
«Cómo los profesionales del poder se eternizan en nuestras vidas, mientras el pueblo pierde su democracia»
El Tiempo, ese compañero de viaje que nunca te engaña, un amigo que siempre te acompaña. El Tiempo, amigo y compañero en ocasiones; traidor y enemigo cuando menos te lo esperas.
La Casta, esos compañeros de viaje que siempre te están engañando y mintiendo. Y lo sabemos, porque lo sabemos: que sólo son amigos nuestros por y para su conveniencia. Esos compañeros que nos acompañan sólo por y para sus intereses. Esos amigos que no dejan de mentirnos y engañarnos, un día sí y otro también. Esos compañeros a los que votamos en sus ListasDeListos y con los que continuamos el viaje, aunque nos pese y no queramos viajar con esa panda de trileros, esa bandada de rémoras que no nos abandonan, esa banda de lapas que no somos capaces de despegar de nuestro entorno.
La Casta: amigos y compañeros cuando nos quieren pedir el voto para seguir holgando a nuestra costa; traidores y enemigos cuando ya hemos metido su papeleta en la urna. Esos compañeros que siempre olvidan a los amigos. Y, cómo no, esos amigos que olvidan todo lo prometido una y mil veces a los compañeros.
El Tiempo, ese juez inexorable, a veces justo, otras injusto, pero que acabará poniendo a todos en el lugar que se merecen. El Tiempo, ese gran caballero que da la razón a quien la tiene y se la quita al que no la tiene.
La Casta, esos jueces que nunca son justos, sobre todo cuando no les conviene, e injustos a toda hora con nosotros. Casta que siempre se pone en el lugar que no merece, que ni se castiga ni se deja castigar jamás por sus tropelías. Esos malos jueces, acaparando un poder que no merecen y que nunca escucha al pueblo.
La Casta: injustos caballeros que no dejan de equivocarse y siempre quieren tener razón y razones, sobre todo cuando no la tienen. Y, cómo no, acaban encontrando un asesor, pelota o correveidile dispuesto a adjudicarse las culpas de las tropelías de sus señores. Y al pueblo, ni teniendo razón, se la conceden.
El Tiempo, ese al que llamamos Historia cuando ha pasado, y Vida si lo tenemos con nosotros en el presente. El Tiempo, esa inexorable y continuada sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente, cuando la llamamos Historia.
La Casta, esos que sólo son historia cuando han pasado, y nos hacen la vida imposible si están con nosotros en el presente. La Casta: inexorable sucesión de PresiMientes que se suceden sucesivamente, acompañados siempre de una fiel cohorte de Estómagos Agradecidos que nunca serán historia, pero que, para nuestra desgracia, ese pasado nos hace sufrir amargamente nuestro presente. Porque, si «agua pasada no mueve molino», Casta pasada sí mueve y afecta nuestras vidas en el presente.
El Tiempo, a veces amigo por interés, otras enemigo por miedo. Ese que marca nuestra existencia para bien o para mal. El Tiempo, ese amigo del miedo que convive con personas sin carácter, que ni pueden ni saben convivir, ni quieren aprender de quien les puede enseñar.
La Casta, amigos si les interesa, y ese enemigo que nos atemoriza con las cosas malas que nos pueden pasar si votamos al otro, a su amigo de la Casta. Esos que nos dicen que son sus enemigos, una mentira más para su larga lista. Porque tanto LosUnos como LosOtros marcan nuestra existencia, nunca para bien, más bien siempre para mal. Porque votemos a quien votemos, siempre son más de lo mismo: Casta Política Profesional, amigos por y para su interés, y nuestros enemigos siempre.
La Casta: amigos, pero del miedo a perder su lugar en la Lista que tantos bienes materiales les proporciona. Listos de listas sin carácter, que ni saben ni quieren convivir con el pueblo, y menos aún intentar aprender de los errores cometidos por quienes ocuparon antes su lugar. Y tampoco de quien les puede enseñar, porque en su ignorancia creen estar en posesión de la verdad absoluta. Su EGO, su EGOísmo y su EGOlatría les ciegan, y su ceguera es nuestra condena.
El Tiempo, ese compañero de viaje que no puedes dejar atrás ni abandonar en el camino. Ese camino que no nos conduce a ninguna parte, que nadie sabe dónde acabará ni hasta cuándo.
La Casta, esos malos compañeros de viaje que no puedes dejar atrás ni abandonar en el camino. Un mal camino que nos conduce a sus cosas del merder, que nos lleva —nos guste o no— a un lugar que sólo ellos saben dónde acaba, e ignoramos hasta cuándo seguirán conduciéndonos por el camino que engorda sus carteras y no deja de adelgazar las nuestras.
El Tiempo, en fin: fiel, infiel, amigo, enemigo, compañero… y siempre tu sombra. Esa sombra que nunca te abandonará.
La Casta, en fin: fiel sólo con y para la Casta Política Profesional, infiel para con el pueblo que GoMierda.
Gran amiga de sus colegas de Casta, no importa cuál sea la Sigla-Marca que los incluya en sus listas. Enemigos de todo aquel que quiera entrar en política por la senda de la honradez y los buenos principios. Porque esos no tienen cabida en la Casta y se tienen que ir. Molestan. Nunca han sido bien recibidos. Se han caído de sus listas al ser expulsados de su Casta. Y así nos va.
Enemigos del Pueblo Soberano que los encumbra. Compañeros que no nos podemos quitar de encima porque se han convertido en nuestra sombra. Muy mala sombra, pero nuestra, si seguimos votando sus ListasDeListos de las Siglas-Marcas, más comerciales, con ánimo de lucro para ellos y ruina para el pueblo. Han pasado de ser políticas a ser grandes negocios para ellos, los miembros y miembras del Selecto Club de la Casta, gracias a sus grandes empresas: las de las Siglas-Marcas.
«¿Cuánto TIEMPO más ha de pasar para que LA CASTA deje de eternizarse en EL TIEMPO de su Dictadura de Siglas-Marcas y nos devuelva nuestra amada Democracia?»
Y este IaioQuePiensa pregunta:
¿Hasta cuándo la Casta controlará y manejará nuestras vidas y haciendas? ¿Cuánto TIEMPO más ha de pasar para que LA CASTA deje de eternizarse en EL TIEMPO de su Dictadura de Siglas-Marcas y nos devuelva nuestra amada Democracia?
Esa que, con EL TIEMPO, nos han robado por y para su interés de CASTA, y en contra del interés del Pueblo Soberano, ese al que dicen gobernar, estos nuestros muy malos y pésimos PolítiQués del 3al4.
Esa nueva y selectiva —selectiva porque son ellos y entre ellos quienes se seleccionan— clase social que no es ni baja, ni media, ni alta: es simplemente la lacra de la sociedad española.
La Casta Política Profesional.
El Tiempo, nos guste o no, nos metió a la Casta doblada, convirtiéndola en nuestro Gran Problema.
Aunque nuestra desgracia empezó hace Tiempo, acabará mal, porque el Tiempo no puede hacer nada para solucionar el Problema de la Casta.
El Problema sólo lo puede solucionar la Casta. Pero para ellos no hay ningún problema. Al contrario: el Problema, para la Casta, es la Solución a todos sus problemas de Tiempo, Riqueza, Dominio y Poder.
Ellos se quedan con todo —incluidos sobres y mordidas—, porque “poderoso caballero es don Dinero, que pone y quita señor”. Y para nosotros, el Gran Problema sin solucionar. Y cada día, más pobres.
La Casta se eterniza en El Tiempo al hacerse eterna gracias a sus ListasDeListos de Tocabotones con Disciplina de Voto.
Estamos en El Tiempo de las ListasDeListos de La Casta, implantando su dictadura al acaparar, con el Tiempo, todos los poderes del Estado de Derecho.
Ese que hace mucho Tiempo perdió el Pueblo Soberano, al no pintar ya nada en la DeMosGracias de pacotilla de la Casta, debidamente auxiliados por LosQueCabenEnElTaxi.
Pero podemos estar tranquilos, porque no hay mal —la Casta— que dure cien años, ni Tiempo ni cuerpo que lo resista.
