llegando a extremos del ridículo más espantoso cuando se nos dice, en relación con el criminal accidente de Ademuz, que vivimos en un escenario imprevisible y se achaca al cambio climático lo que es pura negligencia en el mantenimiento de infraestructuras de todo tipo con unos presupuestos que se dilapidan hacia gobiernos extranjeros, hacia gobiernos regionales separatistas o en turbios asuntos asesores sin control, adjudicaciones y contrataciones a dedo, de corrupción y prostitución… está claro que la corrupción mata.
A una sociedad que carezca de medios para informarse se la puede manipular con facilidad, pero yo me pregunto… ¿Sánchez, el oscargután y sus palmeros han visto imágenes y vídeos de trenes trabajando bajo inmensas nevadas en Alaska, Canadá, los EEUU o la misma Rusia?, nos toman por gilipollas.
Vemos a profetas climáticos con mansiones en las costas de Florida o República Dominicana o al propio Obama con una mansión de once millones de dólares en primera línea de playa en la isla norteamericana de los millonarios, Martha’s Vineyard junto a la pequeña Chappaquiddick Island, alejada de la costa este de los Estados Unidos, situada al sur de la península de Cabo Cod, y perteneciente al estado de Massachusetts.
Mientras tanto se nos dice que van a desaparecer las Maldivas, Vanuatu y nuestros apartamentos playeros y se nos acusa del aumento de la temperatura, una oscilación cíclica y permanente desde que se formó nuestra atmósfera, mucho antes de la aparición de la especie humana.
Se nos acusa de emitir CO2, incluso a las propias vacas y sus ventosidades, cuando es el alimento, el mejor alimento de nuestros bosques, se condena a nuestra agricultura y ganadería, la europea, mientras que nada se dice de los países más contaminantes del mundo, China, India, Brasil o Nigeria.
Más les valdría a esos políticos repartir bolsas y ponerse los primeros a recoger basura de las márgenes de nuestras carreteras o a recoger redes a la deriva que matan a miles de peces y mamíferos.
La Tierra existe desde hace 4 500 millones de años, creo que somos un poco arrogantes creyendo que estamos cambiando el clima, hablando de emergencia climática. Antes habrá un cataclismo interno, geológico o vulcanológico, o externo que nos venga del cosmos, en forma de Armagedón o de radiación cósmica, que acabará con nosotros ya sea de forma lenta y agónica o radical e instantánea.
