¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy quería enseñaros una pintura de un gran artista español. Una persona que me parece extraordinaria sin conocerla como maravillosas las historias que nos cuenta en cada una de sus obras. Retrata una batalla, un momento escénico vivido tras empaparse de -valga la redundancia- «historia de España».
De la obra he recogido al pie de la letra lo que él escribe: «Donde muere mi caballo retrata una dramática escena de batalla en un terreno árido y pedregoso En el centro, un soldado español, se encuentra de pie junto a su caballo caído, empuñando su espada en defensa contra varios guerreros a caballo que lo rodean. Los enemigos, vestidos con túnicas y turbantes, portan espadas y lanzas. La intensidad del combate se refleja en las expresiones y las acciones de los combatientes, capturando un momento de valor y desesperación».
Augusto Ferrer-Dalmau Nieto. Barcelona 1964. Pintor realista, academicista. Doctorado honoris causa por la Universidad CEU San Pablo. Académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría (Sevilla). Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. Infinidad de premios y medallas le han concedido y sin extenderme más, ejerce una gran labor mostrando la riqueza de sus obras y en todas ellas te lleva a conocer una vivencia.

«Donde muere mi caballo»
Donde muere mi caballo muero yo;
no me rindo ante la lucha: ¡no, señor!
Puedo ser honesta conmigo
y no desear daño, ni al peor de mis enemigos.
Puedo ser buena, mirarte y sostener,
contener el golpe cuando quiera vencer.
Puedo abrir las puertas al mundo entero,
no te acerques a hurtadillas, porque te devoro.
Te ofrezco mi tierra: ¡trabájala!
Si la tratas como ofensa, ¡lárgate ya!
Ahora…
No seas infiel, no juegues a ser cretino
no malgastes el don de lo divino.
No fuerces al que te ofrece:
será perdición, no lo merece.
Donde muere mi caballo, muero yo;
cayendo con él al polvo, sigo en pie.
No me rindo ante la lucha: ¡no, señor!
aunque la sangre en la tierra sea hiel.
***
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso sábado.
Simbólicamente, un acontecimiento histórico puede verse reflejado en un hecho actual. Finalizo con un haiku.
No hay rendición;
caballo sin aliento.
Defensa, honor.
MMB

