
El día nueve de noviembre ha quedado subrayado en rojo para la historia en dos ocasiones y media. Un nueve del once de 1938 los nazis consumaron su noche de los cristales rotos y en 1989, también por la noche, cayó el muro de Berlín.
«El maestro Rostropovich interpretaba a Bach muy cerca del famoso y mítico Charles Point. Su visionado todavía hoy engrandece los sentimientos que a todos nos sugieren aquellos históricos momentos»
Anoto como medio aniversario el inicio del golpe de estado que consumaron hace nueve años los independentistas totalitarios catalanes en el Parlamento catalán. Medio por su «poquedad», por ese siseo a la democracia que comporta el transmutar conceptos reales (libertad, democracia, urnas… ) a su mentira y, sobre todo, por el resultado luminoso de la votación con la que dieron el golpe.

Un día después de la caída del muro vergonzante del comunismo en Berlín, hoy hace treinta y cinco años el maestro Rostropovich interpretaba a Bach muy cerca del famoso y mítico Charles Point. Su visionado todavía hoy engrandece los sentimientos que a todos nos sugieren aquellos históricos momentos.
Y por ello recuerdo hoy esta otra imagen bella que también suena con la armonía del amor y la convivencia, la que ofrecieron Louis Armstrong y su mujer junto a las pirámides de Giza. Y con ella subrayo que a los farsantes totalitarios catalanes nadie les cantará, ni tan siquiera sus cantautores podridos, porque ellos no miran a la historia con respeto y en vez de tirar, levantan los muros del odio que nos enerva la humana condición.


Excelente artículo.