
«Del Peugeot al botín: cómo el Sanchismo convirtió el Estado del Bienestar en el Tesoro del Bienvivir (para ellos)»
Leo esta noticia: ¿Será verdad, será mentira?
El sanchismo ha recaudado 1,68 billones de los españoles.
Y el periodista se pregunta: ¿Dónde se ha ido el dinero? Porque para mejorar los servicios sociales, desde luego, no se está utilizando.
El tan cacareado Estado del Bienestar, del que tanto presumen, debe ser sólo para La Casta. El pueblo, mientras tanto, cada día es más pobre.
Pero joder, ¡es mucha pasta! ¿Sólo para pagar nóminas, gastos de representación, dietas, pluses y demás tropelías y tejemanejes para contentar a la legión de Casta Política Profesional y su ejército de estómagos agradecidos, asesores, pelotas, palmeros y correveidiles? ¿O tal vez no?
Veo también esta otra noticia: ¿Será verdad, será mentira?
Yolanda dice que esta ley no hace falta que pase por la cámara de diputados, que por ser un Real Decreto no es necesario.
¿Cuántos decretos y leyes nos han metido ya por la puerta de atrás para perpetuarse en un poder que no han ganado?
Este GoMierdo, que ha nacido en los despachos gracias al esfuerzo titánico de personajes de novela de terror como Santos Cerdán, el gran secretario “pá tó”, encumbró a un presidente que jamás ganó unas elecciones y a su legión de estómagos agradecidos, bien colocados en menisterios de nombre largo y agenda vacía. Al mando de menistros que no saben cómo dirigirlos, y que para tapar sus carencias se han rodeado de asesores —colocados a dedo, claro— que saben aún menos que ellos. Y así nos va: de puto culo y san pá trás.
No contentos con esto, los anteriores dos secretarios “pá tó” del sanchismo —ambos cesados por malos— han colocado en despachos de negociados imprescindibles para la buena administración del Estado a personajes que sólo hacen bien una cosa: obedecer órdenes del Gran Jefe sin pensar ni preguntar. Y colocar a los subordinados que les mandan, grandes enchufados a los que, por no ver, no se les ve ni en sus despachos.
Y es curioso: después de ver la segunda actividad del Gran Secretario “pá tó” y sus dos secuaces —¿o eran más?— en tropelías varias (al parecer muy lucrativas), los sanchistas dicen que todo fue cosa de ellos. Eso sí, sin especificar quiénes eran “ellos”. Nadie de los colocados con grandes sueldos y exceso de poder conoce a sus benefactores. Es esa otra gran orden del Número 1: negar la mayor con el “vamos a contar mentiras, tralará”.
¿Será verdad, será mentira?
El principio de todo este guirigay de tropelías fue el célebre paseo de cuatro listos, con el célebre Peugeot, que encumbró a Sánchez en el poder. Y el Gran Jefe, el Número 1, él, el OkupaDeLaMoncloa, nos pide que le perdonemos por confiar en desalmados. Vamos, que si llega a saber lo malos que eran, no se va de paseo con ellos.
¿Será verdad, será mentira?
Y este IaioQuePiensa, y piensa demasiado, dice: ¡¡Y una mierda!! No me lo creo. Eso de “amiguetes ayer, malvados hoy”, no cuela.
Pero, como en la gran dictadura progre que se han inventado para su beneficio, opinar y pensar es pecado, aquí estoy, esperando a ver cómo estos trileros pasan delante de mi puerta camino de unos juzgados libres para ser juzgados por sus tropelías trileras.

