(XLVIII) Año 2025. 50 Causas: La venganza de un cobarde. Por Antonio E. 

La venganza de un cobarde.

«La historia no se puede fragmentar a gusto del mamarracho de turno, ni falsificarla, ni tan siquiera reducirla a una vulgar patraña para consumo de idiotas»

 Cuando Pedro Sánchez no tiene nada que hacer, lo cual ocurre todos los días, con el rabo espanta moscas. Con decir que en el despacho del tirano solo entra la mujer de la limpieza, queda todo dicho.    

Nos consta que su tiempo libre es ilimitado, motivo por el cual exigió a sus asesores nuevas ideas para tenernos entretenidos, y cabreados. Atacar a sus más directos rivales políticos, es según él, el único método válido para que no se hable de la catedrática con la que comparte, su patética existencia. 

Dictada la orden, el equipo asesor habitual se puso a parir ideas, no tardando en alumbrar una nueva gilipollez, poner una placa en la sede del gobierno autonómico de Madrid, Real Casa de Correos. Puerta del Sol 7 Madrid. Capital de la aún España. 

En base a la memoria democrática, pergeñada en un burdel frecuentado por chaperos etarras, habrá que instalar una placa, o grafiti, en aquellos lugares donde el bando nacional torturó y asesinó a personas del otro bando. Donde asesinaron robaron y violaron ellos, merece mejor distinción, como por ejemplo ser casa del pueblo, o ikastola, o herriko taberna etarra. 

Este panfleto no solo es sectario, sino que también acota el periodo a condenar quedando fuera de ella miles de asesinatos cuya única responsabilidad solo atañe al socialismo, y a sus ahora cómplices de la ERC y adheridos, durante el bienio negro en base a la revolución roja de octubre de 1934. 

La revolución de octubre de 1934 fue un golpe de Estado perpetrado simultáneamente por la generalidad de Cataluña con la proclamación del “estado catalán”, y por el Partido Socialista Obrero Español, levantados ambos en armas contra el gobierno legítimo de la II República, gobernado por las derechas, con la intención de proclamar una república al más puro estilo soviético. Cuando quieran hablar de golpes, podrían empezar por el que perpetraron ellos. 

La II República quedó herida de muerte por los que hoy día se proclaman únicos herederos, las izquierdas golpistas. La puñalada mortal fue asestada finalmente con el asesinato del jefe de la oposición, y la toma del poder en el pucherazo electoral de febrero de 1936. Esta era la democracia socialista antes de la guerra, la misma, exactamente la misma, a la que nos quieren llevar ahora. 

Esta ley, sectaria por naturaleza, empezó a contar cuando a ETA y al PSOE les apeteció, y la vuelven a retomar cuando a ETA y al PSOE les dio la gana. Gran invento el de la memoria selectiva, imagino que Kubati y Urrusolo Sistiaga tuvieron algo que ver en la confección del mamotreto, no sabemos si aún estaban limpiándose las manos de sangre, o engrasando sus pistolas por si acaso se les vuelve a necesitar. 

Demasiadas muertes opacadas, hasta para un sujeto que ocultaba la historia de su partido, debajo del féretro del General Franco. La losa que guardaba al General, ahora sirve para esconder de tapadillo las atrocidades socialistas, para eso querían exhumar los restos de Francisco Franco, para guardar los despojos de sus puñeteras culpas en el Valle de los Caídos. Una vez aprobada la ley, Pedro Sánchez ordenó gritar a sus acólitos: ¡¡Viva la democracia socialista!! ¡¡Arriba las putas!! ¡¡¡Mueran los fascistas!!!  

Ley que además de obviar el asesinato de Don José Calvo Sotelo, cometido el 13 de julio de 1936 por el partido socialista, además de trescientos setenta y nueve asesinados por el nazionalismo vascongado en la década de los sesenta hasta bien entrados los ochenta con Felipe González ya en el poder, nunca existieron, pero los asesinados sí. Podar vuestra macabra historia os define a los dos, a ti Otegui y a ti también Pedro Sánchez.

Nunca hubo una ley cuyo único motivo fuese el de soslayar los crímenes de los que la tramitaron, los de ETA, y los del PSOE, sino también de acotar el tiempo en que se cometieron. Sánchez y Otegui gritaron juntos ¡Gora la alternativa socialista! ¡Abajo la razón! ¡Muera la dignidad! ¡Las pistolas para quién las trabaja! 

La ley solo alcanza a los de un bando, al otro, al ejemplar y dignísimo frente popular, también a ETA, les exonera de gran parte de sus asesinatos, violaciones, robos y torturas sistemáticas. 

Hasta aquí lo habitual en un partido que provocó y perdió la guerra, que asesinó más que nadie, que robó más que nadie, y que pese a contar con todo el poder posible antes del 18 de julio del año 1936, perdió la guerra por merecimientos propios, y por los aciertos del que hace unos años exhumaron. 

El artículo daría para mucho, por ejemplo, para poner a estos sinvergüenzas delante de su maldad. La historia no se puede fragmentar a gusto del mamarracho de turno, ni falsificarla, ni tan siquiera maquillarla, o se cuenta tal y como ocurrió, o el intento quedará reducido a lo que es, una vulgar patraña para consumo de idiotas. 

Puestos a poner placas, podrían ponerse en las fachadas de las antiguas checas madrileñas (que aún sigan en pie) más de 230 contabilizadas en agosto del 36. O en las 29 checas especiales de vigilancia de la Inspección General de Milicias Populares, dependientes del comandante Barceló y del teniente de la guardia de asalto Barbeta, implicado en el asesinato de Calvo Sotelo. O en tantas y tantas otras creadas en zona republicana, a mayor gloria de los criminales guarecidos bajo un gobierno tan necesitado de sangre, como falto de dignidad democrática. 

Muchos de aquellos centros de tortura, robo, violaciones, y asesinatos siguen encastradas en los edificios que aún sobreviven. Incluso el PNV, mantuvo una en la calle Guzmán el Bueno 31, autodenominada Milicias vascas del comandante Ortega. Heroico siempre el PNV. 

Nunca hubo tantos criminales a sueldo de un gobierno de ladrones y asesinos, ni tantos torturadores venidos de la meca del comunismo, la Rusia soviética, dispuestos a enseñar a los chequistas como desollar vivo a los detenidos. Puestos a desenterrar restos, también podrían buscar los de Andreu Nin, desde el más allá el POUM se lo agradecerá, a los comunistas actuales no creo que les guste tanto, ellos le asesinaron. 

No me extenderé más de lo necesario sin antes preguntar, o sugerir. 

Señora Ayuso, le animo a que ponga placas en todos los lugares donde ETA asesinó en Madrid, además de en todas las fachadas que aun queden en pie donde hubo checas. Y una bien grande en Ferraz, en señal de asunción de culpa además de homenaje reconocimiento y respeto al jefe de la oposición de la derecha, Don José Calvo Sotelo, asesinado por pistoleros socialistas el 13 de julio de 1936. Por lo visto este asesinato no cuenta en el haber de esa piltrafa confeccionada por ETA, y sus amigos los socialistas. 

“Señores” del PNV. ¿Qué tal si atendiendo a esta ley ponen un monolito a la entrada del estadio San Manés en homenaje a los 225 asesinados que estaban a su cargo en Casa Galeras, Larrinaga, la cárcel de los Ángeles Custodios y en El Carmelo? ¡Ánimo valientes! Por una sola vez échenle cojones.  

“Señores” de la ERC. ¿Qué tal si por una vez cumplen con la ley y ponen un monumento con los nombres de los más de 8500 o 9000 catalanes asesinados en retaguardia durante la guerra? Órdenes de ejecución, muchas de ellas, firmadas de puño y letra por Luis Companys, máximo responsable por entonces del gobierno catalán.  

Ojalá que nunca más vuelva a ocurrir un enfrentamiento entre españoles, pese al empecinamiento en qué así sea, de esta izquierda sectaria. 

En este punto resulta importantísimo aclarar que no ha sido la derecha la que ha abierto la caja de pandora, sino un miserable cuya única meta es tapar la corrupción de su familia, la de su partido, la de su gobierno y la de él mismo, pariendo una ley que vuelve a dividir a los españoles. 

¡Jodido farsante! 

¡VIVA LA LIBERTAD! 

¡VIVA ESPAÑA! 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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