Conversaciones en el andamio: ¡Hasta la vista, baby! Por Francisco Gómez Valencia

¡Hasta la vista, baby!

«El gobierno cierra el curso con otro sonoro apagón, así que dabuti. Y si ven un plátano pegado a una pared con cinta aislante, no lo duden, cómanselo»

Sánchez, sin ideas nuevas, vuelve a insistir en el miedo a la «ultraderecha» en Chile y así todo. De los demás me espero actitudes similares pero del presidente de todos escuece más. Este desde sus inicios ya nos dijo que la mitad menos uno de los españoles estábamos condenados a merodear al otro lado de su muro y tan bien que le ha ido al cara delgá”.

Llegados a este punto de hastío, gracias a Dios el verano ya está aquí y con él la falsa esperanza de que casi todo nos es ajeno, aunque ni todo lo es, ni todos disfrutan del verano así que aunque sea con el piloto automático, nuestra clase política seguirá con el dedo armado siempre presto a apretar el botón del miedo.

El botón del miedo.

La semana pasada  mientras disfrutaba del merecido descanso del guerrero, leí de corrido un libreto de andar por casa de la escritora Sara Mesa titulado Perder el Miedo. Un manual para la vidapublicado por la editorial Providence/Boocks y de esas lecturas estas reflexiones. El libro logra ser inquietante como bien lo describe algún crítico, pues trata la contemporaneidad de manera desnuda y fría, así como la tratamos aquí. Ya saben, la puta realidad que desde este su andamio, siempre recordamos que canta Mónica Naranjo, bueno y Vasili el rumano cuando se chispa un pelín. 

Decía, que la escritora se centra en el miedo afrontando el asunto desde diferentes ámbitos todos muy interesantes aunque sin duda gracias al de la política, me pareció muy oportuno usarlo como acicate y asidero intelectual para cerrar el curso político y por tanto, también nuestras conversaciones hasta mejor ver, es decir, hasta que comience el siguiente siempre con la conformidad de mi queridísimo y admirado editor.

Dice la escritora en su libro –más o menos ya tú sabes– que el miedo aplicado a la política mueve montañas, y pone como ejemplo al nazismo y por lo tanto para ello cita al nacional socialista Adolf Hitler. Nazis y nacionalsocialismo. ¿Les suena? 

Religión, política, chantaje, casi nada. Y no le falta razón a doña Sara, pues la receta como ella misma indica es bien sencilla. ¿Qué necesitamos? Los tres ingredientes mencionados, uno o varios amplificadores y mucha imaginación para esparcir mentiras “tralará”. El trabajo, nuestras casas, las pensiones, la seguridad en las calles, los ahorros, la cultura, los principios y valores, la candidez de nuestros hijos, la salud, el clima, la paz mundial y hasta la libertad está en riesgo así de golpe y todo a la vez, por lo que no me extraña que no solo a la condenada e indultada después por la cara Juana Rivas la de un ataque de ansiedad. ¡Si es que así no se puede vivir, es que siempre perdemos los mismos y nunca lo hace la banca, es decir Hacienda!

Los que se quedan sin vacaciones,

Menos mal que los políticos tienen claro quien tiene la culpa de todo y a diario, tienen a bien echarse basura en forma de datos exactos o no los unos a los otros olvidando que los demás los estamos contemplando. Los demás, es decir, los agrupados cual yogures según mejor los convenga: negros, judíos, andinos, hermanísimos, rojos, fachas blancos heterosexuales, desviados varios, muy rojos, putinianos, enchufados y enchufadas, fascistas de todo tipo, descerebrados al poder, nazis, letrados, sacamantecas, trumpianos, inmigrantes, sarracenos, pagafantas, planchabragas, jubilados, estudiantes sin piso, reformistas, puteros, golpistas, jóvenes agobiados, viejovenes apalancados, jubilados con dos cojones, bomberos forestales en huelga, feminazis, saboteadores en general, malversadores, sediciosos, chinos, más chinos, montoros & monteros, muchos más chinos, indepes, latinos, okupas, funcionarios simpáticos y apáticos, turistas con o sin chanclas con calcetines, pacientes en lista de espera, gentuza a sueldo de la ONU, bañistas de río como los cangrejos, pluriempleados, felices, votantes de izquierda, sindicalistas, Ábalos, las novias de Ábalos, cobradores de mordidas, cerdanes & koldos, empresarios, aldamas y portavoces de aldamas, el peluquero de Cerdán, los miembros de su club de lectura, la Cruz Roja & Unicef, piragüistas por el Sella, supervivientes de la DANA, caseros, fijos discontinuos, piscineros, inquilinos, los que iban a la tasca de Pablo Iglesias, abrasados por el sol o por la vida, los que van a Mercadona a comprar pescado en localizaciones cercanas al mar, inquiokupas, sintecho, bañistas expertos de pantano, monárquicos o franquistas, algunos, hasta del Futbol Club Barcelona.

Una vez arrojada la piedra y escondida la mano, aparece la prensa. ¡La madre que los parió! Ellos en su afán por sujetar el candelabro de los poderosos, ven mas allá y acrecientan el miedo pues ellos son los altavoces que mencionaba al principio. Lo he dicho muchas veces esta temporada: odiamos poco a los periodistas”. Menos mal que siempre hay un héroe como en todas las películas. Aquí sobran por un tubo, así que ahí andan los “mi pobres”, enfrascados en ver quien lo es más a los ojos de sus fans de dentro y fuera de sus respectivas organizaciones. Predicadores y apocalípticos no hay más, todos con la urgencia de acabar con el contrario usando tácticas paramilitares, lenguaje belicista y comportamientos hasta paranoicos por no decir delictivos. Colorines, cloacas, eslóganes, frases hechas, relatos, argumentarios tan simples como el mecanismo de un badajo, acusaciones infundadas al amparo del aforamiento, opiniones estúpidas de tertulias bananeras en fin, el kit necesario del sanguinario mediático y político.

Dentro de poco…

La razón ya si eso para septiembre, ahora toca relleno, humo del de mentira y desgraciadamente también del de verdad, corruptelas de ida y vuelta, responsabilidades in vigilando y sin vigilando ni leches porque yo lo valgo y tente tieso. La teoría del shock o el cuento de la rana pero en versión playera o rural según gustos darse, se seguirá dando aunque a velocidad de crucero nunca mejor dicho. Y casi estaría: obediencia, sumisión, control social y mucho extremismo empezando por el del Gobierno más empeñado en buscar enemigos e inventar miedos que en gobernar para todos pero claro, que sabremos nosotros los malintencionados narradores de la falsa democracia a la que como a Marilyn, nos va como anillo al pelo (como diría Marishú) aplicar en nuestras columnas de opinión desincronizada, ciertas gotitas de miedo con olor a Chanel numero 5 del mercadillo. 

¡Hablando de mercadillos dos cuestiones de ultima hora! Primera, el gobierno cierra el curso con otro sonoro apagón, así que dabuti. Y segundo, si ven un plátano pegado a una pared con cinta aislante, no lo duden, cómanselo.

¡Feliz verano!

Españazuela a 23 de julio de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario