¡MUY BUENOS DÍAS!
Comenzamos el día de hoy, con una obra de pintura bonita, nostálgica o entrañable. El título habla por sí sólo y las letras que os acompañarán, contarán todavía más. Para ello, cuento con la participación de María Jesús Lasala amiga y lectora de esta revista digital, además de compañera en algunas de estas pinturas que os ofrecemos los jueves.
Linda Jacobus. Artista autodidacta. En el año 1992, «tomó un pincel y trazó un lienzo» y así comenzó a crear arte. Capturar la luz y la sombra es una de sus cualidades. Pinta flores, naturaleza muerta y paisajes. Ha expuesto en distintas galerías y en la actualidad imparte talleres de pintura. La representa la Galería de Arte Proctor. Vive y trabaja en el Noroeste del Pacífico, específicamente en Puyallup, Washington.

«Es hora de sanar» Por María Jesús Lasala
Es hora de sanar,
las costuras del alma,
con aguja, hilo y dedal.
Con cinta métrica
mediré las lesiones
y con el hilo procederé a hilvanar.
Punto hacia dentro y así disimular,
las heridas abiertas,
difíciles de sanar.
No hay hilo de costura para un alma lacerada, para dejar de sangrar sutura enhebrada.
Una vez remendada y cuidando no rozar, la meteré en su cajita, no la vuelvan a dañar.
Cajita de costura, que alivio me das, las heridas del alma, me ayudas a sanar.
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«Es hora de sanar» Por Mila Soyyo
Costurero de madera
¡Cuántos recuerdos guardados!
Fuiste tú, querida abuela,
quien me entregó tus bordados.
Eran pañuelos de tela,
cosidos a media luz,
cargados de una nostalgia
y el frenesí de tu cruz.
Aún recuerdo aquel vestido,
y la cinta de medir;
si me lo probase ahora
no me valdría…en fin.
Qué decirte yo ahora
después de tantos consejos;
de sentir como sufrías
viendo de cerca, lo lejos.
No fui capaz de ahondar
era joven ¿cómo hacerlo?
Cosías los corazones
de la familia, sin verlo.
Tenemos que sanar todos,
olvidar los trapos viejos
y pensar que fuiste luz,
en la oscuridad del tiempo.
Abuela de mi alma,
querida y bendita,
usaste tus alas:
volar sin heridas.
Dejaste un hueco
de amor y sonrisa,
entregaste todo.
Te quiero, mi vida.
***
Agradezco a María Jesús Lasala su tiempo, sus letras, en donde según me contó, la obra de pintura la eligió a ella. ¡Bendita elección! Agradezco a Manuel Artero la confianza que nos deposita y la publicación de este saludo.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso día.
«Sanar» una palabra significativa e intensa, a la vez que necesaria. Sanemos.
¡Feliz jueves!
MMB

