¡MUY BUENOS DÍAS!
Una mente creativa necesita alimentarse de todo lo que la rodea,
encontrar detrás de un muro que parecía que nada existiera.
Descubrir que hay más de una forma, hay mil maneras
y dejarse llevar, un pensar, percibir, recordar, es soñar y crear.
Así comenzamos la mañana de este jueves y hoy tengo el honor de contar con la participación de nuestra querida amiga y compañera Victoria Bautista Vidal colaboradora de esta revista digital. Recojo unas palabras escritas en su Staff: «La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir».
Ryan S. Brown nació en Salt Lake City, Utah. Graduado con una licenciatura en Bellas Artes en la Universidad Brigham Young. El último año, compaginó sus estudios, formándose con William Whitaker, un reconocido retratista y pintor figurativo. Poco después, Ryan ingresó en la Academia de Arte de Florencia, Italia. Exposiciones individuales y colectivas por todo el mundo.

«El nacimiento de una mente creativa (Pensar, soñar, crear)» Por Victoria Bautista
Alguna forma filosófica sostiene que, a nuestro alrededor, existe un mar al que llamamos éter. Afirma que todos estamos conectados a ese mar, y yo lo creo.
La masa gris en el interior de nuestras cabezas es como una esponja que, si el portador lo consiente, es capaz de absorber, de las «aguas» profundas que no mojan, cualquier cosa a la que se vea inclinado.
Y como ese mar lo contiene todo, cada cerebro puede elegir qué alimento toma de él.
Una mente creativa es, entonces, un tesoro, porque significa que el portador es capaz de zambullirse sin miedo en el crespo oleaje y emerger siempre con algún hallazgo.
A veces, con acuosas serpientes hechas de sabiduría; otras, si no hay interés, con el equivalente a una bota vieja con un agujero en la suela: todo es cuestión, siempre, de deseo.
El autor de esta obra lo intuye, porque un artista absorbe casi conscientemente su arte y lo representa después, esta vez con esta jovencita abstraída en alguna lección que le llega desde abajo, a través del libro, porque alguien antes lo extrajo de arriba.
La elección es suya.
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«El nacimiento de una mente creativa (Pensar, soñar, crear)» Por Mila Soyyo
Salió de casa y marchó a ese lugar tranquilo que la alejaba del chachachá
y no es que no la gustase la música y el baile, necesitaba descansar.
Bajo la sombra de un viejo roble, un reposo silencioso, salvo algún pajarillo
que se coló sin ser visto, sentada con las piernas cruzadas quedó.
Ella, abandonada a la caricia del instante,
relajada sin el sonido constante
del coche o la moto que cruce su calle en dos.
El libro sobre sus piernas, una historia interesante
donde algún verso fluye, de un poeta anterior
en un mundo que no está aletargado, flotando en su interior.
Y se deja llevar por la escena, por la trama, por el tema
deshojando el inconsciente, abrazando a su presente
creando un universo sin darse cuenta, lo va engullendo,
y en ese instante tal vez, se va forjando poco a poco, su arte.
***
Quiero expresar mi agradecimiento a Victoria Bautista por su extraordinaria aportación y por dedicarnos unos momentos de su tiempo. También agradezco a Manuel Artero la confianza depositada y esta publicación.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso día y recordar: El pensamiento divergente, la curiosidad, la aceptación del error, forman parte de una mente creativa. ¡Feliz jueves!
MMB

