¡MUY BUENOS DÍAS!
En la orilla,
la luna por testigo.
Romance veraz.
Quedando pocos días para la llegada del invierno y para que finalice el año, nos vamos al mar, siendo testigos de un romance otoñal.
Alfred Guillou. Concarneau (Francia) 1844 – 1926. Formado en los talleres de los grandes artistas académicos Alexander Cabanel y William A. Bouguereau. Escenas de género de su ciudad natal.

«Romance al claro de la luna»
Quedó su barco encallado
ella no quiso mirar,
su corazón le latía
junto a la orilla del mar.
Temía el soplo del viento
que la pudiera llevar,
cargada de sentimientos
junto a la orilla del mar.
Nacía lento un romance
no podía esperar más,
la luna los contemplaba
sin quererlos eclipsar.
Él la preguntó en silencio
si quería caminar
el resto de la vida
unidos para siempre,
amándose más.
***
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un fantástico inicio de semana. ¡Feliz lunes!
MMB

