¡MUY BUENOS DÍAS!
Ella no llegó,
banco llorando sin él.
Paso amargo.
Cercanos al mes de diciembre, cuando el invierno ofrece el augurio de la nostalgia debido a unas fechas señaladas, nos aventuramos a traeros una obra de pintura. Hoy cuento con la participación de Julio Moreno López.
Director de Sociedad Civil. Columnista. Se ha atrevido a escribir varios libros: «Errores y Faltas», «Bailando en el bombardeo», «La soledad que dejas». Director artístico en Matas Films y por supuesto, amigo y colaborador de esta revista digital. Si tengo que calificarle con dos palabras os diré de él que es una persona cuyo trato es sencillo y humano.
Stanislav Brusilov. Moscú, 1976. De 1987 a 1994 estudió en el Liceo Académico de Arte de Moscú, continuó su formación en el Instituto Académico Estatal de Moscú .V. I. Surikov, en la Facultad de Pintura del taller del profesor Zabelin V. N. Su graduación fue con honores,
Desde el año 2000, Stanislav Brusilov es miembro de la Unión de Artistas de Moscú. Ha recibido infinidad de menciones y premios. Sus obras se pueden ver en diferentes museos de artes de su región, así como en catálogos y publicaciones diversas. También pueden verse en museos, galerías y en colecciones privadas en distintos países por el mundo.

«No vino o no llegó» Por Julio Moreno López
Te esperaré en diciembre,
en este frío invierno
que dejaste al marcharte.
En este mes final,
que un día te trajo al mundo
y otro te arrancó de él.
Te esperaré en el banco
donde tanto reímos,
con esas bellas flores
que tanto te gustaban.
Te esperaré aunque sé
que no vendrás,
aunque me duela tu ausencia.
Te esperaré, mamá,
ansiando verte llegar.
Y en esos breves minutos de esperanza
olvidaré que un diciembre te perdí para siempre.
Aunque mi amor no muera, como este diciembre
morirá un año más sin ti.
Dedicado a mi madre.
![]()
«No vino o no llegó» Por Mila Soyyo
Fue un paso a un camino,
un chasquido de dedos,
extraña quietud.
No había pajarillos,
cada uno en su nido,
ni una loca multitud.
Me quedé vacío, salvo ese aire frío,
que recorre el cuerpo ante la promesa
de volverte a ver.
Un banco de hierro, donde la madera
se cubre de escarcha; dejando una marca
también en mi sien.
No llegaste, y esperé
rosas perfumadas
que nunca entregué.
Tú te fuiste, yo me quedé
llorando en un mundo
que dicen de hombres,
llorando por una mujer.
Me levanté, y apelmazado continué
por un sendero, luces en él;
pensando en ella…por qué se fue
La sigo amando. Me equivoqué.
***
Aquí pongo fin, no sin antes agradecer a Julio Moreno su colaboración en este rincón, donde se ha expresado con el sentimiento y desde el corazón y la añoranza, con un homenaje a su madre. También quiero agradecer a Manuel Artero la confianza que nos deposita y la publicación de este saludo de la mañana.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves.
Os damos las gracias a todos los lectores por seguir a nuestro lado. ¡Feliz día!
MMB

