De Soto del Real a Brooklyn pasando por el rey mago de la Moncloa. Por Antonio de la Torre

De Soto del Real a Brooklyn

«Ya superan los sesenta el número de implicados en las distintas causas que cercan cada día más al okupa de la Moncloa»

Aunque nos preocupe en primer lugar, como es lógico, la política nacional y sus derivadas judiciales, que tampoco esta semana han dejado de ser noticia, no cabe duda de que la decisión tomada por Donald Trump, hace apenas siete días, de capturar en una milimétrica actuación combinada –Delta Force/DEA– al dictador bolivariano-chavista Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, está copando la mayor parte de los noticiarios de todo el mundo y también de España. 

El rey mago de la Moncloa.

Respecto a lo primero, ya superan los sesenta el número de implicados en las distintas causas que cercan cada día más al okupa de la Moncloa, desde una tal Begoña Gómez a otro tal David Sánchez Pérez-Castejón, pasando por los Ábalos –que se volvió a quedar sin abogados por falta de fondos–, Koldo, García Ortiz, ya delincuente condenado, Sánchez Acera, Pardo de Vera y un largo etcétera en el que no faltan la presidente del Congreso, Francina Armengol, y hasta cuatro ministros –dos de los cuales, Marlasca y Torres, requeridos por Ábalos para que testifiquen en el Supremo– que pueden verse implicados en la trama de las mascarillas, en los rescates de las aerolíneas Plus Ultra y Air Europa o en lo que ya apunta a ser caso importante sobre hidrocarburos y la empresa Villafuel. Lo que no sabemos es a cuántos no conoce ya “en lo personal” el desmemoriado y repetitivo cambiante de opinión Fray Perico Felónez cum Fraude, a pesar del “sabes que te quiero”, que le dijo a su exministro unos días antes de la detención de Koldo y del “debemos estar unidos” que el 26 de enero de 2024 le decía por WhatsApp para que le ayudase a imponer a Diana Morán en el PSOE valenciano. No sé si acabará por no saber ni quiénes son los dos primeros, que, al final, resultarán ser dos okupas más del palacete de la carretera de La Coruña, esa hermosa capital cuyo nombre redujo don José María Aznar a mero indicador de ruta.  

Aldama informaba a Delcy sobre los movimientos de la oposición venezolana.

Por su parte, Víctor de Aldama se declaró culpable de varios delitos en el caso de las presuntas irregularidades por la compra de mascarillas y solicita una rebaja de los siete años que pide para él Anticorrupción por organización criminal, cohecho pasivo y aprovechamiento de información privilegiada. Reconoce además haber formado parte, junto a Ábalos y Koldo, de la organización criminal cuyo objetivo era obtener beneficios económicos a cambio de amaños en las adjudicaciones de compra. También admite compensaciones por la licencia de hidrocarburos para Villafuel y pide que en el juicio declaren también como testigos el hijo de Ábalos, Víctor, las amigas del exministro, Jéssica y Claudia y los exjefes de gabinete de las ministras María Jesús Montero y Reyes Maroto.

Todo, en la semana que celebraba la festividad de Reyes Magos, en la que no faltó la carta del ministro “tres en uno” Félix Bolaños, que aprovechó que el Pisuerga pasaba por Valladolid y no perdió la oportunidad de dirigirse a la Casa Blanca: “Queridos Reyes Magos, ya sabéis que he sido muy bueno, por eso me atrevo a pediros algunos deseos. Mi primer deseo es un mundo donde impere el entendimiento y el respeto mutuo y no se imponga la ley del más fuerte, un mundo donde el derecho internacional establezca las normas y donde el diálogo sea la base del multilateralismo y de la democracia. Mi segundo deseo es que España sea cada día un país mejor, que el crecimiento económico que estamos teniendo, se reparta, que haya una prosperidad compartida, que nadie se quede atrás –que se lo pregunte al españolito medio y a los jóvenes que no pueden comprar una vivienda–, que el Estado del bienestar cada día se refuerce, incluso en situaciones de mucha complejidad como fue la pandemia o el inicio de la guerra en Ucrania”. Podría extenderme mucho más en la réplica, pero no merece la pena.

Y como es costumbre, coincidiendo con esa festividad que cierra el tiempo de la Navidad, que no “las fiestas” como se quiere imponer en los últimos años –la vice Yolanda Díaz felicita las fiestas, pero especifica el Ramadán–, se celebraba también el día de la Pascua Militar, con los consabidos discursos de la ministra de Defensa y del Rey, que tampoco perdió su oportunidad: “…nuestro compromiso con la seguridad internacional, con el multilateralismo y, en definitiva, con el orden global basado en normas…”.

Mientras, continuaba la operación Resolución Absoluta que, desde la prisión de Brooklyn empezaba con un “Good night. Happy new year” con que saludaba el detenido Maduro cuando los agentes de la DEA lo llevaban al calabozo. El lunes, el juez Alvin Hellerstein, el mismo que instruyó la causa por narcotráfico contra Hugo “el Pollo” Carvajal le tomó primera declaración y la fiscal general Pam Bondi le leyó los cuatro los delitos que se le imputan: conspiración por narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de armas y conspiración contra Estados Unidos. Recordemos que “el Pollo” Carvajal fue detenido en 2021 en Madrid y posteriormente extraditado a los EE. UU. en 2023 y puede ser un testigo fundamental, a cambio también de una reducción de pena.

Marco Rubio es la peor pesadilla desde Estados Unidos para Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y todo el régimen chavista.

Mientras tanto, Trump confirmó sus contactos con la ya presidente encargada Delcy Rodríguez, a la que va a recibir en Washington la próxima semana y le ha dejado claro que su equipo tendrá “Acceso total a Venezuela y a la industria petrolera y otras cosas que nos permitan reconstruir Venezuela”. Delcy ha tomado nota y parece dispuesta –no le queda otra después del aviso que recibió de no estarlo y seguir peor suerte que su exjefe– a colaborar con la administración Trump. De hecho, ha dejado un mensaje en Instagram invitando a EE. UU. a trabajar en una agenda de cooperación. Pero no he dejado de mostrar su mensaje para el aplauso de sus conmilitones: “Hoy, a quienes me amenacen, lo digo, mi destino no lo decide sino Dios”.

Decía en mi último artículo que me sorprendía el comentario de Trump sobre que María Corina Machado no gozaba de la simpatía del pueblo venezolano, tal vez, pienso yo, porque pudiera parecer intransigente en cuanto a la posibilidad de negociar con el régimen chavista además de no controlar ningún resorte dentro del país. Pero el Secretario de Estado, Marco Rubio, me disolvió la duda al explicar el plan estadounidense en tres fases. Una primera de estabilización para evitar el colapso del régimen, por lo que primero iban a confiar en que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge se encargasen de contener a las facciones más radicales y tomar control de la producción de petróleo para venderlo a precio de mercado, evitando que los jerarcas del chavismo continúen controlando el flujo de ingresos económicos. Y ha añadido que “No queremos caer en el caos, estamos a punto de ejecutar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tiene atascado Venezuela, que no puede mover debido a nuestra cuarentena y porque está sancionado, vamos a tomar entre 15 y 30 millones de barriles de petróleo, lo vamos a vender en el mercado, a precios de mercado, no a los descuentos que Venezuela está recibiendo. Controlaremos cómo se gestiona ese dinero de una manera que beneficie al pueblo venezolano, no a la corrupción, no al régimen”.

Diosdado Cabello posando junto a sus héroes…

Por lo que esta fase me temo que va a requerir de un aviso especial a Diosdado Cabello, ministro del Interior con Maduro y hombre fuerte del chavismo, que decía en El Nacional venezolano: “Ni una gota, pero escúchese bien, ni una gota de petróleo puede salir de aquí para los Estados Unidos, si agreden. Ni media gota”. Puede que sea el siguiente en saltar. La segunda fase sería la de recuperación, es decir, apertura económica del régimen, acceso a empresas extranjerasseguridad jurídica para empresas, reconciliación política, amnistía, liberación de presos –que ya ha empezado en pequeña escala– y retorno de exiliados. Por último, una tercera fase de transición política a un régimen plenamente democrático, con elecciones. Rubio no habló de plazos, pero Trump había dicho que se tardaría al menos 18 meses. Esto me recordó lo que no hizo Rajoy Mariano cuando aplicó el artículo 155 de la Constitución en Cataluña el 27 de octubre de 2017 anunciando que se convocarían elecciones cuando “la situación estuviera normalizada” y las convocó antes de un mes, así le fue.  

Por cierto, que el citado hermano de Delcy Rodríguez, Jorge, ha agradecido expresamente a José Luis Rodríguez Zapatero su participación en el proceso: “Agradecemos al presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien desde hace 10 años –atentos DEA– viene sumando todas sus capacidades para trabajar en conjunto con la convivencia nacional”. Agradecimiento que hizo extensivo al presidente brasileño Lula da Silva y al emir de Qatar. El expresidente español guarda silencio y parece que está en paradero desconocido. Pero en la línea de su presimiente, su alfeñique ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha salido para tratar de desvincularse de las maniobras chavistas de Zapatero: “Evidentemente no actúa en nombre del Gobierno de España ni con un mandato del Gobierno de España –como tampoco lo hacían Koldo ni Aldama–, pero realiza una labor que, desde luego, el gobierno de España reconoce y valora”. Seguramente, lo mismo que tampoco negociaba en nombre del gobierno con Puigdemont en Bruselas o en Suiza. A ver si comparece, y qué dice, en la comisión sobre la investigación de la trama SEPI y el rescate de Plus Ultra que el Partido Popular va a abrir en el Senado.  

Y, a riesgo de alargarme un poco más, no me resisto a transcribir el mensaje de un ciudadano venezolano anónimo que alguien también desconocido ha enviado a través de las redes sociales, dedicado especialmente a los teóricos del derecho internacional y las normas –Rey y gobierno incluidos–, que explica desde la experiencia lo que estos, al parecer, no entienden. La persona que lo compartía lo introducía así:  

“Nos ha llegado, nos ha sido enviado el día de hoy, un texto, un mensaje, de un ciudadano venezolano en el exilio, que hasta este momento permanece en el anonimato, he tratado de averiguar de quién se trata, y que yo quiero compartir con ustedes para que ustedes se den cuenta de las estupideces que alguna gente habla, sin saber, desde la comodidad de lo que tiene para ofrecer el capitalismo del mundo libre, que todos son campeones para criticar lo que habría que hacer para liberar a pueblos oprimidos desde países libres. Esto es lo que nos ha hecho llegar, se los voy a leer, que es bien completo y bien emocionante, al fin y al cabo. Es una guía ampliada, lo denomina él, para entender a Venezuela”.

La DEA actualiza el cartel de recompensa de Nicolás Maduro.

Y el mensaje del exiliado y conocedor directo de la situación venezolana es este:

“Si estuviste en mute, en silencio, los últimos 27 años…, a ver, queridos preocupados de última hora, sabemos que ven una noticia sobre Estados Unidos, escuchan la palabra intervención, y automáticamente activan el modo imperialismo, colonialismo, desde la comodidad de su sofá en un país democrático y con supermercados llenos.

Pero antes de dictar cátedra en Twitter, respiren, siéntense, escuchen: para nosotros, los venezolanos, esto no va de geopolítica de salón ni de debates teóricos, va de sobrevivir. Por primera vez en 27 años sentimos que alguien hizo algo, no que lo debatió, no que lo condenó, no que lo evaluó, lo hizo. No estamos celebrando la guerra, estamos celebrando la posibilidad, remota pero real, de que termine la pesadilla. Aquí les dejamos una explicación con peras, manzanas, y un poquito de memoria histórica. Uno, la falacia del experto de sofá o el eterno ¿y tú qué hubieras hecho? Siempre aparece alguien diciendo ‘es que la violencia no es la vía’, ‘las cosas se deben resolver por la vía democrática’… suena bonito, suena civilizado, suena académico, pero permíteme preguntarte algo sinceramente y sin sarcasmo ¿cómo lo hubieras hecho tú? No me digas lo que no harías, dime la alternativa realista. ¿Elecciones? las hubo, varias, y se robaron todas. ¿Diálogo? fueron años de diálogos, mediaciones, mesas, foros, encuentros… Mientras dialogábamos, ellos encarcelaban, torturaban y compraban más fusiles. ¿Presión internacional? hubo sanciones, denuncias, informes de la ONU… resultado, cero. La verdad incómoda es esta. Si fuera por muchos de ustedes, desde su distancia moralmente cómoda, no se hubiera hecho nada, y mientras tanto se nos fue la juventud, se nos fue el país, se nos fue la vida y no, tu título universitario no te pone por encima del dolor de un pueblo, tu doctorado no resucita a los ejecutados, tu neutralidad no alimenta a un niño hambriento.

‘Vienen a robarse el petróleo’, dicen por otro lado ¿no? Un spoiler, ya se lo estaban robando. Cada vez que pasa algo en Venezuela aparece el argumento comodín: ‘es que van por el petróleo’. Vamos a hablar claro, el petróleo ya se lo estaban llevando, rusos, chinos, iraníes, cubanos, y no vinieron para hacer turismo cultural. La diferencia es que antes, nos saqueaban, destruían PDVSA, exprimían al país, y, aun así, el venezolano seguía pobre, hambriento y reprimido. ¿Que ahora también hay intereses económicos? claro que los hay. El mundo funciona así desde que existe la humanidad, y aun así, desde el dolor más crudo, muchos venezolanos pensamos, si la condición para recuperar la libertad es que se queden con parte del petróleo, pues que se lo queden. Porque ¿de qué sirve que el petróleo sea nuestro, si el pueblo muere de hambre en su propio país? La riqueza nacional no es riqueza si solo enriquece a un tirano. ¿Dónde estaba toda esa preocupación antes? Aquí es donde ya uno no sabe si reír o llorar. Durante años se desplomó la producción petrolera, cerraron empresas, industrias, fábricas, colapsó el sistema de salud y en el mundo progresista sensible hubo cero, silencio, más de 8.000.000 de venezolanos caminando por selvas, huyeron, por caminos, fronteras, madres pariendo en carreteras, niños durmiendo en terminales, y hubo silencio. Hubo presos políticos, torturas, desapariciones, persecución, adolescentes golpeados, estudiantes asesinados, periodistas encarcelados… y hubo silencio. Pero ahora sí aparecen defensores de la soberanía, analistas de escritorio, filósofos del pacifismo selectivo, preguntando ¿y por qué se meten ahora? ¿por qué cuando gritamos solos nadie escuchó?, y ahora que el pueblo venezolano respira esperanza, resulta que ahora sí opinan. 

Las matemáticas de la empatía, para el que aún no lo entiende. Antes de opinar sobre Venezuela lean estos números sin mirar hacia otro lado: 36.800 víctimas de tortura, 10.000 ejecuciones extrajudiciales, 18.305 presos políticos, 90% de un país sumido en la pobreza, hospitales sin insumos, niños desnutridos, abuelos buscando comida en la basura… Esto no es un debate ideológico, es una tragedia humana. Y sí, lo decimos sin miedo, entre soberanía con tortura e intervención con esperanza, preferimos la segunda, mil veces, porque la verdadera pérdida de soberanía no es que intervenga otro país, es que tu propio gobierno te trate como enemigo. Lo que realmente queremos, y no, no es el petróleo, queremos cosas sencillas, cosas humanas. Queremos volver a hablar sin miedo, volver a trabajar sin huir, volver a votar sin fraudes, volver a caminar sin miedo a ser detenidos… Queremos que los que se fueron puedan volver, queremos ver familias reunidas otra vez. Mientras algunos piensan en geopolítica y barriles de crudo, nosotros pensamos en abrazar a mamá, volver a casa, ver crecer a nuestros hijos en su país… Eso es lo que duele, eso es lo que importa

En conclusión, si de verdad les importan los venezolanos no lloren por la soberanía de un régimen que ya había entregado el país, no defiendan desde la distancia lo que nosotros hemos sufrido en carne viva, la operación duró lo que dura un TikTok. Y por primera vez en décadas vemos una luz al final del túnel. No celebremos la guerra celebramos la posibilidad de volver a ser país, de volver a reunirnos, de volver a vivir.

Un beso y sigan viendo, pero ahora, al menos, sabiendo lo que miran.

Y también merece la pena el párrafo de despedida de la persona que tuvo la feliz idea de hacer público este mensaje: 

“Esa es la carta desde un venezolano exiliado, que reúne todo, todo, cifras incluidas, de lo que es un drama, básicamente sin precedentes, en nuestra región, real, concreto, sin divagaciones, sin romanticismos, sin grandilocuencias. Es lo que es, así que a los falsos moralistas ahora, métanse la lengua por donde no sale el sol, la realidad es esa, y el grueso de venezolanos no está con el discurso de la falsa moralidad, de la falsa cesión de soberanía, de que vienen por el petróleo o no, están viendo una luz al final del túnel”.

Y ante esta realidad, a nuestro desdibujado presimiente Fray Perico, al que ya no lo quiere casi nadie en el mundo, sólo se le ocurre decir que «Lo ocurrido en Caracas supone un precedente terrible y un precedente muy peligroso. Un precedente que, por cierto, nos recuerda a agresiones pasadas y que empuja al mundo a un futuro de incertidumbre y de inseguridad como el que ya padecimos tras otras invasiones guiadas por la sed del petróleo. Como país, España, que cree en la paz, en la diplomacia y en la Carta de Naciones Unidas, evidentemente no podemos aceptarlo, como tampoco podemos aceptar que se amenace explícitamente la integridad territorial de un Estado europeo, como es el caso de Dinamarca. No podemos aceptarlo, no lo vamos a hacer como país, como gobierno»

No puedo extenderme más y dejo lo que tenía preparado sobre Groenlandia, Colombia, México o Cuba, y la nueva humillación a la que el amigo Felónez ha sometido a España recibiendo en Moncloa a un delincuente indultado por él mismo para seguir en la poltrona a cambio de 4.700 millones de euros, que darían para sendos artículos. 

Termino con una pregunta: ¿Quién ha cobrado los 50 millones que ofrecía la administración norteamericana por la información que llevara a la detención de Maduro? y tomando prestada la paráfrasis de un conocido refrán que me pasaba un buen amigo: “No hay Trump que por bien no venga”.  

Y una vez terminada la Navidad, sólo me queda desear una feliz vuelta a la rutina y al trabajo a todos los no jubilados que tengan la suerte de tenerlo. Deseo que no hago extensivo a nuestros señores diputados –el Senado, por la mayoría absoluta del Partido Popular, ha decidido hacer hábil el mes de enero–, que seguirán de vacaciones hasta febrero. Cosa comprensible porque los pobres diputados han debido estar muy ocupados no legislando nada en esta legislatura, no sé si ilegítima, pero desde luego, absurda e inútil. Como es lógico, necesitan descansar de tan intensa tarea y tan alta responsabilidad, que también pesa.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

Artículos recomendados

Deja un comentario