Embrollos Sánchez-Saunas, S. A. I. y un mensaje navideño ¿de Estado? Por Antonio de la Torre

Embrollos Sánchez-Saunas

«La empresa que dirige –es un decir, claro– Fray Perico doctor Plagio cum Fraude, no podría llamarse de otra forma que Embrollos Sánchez-Saunas, S. A. I.»

Sin duda, visto lo visto durante los dos últimos años y sabido lo que hemos sabido de los últimos siete y medio, nada más desembarcar en el gobierno y en la Moncloa, la empresa que dirige –es un decir, claro– desde allí Fray Perico doctor Plagio cum Fraude y otras yerbas, no podría llamarse de otra forma que Embrollos Sánchez-Saunas, S. A. I., si tenemos en cuenta la presunta relación con el negocio del suegro, Sabiniano Gómez (q.e.p.d.) y esos presuntos fondos que, presuntamente también, le ayudaron a ganar las primarias en compañía de esos desconocidos con los que recorrió buena parte de España en el ya famoso Peugeot –creo que sería de justicia pedir una comisión a la marca por tan intensa publicidad–. 

En cuanto a las siglas S. A. I., es evidente que se trata de una Sociedad de intereses en la que caben sus diferentes y variopintos socios: los de extrema izquierda, todavía representados por la vicesegunda Yolanda Díaz, de la coyunda plural que forma SUMAR, partido del que parece que ya no es su lideresa, aunque siga ejerciendo; los nacionalistas de uno y otro extremo, el izquierdo de ERC y BILDU y el derecho de JUNTS y PNV y algunos otros menores, de quita y pon, como Coalición Canaria. También, que es Anónima, si tenemos en cuenta que sus socios más próximos resultan ser ahora perfectos “desconocidos” de los que no sabía sus andanzas, aficiones sexuales ni trapicheos. Y, no menos, es Ilimitada, si consideramos la lista de nombres relacionados ya conocidos, que ahora veremos y que va en aumento por momentos, por encima ya de la treintena.

Tramas Sanchistas

El periódico El Confidencial publicaba una foto que vale más que mil palabras, en la que se aprecia la tela de araña que se teje en torno al cada día más presunto Número Uno, Pedro Sánchez, sin el que resulta difícil de explicar cada una de las cinco tramas que ya están (o han pasado) en los tribunales y sus conexiones. A saber, si no me confundo, por orden de aparición:

  1. CASO KOLDO
  2. CASO BEGOÑA GÓMEZ
  3. CASO DAVID SÁNCHEZ 
  4. CASO FISCAL GENERAL
  5. CASO LEIRE DÍEZ

Y el que apunta a ser el número 6, posiblemente el de mayor enjundia económica, que puede ser el CASO HIDROCARBUROS, que podría implicar, por ahora, al menos a cuatro ministerios y a un expresidente del gobierno, perejil de muchas salsas chino-americanas, de nombre José Luis Rodríguez Zapatero

Tribunales

Sería pretencioso y complicado explicar aquí las cinco diferentes tramas que se están viendo en los tribunales: Supremo, Audiencia Nacional y Juzgados de Instrucción pero remito al lector al análisis detenido de la imagen que citaba más arriba y a la mucha información que he venido comentando en anteriores artículos. Me permito recomendar el Especial Corrupción publicado recientemente por The Objective.

Y también quiero dedicar un breve comentario en este que va a ser mi último artículo/desahogo del año que termina, al que, supuestamente, debería ser atento vigilante y protector institucional desde la más alta magistratura del Estado que ostenta, Su Majestad –en mi opinión le viene muy grande ese magno término– Felipe VI. Este año no tuve la paciencia de escuchar en directo su mensaje de Nochebuena porque me temía que no hubiera sido tan buena de hacerlo, pero lo leí al día siguiente y también la carta que le dirige Pío Moa en Adelante España este domingo 28 de diciembre (que comparto e invito a leer), que no es precisamente una broma propia del día de los Santos Inocentes, coincidente este año, paradójicamente, con el de la Sagrada Familia, y ahí lo dejo para no meterme en jardines, aunque a buen entendedor…  

El de este año parece que ha sido el mensaje más breve de su reinado, aunque no estoy seguro de que  se cumpliera el conocido refrán de “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.  

Salón de columnas.

Me pareció curioso el formato y el escenario elegido para dirigirse a los españoles. En cuanto a lo primero, leyó su discurso de pie y andando, con un diminuto y simple belén en un rincón poco visible y ni una sola mención a lo que se celebra en Nochebuena, el Nacimiento de Jesucristo. Respecto al escenario, se eligió el Salón de columnas del Palacio Real, desde el que empezaba así el rey: “Hace cuarenta años, en este mismo Salón de Columnas del Palacio Real de Madrid se firmó el tratado por el que ingresamos –tal vez debió decir ‘nos sometimos’– en las Comunidades Europeas. También se han cumplido 50 del inicio de nuestra transición democrática”, pero se le pasó comentar que, también en ese salón, y también hace cincuenta, miles de españoles se despedían, libremente y por propia iniciativa, del Generalísimo Franco, cuyo cuerpo estuvo expuesto durante dos días para tal fin. Sin duda, un olvido involuntario. Y, como dice también Pío Moa en su carta: “su discurso ha coincidido con las memorias de su padre Juan Carlos, cuyo contenido político-histórico es esencialmente el mismo de su discurso: democracia, Europa, unidad, diálogo, prosperidad etc., que su padre se atribuye un tanto pretenciosamente, al paso que, como usted, descalifica implícitamente la época anterior, sin la cual ni su padre ni usted habrían sido monarcas, un pequeño detalle, al parecer, sin importancia.

No me quiero extender, estamos en Navidad todavía, pero sí tengo que decir que me pareció un mensaje que de haberlo leído “el personaje con falso doctorado, una carrera política relacionada con el negocio de la prostitución homosexual, promotor de una corrupción masiva y que ataca todas las normas democráticas y la propia continuidad de España como nación. Un sujeto a quien ha firmado usted una ley golpista que prácticamente finiquita el régimen del 78”, que dice también Moa en su carta, no me hubiera chocado en absoluto. 

Y no quiero terminar si resaltar lo que sí eché en falta en el mensaje, una mención a las verdaderas preocupaciones de los españoles que parecen no haber llegado al Palacio de la Zarzuela. Unas preocupaciones que destacaba en un post Marcos de Quinto: “La corrupción, la inmigración ilegal, la inseguridad, el paro (real, añado yo), la desmedida presión fiscal, el desmedido gasto público y la deuda (galopante, añado también)

Pues eso, ¡Feliz año nuevo!… de verdad, que sólo requiere una cosa: Sin Sánchez.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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